Con científicos alemanes, la Facultad de Ingeniería desarrolla un cemento ecológico

Ya hay una gran cantidad de estudios que incluyen el empleo de materiales suplementarios, adiciones, que implican una reducción de contaminantes y del consumo de energía en la producción de clinker.


El cemento es el material de construcción más usado en el mundo. Es esencial para las construcciones domésticas y para las grandes obras de ingeniería. Sin él, no sería posible consolidar la infraestructura que promueve el crecimiento de las naciones. Esta realidad, al mismo tiempo, también hace que la industria del cemento genere grandes emisiones de dióxido de carbono, que provocan graves daños en la atmósfera.

Además de extraer recursos naturales no renovables, la industria necesita una inmensa cantidad de energía para producir el clinker, principal componente del cemento. El desafío, a nivel mundial, es cómo hacer más sustentable su producción, y al mismo tiempo lograr que el material sea más resistente y más durable.

Ya hay una gran cantidad de estudios que incluyen el empleo de materiales suplementarios, adiciones, que implican una reducción de contaminantes y del consumo de energía en la producción de clinker.

En este camino, hace muchos años que la Facultad de Ingeniería de Olavarría genera conocimientos y tiene experiencia en la búsqueda de una industria más sustentable con el ambiente. Amparados en el perfil industrial de la zona, y en conjunto con instituciones de investigación de otras parte del mundo, la FIO es uno de los principales centros científicos del país en estos temas.

 

Como parte de estos estudios conjuntos, días pasados visitó la Facultad la ingeniera la investigadora alemana Ricarda Sposito, miembro de un grupo especializado en materiales de construcción de la Universität der Bundeswehr München. El grupo de investigación alemán, comandado por Karl-Christian Thienel, y el grupo de científicos olavarrienses, encabezado por la doctora Alejandra Tironi y codirigido por el ingeniero Fabian Irassar, están trabajando sobre la efectividad de arcillas calcinadas como material suplementario en hormigones. El proyecto se enmarca en el Programa de Cooperación Bilateral CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) –BAYLAT (Bayerisches Hochschulzentrums für Lateinamerika)

El poder de la arcilla

El grupo argentino se especializa en la evaluación del potencial puzolánico de arcillas calcinadas, y sus colegas alemanes en la posibilidad de emular la calcinación de arcillas de escala laboratorio a escala industrial, y el empleo de arcillas calcinadas en la elaboración de morteros y hormigones.

Ricarda trabajó en los laboratorios de Ingeniería Civil de la FIO, haciendo experimentos para estudiar cómo se adhiere la pasta de cemento a la piedra cuando tiene arcillas calcinadas, y determinar si mejora las propiedades de resistencia y durabilidad. Ricarda investiga la interacción de estas arcillas y aditivos superplastificantes, que permiten reducir el contenido de agua en la elaboración de hormigón.

Estas combinaciones varían según el tipo de arcilla que se utilice. Para estos estudios se usaron arcillas illíticas de la zona de Olavarría, caoliníticas de la Patagonia, y una arcilla alemana.

La investigadora alemana fue todo el tiempo acompañada por el resto del grupo argentino, que incluye a Viviana Rahhal, Silvana Zito y Gisela Córdoba. Pero no fue todo trabajo la visita de Ricarda a Argentina. Para conocer el espíritu y la idiosincrasia de nuestro país, se hizo tiempo para conocer Tandil, Buenos Aires, y hasta pasar unos días en una estancia rural. El mate fue, infaltable, la vidriera de nuestra cultura.

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