El Partido Obrero denuncia “venta de terrenos fiscales al Sindicato de Trabajadores Municipales”

“Galli debería destinar esas tierras a reducir el déficit habitacional”, señala un comunicado.


El Partido Obrero de Olavarría, mediante un comunicado, sentó postura sobre un proyecto de Ordenanza que ingresó al Concejo Deliberante mediante el cuál el Departamento Ejecutivo Municipal vende tierras fiscales al Sindicato de Trabajadores Municipales.

El Partido Obrero señala “hoy tomamos conocimiento de algo muy grave e importante para todos los trabajadores y trabajadoras olavarrienses que sufren la falta de un techo propio. En el tiempo récord de menos de una semana, por pedido del Sindicato de Municipales, el intendente Galli accedió a la venta de casi cuatro manzanas de terrenos fiscales ubicadas en la zona detrás de La Máxima por 40 millones de pesos. En el día de ayer tomó estado parlamentario un proyecto de ordenanza para que esta venta sea aprobada por el Concejo Deliberante”.

Agregan en el comunicado que “de concretarse esta transacción sería un verdadero escándalo”.

Allí enumeran: 1) “El municipio no tiene terrenos para dar” es una frase repetida hasta el hartazgo por los funcionarios municipales ante el pedido de vecinos y vecinas (organizados o por su propia cuenta) que no pueden acceder a la tierra para construir su vivienda por los elevados precios del mercado inmobiliario. Esta cantinela es la que escucharon en todas las reuniones las familias que estuvieron acampando durante un mes. Pero resulta que sí hay terrenos para hacer arreglos de mutua conveniencia, enajenando un predio de más de 38.800 m2, zonificado como área urbana complementaria y con acceso a los servicios básicos en los alrededores.

2) Ni siquiera ingresará un solo peso de este “arreglo” a las arcas municipales ya que la ordenanza autorizaría a Galli a compensar el precio de venta con las sumas que se adeudan o se deben pagar a futuro al Sindicato en concepto de aportes sindicales y contribuciones jubilatorias. Esto sería casi un “pago en especie” utilizando, por un lado, la propiedad pública y, por otro, los aportes salariales de los trabajadores municipales.

3) El precio de venta, si bien estaría tasado por profesionales, es de poco más de $1.000 el metro cuadrado, una suma que se multiplica varias veces (dependiendo de la zona) en los valores de mercado de un terreno cuando las y los trabajadores de la ciudad tenemos capacidad de ahorro para pagarlo. A aquel precio de referencia o menor (no el de la especulación inmobiliaria) y con las mismas ventajas de financiación que el STMO deberíamos acceder a la tierra fiscal los y las olavarrienses.

4) El Sindicato que dirige José Stuppia no pretende afectar este predio específicamente a la necesidad de vivienda que tienen, como tantos otros trabajadores, los empleados municipales. Para este fin, en 2017 Galli anunció un plan de vivienda (que también incluía a los mineros) que nunca concretó. En su pedido Stuppia señala como finalidad imprecisa las “actividades sociales”, lo que significaría desaprovechar terrenos con fácil acceso a los servicios y en el ejido periurbano. La prioridad debería ser otra cuando hay un déficit de miles de viviendas en la ciudad y todo el partido.

5) Galli y Stuppia, pese a mostrarse enfrentados por la paritaria municipal, quieren cerrar un muy bueno trato y en tiempo récord. Su sociedad para estos fines es contraria al interés general de las y los trabajadores olavarrienses (incluidos los propios municipales) porque implica perder terrenos fiscales que se destinen a reducir el déficit habitacional.

“Desde el Partido Obrero defenderemos que esas cuatro manzanas tengan un destino exclusivamente habitacional para aquellas y aquellos que hoy se encuentren alquilando, sin poder acceder a una propiedad al valor de mercado y quieran construir una vivienda única familiar”, finaliza el comunicado.

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