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Etchecolatz: «Ustedes no son mis jueces naturales, están violando la Constitución Nacional»

Primera jornada del juicio que se le sigue, junto a Julio Garachico, por torturas y crímenes cometidos durante la última dictadura militar contra siete víctimas, entre ellas Jorge Julio López y el estudiante Francisco López Muntaner, ambos desaparecidos.


El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata comenzó a juzgar por delitos de lesa humanidad cometidos en el excentro de «Pozo de Arana» al expolicía Julio César Garachico y al genocida Miguel Etchecolatz, quien sostuvo que estaba «sometido a la indignidad de una mentira» y a los gritos rechazó la legitimidad del tribunal para juzgarlo.

El represor Miguel Etchecolatz se enfureció este lunes ante el Tribunal que comenzó a juzgarlo por el secuestro, tortura y muerta de siete víctimas y gritó: «Ustedes no son mis jueces naturales, están violando la Constitución Nacional».

«He expuesto mi vida luchando por una bandera celeste y blanca que ahora está desgarrada. Estoy aislado por odio y necesidad de venganza«, expresó el expolicía que acumula ocho sentencias por genocidio.

Etchecolatz remarcó: «No responderé preguntas ya que, al hacerlo, convalidaría la ilicitud de esta causa y avalaría su actuación cuando violan sádicamente la Constitución Nacional».

«Ustedes no son mis jueces naturales, están violando la Constitución Nacional», dijo a los gritos el represor que, sobre un buzo color azul, llevaba colgado del cuello un cartel donde se leía «Señor Jesús si me condenan será porque defendí tu causa».

El tribunal dio por terminada su indagatoria y pidió al personal del Servicio Penitenciario de la cárcel de Marcos Paz que mutee el micrófono del Zoom por el cual declaró el exdirector de Investigaciones de la Policía bonaerense.

El juicio

La Justicia Federal de La Plata juzga desde este lunes al represor Miguel Etchecolatz y el exjefe policial Julio Garachico por torturas y crímenes cometidos durante la última dictadura militar contra siete víctimas, entre ellas el albañil Jorge Julio López y un estudiante secuestrado durante «La Noche de los Lápices», que permanece desaparecido.

El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata y busca determinar las responsabilidades de ambos expolicías en los secuestros, torturas y crímenes cometidos en el centro clandestino de detención ilegal denominado como «Pozo de Arana» en perjuicio de López; Norberto Rodas; Alejandro Emilio Sánchez; Patricia Dell Orto, Efraim Guillermo Cano, Ambrosio De Marco y el estudiante de La Noche de los Lápices, Francisco López Muntaner.

Los delitos de lesa humanidad cometidos en este centro ya fueron juzgados en el 2012 pero quedaron excluidos otros hechos realizados en otros centros de detención ilegal ubicados también en la localidad de Arana.

Según declararon en otros juicios varios sobrevivientes, entre ellos el propio López -desaparecido desde 2006- en Arana funcionaron durante la dictadura al menos otros cuatro centros de detención: el área de «Cuatrerismo»; el Destacamento de Policía; otro centro conocido como «La Casona» o «Campo de Arana» y «El Pozo de Arana».

El fiscal federal Juan Martín Nogueira, que encabeza la acusación en este proceso oral y público, expresó a Télam que «este juicio permitirá rever y descubrir más matices» a partir de las declaraciones que «habrá en el juicio y en especial aquella que brindó López en 2006».

El funcionario judicial se refería al testimonio que prestó el albañil durante el primer juicio que se le siguió al genocida Etchecolatz y que será proyectado en el debate de esta causa sobre el Pozo de Arana, que será «semipresencial», con asistencia de partes y los testigos que deseen declarar.

Etchecolatz, quien ya acumula ocho sentencias por genocidio, enfrenta este juicio cumpliendo condena en prisión.

En tanto Garachico, exjefe del servicio externo de la Unidad Regional de La Plata, lo hace gozando del beneficio de prisión domiciliaria

El caso Jorge Julio López

López sufrió su primer secuestro el 27 de octubre de 1976, cuando junto a otros compañeros fue llevado a Arana, donde fue torturado.

Tras ser llevado luego a la comisaría 5ta de La Plata, en abril de 1977 lo «blanquearon» y alojaron en la Unidad penal número 9 de La Plata, donde quedó a disposición del Poder Ejecutivo Nacional que lo liberó finalmente el 25 de junio de 1979.

López, una vez fuera, se ocupó de escribir y hasta graficar con dibujos en hojas sueltas y cuadernos los lugares donde había estado cautivo; las personas que lo habían torturado y asentó los nombres de sus compañeros de cautiverio.

Este registro le permitió al trabajador, al declarar en julio de 1999 en el Juicio por la Verdad de La Plata, dar detalles precisos sobre los centros clandestinos y sus torturadores y crímenes que presenció.

López desapareció por segunda vez el 18 de septiembre de 2006, un día antes de que se difundiera la condena al genocida.

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