Información digital que puede salvar vidas


La idea es sencilla: atender a un paciente de manera segura y eficiente en cualquier lado. Por ejemplo, si un olavarriense tiene que ser atendido de urgencia en un hospital de Misiones, la información disponible allí sobre esa persona serviría para que los médicos conozcan sus antecedentes y patologías, y así gestionar con eficacia su atención. Sin embargo, esas condiciones todavía están lejos de cumplirse en Argentina. En la práctica, se registran casos graves y hasta la muerte de pacientes que recibieron un suministro de medicamentos que no toleraban. La información, es el primer remedio.

Existen las herramientas tecnológicas y los recursos humanos para conocer y compartir el estado de salud de cada habitante, pero las voluntades y compromisos todavía son escasos.
Para sumarse a un cambio de modelo sanitario, días pasados la Facultad de Ingeniería de la UNICEN firmó un convenio con la ciudad de Tandil, como parte de un proceso de adhesión a la Red Nacional de Salud Digital. Esta Red es impulsada por el Ministerio de Salud de la Nación y concentra, hasta ahora, los datos más importantes de las historias clínicas de unos dos millones de personas. “Es un conjunto mínimos de datos, una historia clínica resumida, que solamente con el número de DNI se accede a la situación sanitaria de un paciente para una mejor atención médica”, sintetizó el bioingeniero Pedro Escobar, docente e investigador de la FIO, quien asesoró a Tandil en el proceso de implementación de ese sistema.

Basada en un modelo de datos compartibles impulsado por el Hospital Italiano, esta Red tiene disponibles, todo el tiempo y en cualquier lugar adherido, los datos demográficos, sociográficos, historial de afecciones, cirugías, alergias, vacunas, un conjunto mínimo de información vital para una correcta atención.

Para tener disponibles los datos “primero cada institución debe tener una historia clínica propia, y ahí es donde está el principal de los problemas”, advierte Escobar. “La mayoría de los hospitales no tiene una historia clínica electrónica, o tienen hecho algo básico para facturar, y donde no colectan todos los datos de salud de un paciente”.

Tengo el dato

Para poder publicar estos datos sanitarios y que cualquier médico pueda verlos en la nube de la Red Digital, deben estar codificados en determinados estándares internacionales. Con el amparo de la ley de privacidad, la red adhiere a estándares de empadronamientos de pacientes, de patologías, de problemas de salud, de intercambio de mensajería entre aplicaciones. Hay una forma y una metodología certificada para cargar esos datos.

Para todos los hospitales, clínicas, centros asistenciales, la Red brinda en forma gratuita el software para adecuarse a este nuevo modelo de atención. Cada uno deberá luego implementar sus propios procesos de adhesión.

“Cualquier médico que consulte los datos de un paciente, desde cualquier lugar, sabrá si tiene HIV, si es tuberculoso, si tuvo cirugías, o una prótesis. Sabrá si debe tratar un problema urgente y toda la información previa es de vital utilidad a la hora de atenderlo”, subrayó el bioingeniero.

Asesoramiento

A partir de un convenio y a través del trabajo de Escobar, la FIO asesoró al municipio de Tandil en la adhesión de su sistema de salud a la Red Digital. “Ahora tenemos un plazo de 18 meses para montar toda la infraestructura y publicar los datos”, señaló.


El asesoramiento consiste en el armado del proyecto, la valorización de los costos, la infraestructura de recursos humanos, los plazos de concreción, y el diseño de las etapas. “Si bien cada vez son más los centros de salud que se suman a esta Red, todavía el sistema está muy fragmentado”, opinó el especialista. Los centros privados, por ejemplo, están muy atrás en su adhesión.

Esperemos que en un futuro acompañen este proyecto. Al menos en la región, los efectores privados tienen digitalizado a sus pacientes para la facturación, registran poco o nada sobre lo que sucede con el paciente en sí. Si un hospital quiere integrar esta Red, en principio lo ideal es contratar a alguien que lo asesore, porque no es tan sencillo encontrar gente que sepa del tema. Nosotros brindamos ese servicio”, indicó Escobar.


El trabajo grande de este proyecto es empadronar a todas las personas con los estándares de identificación requeridos por el sistema. En principio, la idea es dar de alta a los nuevos pacientes con el nuevo formato de empadronamiento, y luego actualizar al resto.


Salvar vidas

El bioingeniero Escobar insiste en la importancia de contar rápidamente con datos de un paciente. “Por el solo hecho de atenderlo, de querer salvarle la vida tras un accidente, por ejemplo, o querer estabilizarlo, si no se tiene toda la información suficiente se puede generar un mal mayor. Ha habido casos de muerte por shock anafiláctico porque le suministraron penicilina a alguien que era alérgico a ese antibiótico”, detalló. “La información te advierte sobre esa alergia, o se activa una alarma para alguien con una prótesis que iba a ser estudiado en un resonador, u otras patologías”, describió.

En un futuro cercano será posible además consultar esos datos desde el teléfono celular. Para el médico será importante conocer rápidamente al paciente, y saber ellos mismos a qué se están exponiendo. Por ahora la Red funciona en ciudades grande del país. El desafío es extender este proyecto para que todas las personas puedan ser atendidas de forma eficiente y segura en todos lados.

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