Estudio eseverri desktop movile

La jugada política de Ezequiel Galli, el nuevo mapa del HCD y el debate por las reelecciones

Escribe: Sergio Di Pino.


Por Sergio Di Pino

Horacio Rodríguez Larreta – Ezequiel Galli

Ezequiel Galli pateó el tablero y cambió el rumbo del Concejo Deliberante. Para sorpresa de muchos, corrió del cuerpo deliberativo a María José González – pasará a cumplir funciones en el Ejecutivo- y le cedió un lugar a Belén Vergel.  El acuerdo alcanzado con la representante de la UCR,  permitirá a los boinablanca obtener esa segunda banca que se les escapó durante las elecciones de noviembre.

Belén Vergel, asumirá como concejala.

 “La amplitud y la diversidad de voces no solo se declaman, se demuestran con hechos concretos” destacó el intendente al comunicar la determinación, tomada  a horas de la elección de autoridades en el HCD.

La jugada del Intendente, buscó consolidar los acuerdos estructurales de la coalición Juntos. A su vez, significó un gesto de voluntad política para dar la vuelta de página a esos largos años de entredichos y de desconfianza recíproca que dominaron la relación entre el PRO y la UCR local. Hasta hace pocos meses, las diferencias entre el gallismo y la conducción del Comité radical,  referenciada en Franco Cominotto, habían llevado a los representantes del centenario partido a adoptar un rol opositor en el HCD, a través de Martín Lastape.

El domingo de la elección: Cominotto contiene a Vergel luego de «quedarse afuera» del HCD. Galli cambió los planes.

Con este movimiento, ¿Ezequiel Galli puso en riesgo la mayoría en el Concejo Deliberante o fortaleció su hegemonía?  A simple vista, la ecuación parecería inclinarse hacia la primera opción: ya no tendrá los diez votos necesarios para poder desempatar con el voto doble de Presidencia y deberá apelar a los consensos si quiere hacer avanzar sus leyes.  Una fuerte versión, que circuló durante todo el fin de semana, da cuenta de la presunta decisión de la UCR de conformar un bloque propio – incluso con encima de la opción de un interbloque-. En ese marco,  la maniobra oficialista resultaría como mínimo peligrosa.

¿Matrella y Vergel tendrán su bloque propio?

Sin embargo, Ezequiel Galli cuenta con un reaseguro. María José González se tomará licencia y podrá retomar su banca si las circunstancias no le dejan otro remedio. El antecedente más fresco es el de Juan Mujica, quien regresó al Concejo Deliberante por reincorporación automática (sin votación) cuando corrió riesgo la aprobación de la Rendición de Cuentas, producto del alejamiento de Celeste Arouxet y Guillermo Lascano.

María José González sin destino cierto en el Ejecutivo es el reaseguro de Galli. Volverá al Concejo si la coyuntura política así lo determina.

Aunque es un escenario en el que nadie piensa y los esfuerzos se centran en la construcción de confianza mutua entre los dos espacios políticos, también es cierto que es una carta que el Gobierno tiene al alcance de la mano ¿Sera un condicionante?

El intendente Ezequiel Galli realizó una de sus jugadas más inteligentes en materia legislativa desde que asumió la gestión.  Con el gesto, se aseguró cierto reconocimiento ciudadano en tiempos donde prevalece la mezquindad política.  Desde esa acción de “ejemplaridad”, contiene y expone a sus socios “a jugar bien” y legitima una hipotética intervención si ve “traicionada” su confianza.  

Después de las elecciones generales, el comportamiento entre UCR y el oficialismo ha sido colaborativo. Al menos, esa conducta mostró el respaldo radical al polémico cambio en el pliego licitatorio para el servicio interurbano de colectivos que habilita a “Tu Bus” a ofertar para hacerse cargo del servicio (pese a que el radicalismo había impulsado un ente controlador de servicios públicos concesionados).  El oficialismo, también se mostró receptivo a las sugerencias del concejal saliente Martín Lastape, respecto a modificaciones impositivas analizadas en la sesión preparatoria. Con la UCR de aliado, el PRO dispondría virtualmente de quórum propio.

¿Qué gana el radicalismo? Además de una segunda banca, existe un reconocimiento local al nuevo rol institucional de la UCR en la coalición de Juntos. Habrá que ver si, como expuso Belén Vergel, se consolida esa “oportunidad para fortalecer Juntos en el espacio legislativo y lograr pluralidad de voces en el trabajo diario” o si, a medida que se acerque el 2023, habrá una nueva pelea por los liderazgos locales.

Al mismo tiempo, el oficialismo dio a conocer más definiciones trascendentales para la conformación del nuevo Concejo Deliberante. Bruno Cenizo dejará la presidencia del cuerpo deliberativo y asumirá como nuevo secretario de Cultura municipal (ante la salida de Agustina Marino).

Por cuestiones personales, Marino deja el Gobierno. La reemplaza Cenizo.

Con el alejamiento de Bruno Cenizo, llegó otra de las novedades. En la sesión del lunes, el oficialismo propondrá como candidata a la presidencia del HCD a Cecilia Krivochen. “Es una dirigente de mi absoluta confianza que representa los valores de Juntos y que estoy convencido que va a ser una persona de consenso y diálogo permanente” subrayó Ezequiel Galli. Otros de los nombres en danza fueron los de Juan Mujica y Martín Endere pero el mandatario local se inclinó por su ex subsecretaria de Comunicación y una de las pocas personas que lo acompañan desde el comienzo de la gestión.

Cecilia Krivochen en 2017, fue la encargada de presidir la sesión preparatoria. Ahora se encamina a convertirse en Presidenta del HCD

Quién también tendrá destino en algún cargo del Ejecutivo, es el hasta hoy secretario del HCD, Leandro Lanceta . En su lugar, propondrán a Margarita Arregui, ex secretaria de Planificación e Inversión Pública durante la gestión de José Eseverri. Su amplio conocimiento del trabajo legislativo y reglamentario servirá de respaldo a la labor de presidencia, en un esquema similar al utilizado en los últimos cuatro años. A priori, se menciona que su llegada sería producto de un acuerdo individual y no habría existido una negociación con el ex intendente. Arregui y Galli habrían mejorado su relación en el último año, luego de las fuertes diferencias sobre el manejo de los recursos municipales que la ex funcionara se encargaba de visibilizar en las discusiones presupuestarias o durante las rendiciones de cuentas.

Margarita Arregui sería nominada como Secretaria del HCD. Arregui y Galli habrían mejorado su relación en el último año.

En el Frente de Todos, la cuestión parece mucho más armónica. El nuevo periodo legislativo, marcará la continuidad del trabajo realizado en los últimos dos años en el interbloque. Kirchneristas y massistas supieron consensuar en los grandes lineamientos parlamentarios y defender sus matices y agendas específicas. Cómo mencionó esta columna hace dos semanas, Mercedes Landivar reemplazará a Guillermo Santellán en la presidencia del Interbloque del Frente de Todos compuesto por ocho concejales (Inés Creimer liderará el bloque del Foro Olavarría).

Landivar, presidenta del interbloque del Frente de Todos.

En tanto, Celeste Arouxet logró saltar la polarización y renovó su banca con “Ahora Olavarría”. En  un cuerpo deliberativo tan apretado, su voz y voto cobrará resonancia a la hora de las discusiones centrales del HCD que se viene. Las marcadas diferencias con la gestión del intendente Ezequiel Galli, la ubican en un rol más de oposición pero posee la autonomía suficiente para evaluar cada tema en particular e impulsar su propia agenda a nivel legislativo.

La semana política arrojó otro hecho significativo para Olavarría y la séptima sección electoral. César Valicenti fue elegido como presidente del bloque de Diputados del Frente de Todos de la provincia de Buenos Aires. Hasta hace pocas horas, la titularidad del bloque estaba en manos Facundo Tignanelli, quien finalmente no renovó su banca. La Cámpora  no quiso ceder el poderío en la Cámara Baja y apostó a la figura del hinojense.

César Valicenti, presidente del bloque de Diputados del Frente de Todos en Provincia. ¿Quién se atreverá a discutirle liderazgo en la Séptima?

Para el dirigente local, es un enorme reconocimiento a su tarea como legislador y en su rol de referente territorial del Frente de Todos. Representa un fuerte gesto de confianza de Máximo Kirchner y Axel Kicillof.  En su función  como Jefe de Bloque, tendrá preponderancia en la selección de los proyectos que avanzarán o no al recinto, además de obtener una mayor incidencia en la “rosca” por la disputas de las comisiones.

En el plano seccional, reforzó su rol de armador, en tiempos donde se presenta la incógnita sobre el interés o la capacidad que tendrá el senador Eduardo “Bali” Bucca de construir nuevos liderazgos a partir de la posibilidad de convocar a otros sectores del peronismo.

Reelecciones indefinidas

Los dueños de la Ley que limita la reelección de los Intendentes.

Se olvidaron de la grieta por un instante. Terminadas las elecciones, intendentes del oficialismo y la oposición sincronizaron sus mecanismos de supervivencia y se abalanzaron de lleno contra la ley que limita los mandatos a dos períodos consecutivos en la provincia de Buenos Aires.

Aquella norma, sancionada bajo el gobierno de María Eugenia Vidal en 2017, fue presentada en su génesis como sinónimo de “calidad institucional”. Sostenida desde un discurso moralizador contra “la eternización en el poder”,  buscaba la reconciliación entre la clase política y la sociedad. Pese a los esfuerzos discursivos de universalización, tenían un destinatario claro: los sectores medios.

Se trató de un “gesto tribunero” que fue soportable para la dirigencia mientras sus efectos fuesen distantes en el tiempo. Pero la política se mueve en ciclos que renuevan  la lucha permanente por la conservación o conquista del poder. Una vez superadas las elecciones legislativas, los intendentes bonaerenses tomaron consciencia de lo que se les venía: el 2023 se asomaba en el horizonte.

En el sálvense quien pueda, una veintena de intendentes renunciaron o se licenciaron del cargo antes de cumplir dos años de gobierno y pudieron gambetear uno de los cómputos de sus mandatos. Indistintamente, iniciaron el éxodo hacia cargos ejecutivos o a la Legislatura.

Al grueso de los Jefes Comunales alcanzados por la prohibición, no les quedó otra que retomar la batalla en el terreno público. Mediante diferentes acciones, sentaron posiciones para impulsar la reinterpretación de la ley que los habilite a presentarse al menos por un nuevo periodo. Y lograron instalar el tema en la agenda, pese a las grandes deudas en materia social y económica que afrontamos los bonaerenses.

En esta línea, se manifestaron los integrantes del Foro de Intendentes radicales tras su reunión plenaria en Saladillo. Como el espacio político al que pertenecen integró la coalición de Cambiemos (impulsora de la norma junto al Frente Renovador), abrazaron una solución salomónica: respaldaron la ley de reelecciones indefinidas pero cuestionaron que la norma, sancionada en 2016, se aplique al mandato iniciado en 2015 porque “no se puede legislar con retroactividad”.

Solo salieron a bancar la parada y a rechazar toda variante de la reelección indefinida, los dirigentes de la cúpula del PRO porque no tienen nada que perder. Según reveló Infobae, hubo una reunión ampliada de la Mesa Nacional en la que participaron Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal, Diego Santilli, Cristian Ritondo, Humberto Schiavoni y los intendentes Jorge Macri (en uso de licencia), Néstor Grindetti, Diego Valenzuela, Julio Garro y Ezequiel Galli. Otros, faltaron a la cita, pese a que habían prometido su presencia, como Guillermo Montenegro (General Pueyrredón) y Héctor Gay (Bahía Blanca).

Galli y otros intendentes bonaerenses enfrentan a la mesa nacional del PRO

El planteo de la cúpula amarilla, dejó incómodo a los intendentes presentes. Cabe recordar por ejemplo, que Ezequiel Galli  había afirmado que el “límite de la reelección es sano” pero con el interrogante de la retroactividad de las leyes: “Si se termina interpretando que la ley no debe ser retroactiva, deberíamos poder tener un mandato más los intendentes que asumimos en 2015” mencionó.  Hacia esa alternativa, apuntan las expectativas de los intendentes. Incluso se menciona “un escenario de rebeldía provincial” por parte de algunos alcaldes.

Desde el peronismo, hubo dos avanzadas contra la normativa: una judicial y otra política. La primera, materializó un secreto a voces: el planteo a los tribunales llegaría a través de algún concejal o consejero escolar desconocido con el fin de generar un precedente.

El Juzgado Contencioso Administrativo Nº 1 de San Martín, hizo lugar a un amparo presentado por la concejala del partido de Malvinas Argentinas, Andrea Carina Pavón. En su fallo, se determinó que «la aplicación de dicha normativa vulneraria ejercer su derecho a postularse y ser electa con el principio de soberanía popular”. Además consideró que la norma  «se encontraría afectando la Autonomía Municipal”.

Hacia la vulneración de las autonomías municipales, también apuntó la estrategia política del Frente de Todos. El diputado Walter Abarca, presentó un proyecto en la Legislatura para desarmar la ley contra las reelecciones indefinidas. En sus fundamentos, sostuvo que limitarlas «es un retroceso a la autonomía de los municipios» y consignó que «la reelección o no de los intendentes debe surgir de la voluntad del pueblo expresada en las prácticas democráticas».

De concretarse esta avanzada, alrededor de un centenar de intendentes tendrán la posibilidad de presentarse al menos por un periodo más. Y la política conseguirá otros cuatros años de respiro para resolver un embrollo que ella misma generó.

Comentarios
Cargando...