Los billetes de $200 y $500 complican para hacer depósitos

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Se suman a una serie de trastornos que afrontan los clientes


En pocas semanas el billete de 500 pesos cumplirá un año de circulación. En este plazo gran parte de los bancos de la Ciudad -tanto públicos, como privados-, no habilitaron los cajeros para la recepción de los “yaguareté” cuando el cliente va a realizar depósitos en efectivo, lo que genera un serio trastorno para quienes buscan pagar servicios, tarjetas y cualquier otra obligación. Una situación similar se vive con los billetes de 200 pesos, que comenzaron a circular en octubre pasado.

 

Según pudo averiguar, la adaptación de los cajeros tiene que hacerla cada banco, con cada proveedor de las máquinas. El problema actualmente es con las máquinas inteligentes, aquellas que reciben los depósitos sin sobres y hacen la lectura directa de los billetes. Las máquinas que aún reciben sobres pueden recibir los depósitos en efectivo, pero el inconveniente es otro: ya casi no hay sobres disponibles. Conclusión: hacer un depósito en efectivo a veces se transforma en una epopeya.

 

Una situación similar se da con los billetes de 200 pesos, pero con menor afectación porque no tienen tanta circulación como los de 500 pesos.

 

Los clientes plantean que lo curioso del caso es que en muchas oportunidades los cajeros automáticos entregan billetes de 500 pesos al momento de hacer una extracción. Pero no están “adaptados” para recibirlos.

 

Desde el Banco Central informaron que “no hay plazos para cumplir con el proceso de adaptación de los máquinas”

 

Uno de los bancos que tiene mayor flujo de clientes y operaciones en la Ciudad es el Provincia. Según informaron en el área de Servicios y Operaciones, de los 1.724 cajeros que tiene el banco en todo el país, sólo el 20 por ciento cuenta con la herramienta de “inteligencia” para recibir billetes en forma directa. El resto recibe depósitos en sobres.

 

Directivos del área explicaron a este diario que “hace dos meses que se inició el proceso de adaptación de las máquinas para recibir los billetes de 500 pesos y demandará otros 60 días completar el proceso en el segmento de cajeros inteligentes de la entidad.

 

A su vez, se remarcó que en el caso del Provincia hay cajeros de tres marcas, por lo que cada proveedor se encarga de la adaptación de las máquinas, en una tarea casi “artesanal” ya que hay que hacerlo cajero por cajero.

 

 

En las entidades privadas el proceso es aún más lento y en las terminales de autoservicio se ven los carteles en los que se advierte a los clientes que las máquinas no reciben los billetes de 500 y 200 pesos. El resto de los cajeros, para hacer consultas y extracciones, en su mayoría ya no cuentan con la opción de depósito.

 

 

Desde el Banco Central informaron que “los bancos no tienen plazos para cumplir con este proceso. Cada entidad tiene que iniciar ese proceso. No hay normativa de ninguna clase que imponga el proceso de adaptación de las máquinas para los nuevos billetes”.

 

 

Es común ver cómo lidian los clientes con gruesos fajos de billetes de 100 pesos, y que no todos tienen aceptación de la máquina, fundamentalmente los que tienen la figura de Eva Perón.

 

 

LIMITES

 

Además, hay un límite de 40 billetes para cada deposito, por lo que también se hace engorroso hacer los pagos con los billetes de 100 pesos. La inflación de los últimos años llevó a pagar sumas que tienen más de 40 billetes de 100 pesos.

 

 

En julio del año pasado comenzaron a circular los billetes de 500 pesos y la mayoría de las entidades bancarias no se ocupó de adaptar los sistemas de las terminales automáticas para que estén en condiciones de reconocer esta denominación.

 

 

La mayoría de los clientes trata de concurrir en horario bancario para hacer operaciones de depósito. Una de las razones es pedir cambio en ventanilla si la extracción viene con billetes del yaguareté. La otra razón es hacerlo por ventanilla, pero en este caso aparece otra dificultad: la mayoría de las entidades bancarias ponen un piso para hacer esta operación. que ronda entre los 5.000 y 8.000 pesos en adelante. Las operaciones por debajo de ese piso, tienen que hacerse si o si por cajero automático.

 

 

Las terminales tienen que ser adecuadas por un técnico especializado que inserta la herramienta necesaria que permite leer el nuevo billete, una especie de escaner que reconoce la unidad.

 

 

Desde que el Banco Central empezó a entregar a los bancos los nuevos billetes de $ 500 pasaron casi once meses. El billete verde va ganando terreno y se mete entre las unidades monetarias de 100 pesos a la hora de hacer una extracción. Ante esta aparición, no son pocos los clientes que piden 400 o 900 pesos.

 

 

Las terminales de autoservicio para hacer depósitos,ATM (por su nombre en inglés) necesitan una validación que, en algunos casos, se hace en el exterior, lo que puede demorar hasta 45 días.

 

Los billetes de $ 500, que circulan desde julio de 2016, están entre los de crecimiento más acelerado

 

 

Los cajeros pueden cargar cuatro o hasta cinco compartimentos -según la máquina- con 2.000 unidades cada uno-. Mientras circulaban sólo los billetes de $ 100, el monto máximo que podía cargar un cajero era de entre 800.000 pesos y 1 millón. Ahora, podría llegar hasta los $ 5 millones si se llenaran exclusivamente con unidades de 500 pesos. Con esto, los bancos esperan que se reduzcan los problemas de efectivo en algunas zonas del país o en los fines de semana largos.

 

 

Los billetes de $ 100 son los más abundantes. Hay 4063,6 millones en circulación y representan el 65% del total. Sin embargo, la cantidad es la menor desde fines de 2015 cuando alcanzó un techo de 4191,9 millones.

 

 

En total, los billetes de $ 100 circulantes representan un valor de $ 406.360 millones. Esa cifra más que duplica el valor total que suman todos los billetes del resto de las denominaciones ($ 183.149 millones).

 

Después del de $ 100, el segundo billete más abundante es el de $ 5. Según los datos del BCRA, existen 479,1 millones de papeles con esta denominación. También se destaca el de $ 10: hay 479 millones de billetes circulando.

 

Desde el Banco Central impulsan una gradual disminución de los papeles con este valor. Son destruidos y reemplazados por los de mayor denominación ($ 200 y $ 500).

 

Los billetes de $ 500, que circulan desde julio de 2016, están entre los de crecimiento más acelerado. Entre septiembre del año pasado y marzo, se quintuplicó su cantidad. Según los datos oficiales, había 47 millones de billetes de esta denominación el 15 de septiembre, y seis meses después ya circulan 294,8 millones. En ese mismo lapso, pasaron de representar el 0,97% del total al 4,72%.

 

La situación es similar entre los de $ 200, que fueron lanzados en octubre del año pasado. En los últimos tres meses, su cantidad se incrementó un 178%: pasaron de 13,1 millones circulando a mediados de diciembre a un total de 36,5 millones en marzo de 2017.

 

Los billetes de $ 50, por su parte, están cayendo en desuso. Según los últimos datos del BCRA, en marzo había 372 millones de estos papeles, un 21% menos de los 465,2 millones que había a fines de diciembre de 2015.

 

1 gramo

Es lo que pesa cada billete nacional, según el Banco Central de la República Argentina. Si se pusieran todos los billetes circulantes en una balanza arrojaría un peso de 6.242 toneladas.

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