Marcos Pascua: “los vehículos se conducen a velocidades peligrosas”

Siniestralidad vial. Una nota de agencia comunica.


Santiago Garralda-Agencia Comunica

En los medios de comunicación, se establece la palabra accidente para denominar a algún choque o atropello. Esta práctica se replica en la opinión pública impidiendo que sea abordado como una problemática social. Ahora, ¿es un accidente aquello que se podía haber evitado? Investigadores como Galvan y Martinez Lainez (2017) proponen que “accidente” es una definición inapropiada para estos sucesos porque “hace referencia a algo que sucede o surge de manera inesperada, ya que no forma parte de lo natural o lo esencial de la cosa en cuestión. Se lo asocia a un suceso imprevisto, generalmente desgraciado, que escapa del control del hombre, que es inevitable y obedece al azar”. Por lo tanto, es necesario llamar a estos casos siniestros viales que son producto de la causalidad, es decir, “consecuencia de una actuación voluntaria, intencional o dolosa de una o varias personas”.

Para tomar dimensión de la problemática que representan los siniestros viales para Olavarría, el Ingeniero Civil Marcos Pascua -tesista en seguridad vial- elaboró un informe que se titula “Olavarría: Presente y futuro de la movilidad urbana”, en el que a partir de un relevamiento de diversos medios digitales locales, logró establecer estadísticas sobre los siniestros viales ocurridos durante el primer semestre del 2020 en la ciudad, que sirve para dar “un panorama general de la situación”. Según el informe, en los primeros 182 días del corriente año se produjeron 120 siniestros; un total de 4,5 por semana, teniendo en cuenta que a partir de los últimos días de marzo en Argentina se decretó el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, que significó la restricción de la circulación de las personas. Pascua también detalla que en los siniestros ocurridos durante el último semestre, 83 personas resultaron heridas levemente, 15 heridas de gravedad, y 4 perdieron la vida.

En cuanto a las causas o factores que inciden en estos siniestros, el Ingeniero sostuvo que “hay un exceso de velocidad, en primera instancia, porque no hay una percepción del riesgo”. Además, afirmó que Olavarría al tener calles anchas y en buen estado “se presta para que la gente eleve su velocidad por encima de la reglamentaria .El problema es que en las esquinas no hay buena visión, entonces por lo general, los vehículos tienden a salir a la boca calle para ver quien viene del otro lado, y es ahí donde se produce el impacto”. Esta premisa se fundamenta con el dato -especificado en su informe- de que el 70 % de los siniestros se producen en las intersecciones.
Por otra parte, Marcos Pascua detalló cuáles serían las posibles soluciones o medidas a tomar por el Estado para reducir la cantidad de siniestros viales. En este sentido, se trata de un proyecto integral dividido en cuatro grupos: legislación, controles, infraestructura y vehículos. En cuanto al primero, Marcos asiente que “los vehículos se conducen a velocidades peligrosas, tanto para los mismos vehículos como para los peatones y ciclistas. Entonces hay que apuntar reducir la velocidad máxima de circulación”.

Para que esto se cumpla efectivamente, se requieren controles y regulaciones que tengan un enfoque en las causas de los siniestros. Sin embargo, propone re-pensar los controles recaudatorios y apuntar a otro tipo de penalización si no se cumplen las normas. Con respecto a la infraestructura de las ciudades, Pascua sugiere desalentar el uso del vehículo privado. Esto no quiere decir que los autos no circulen más en la ciudad, sino que se relaciona con ir sacándolos gradualmente de las zonas con mayor afluencia y dónde más siniestros se produzcan; alejarlos de ese perímetro, y darle prioridad a las personas que circulen a pie o en bicicleta. Por último, el ingeniero remarca que también es importante pensar en la tecnología de los autos, en -por ejemplo- la implementación de una suerte de “caja negra” diseñada en 2019 por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial. Se trata de un sistema que mediante sensores, es capaz de registrar información sobre la ubicación, velocidad, temperatura, vibración, consumo de combustible, volumen de la radio, utilización de cinturón de seguridad, luces encendidas en la ruta, entre otros parámetros útiles.

Los siniestros viales en los medios de comunicación

Una de las líneas de investigación del Observatorio de Medios, Ciudadanía y Democracia de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), es el tratamiento noticioso de los siniestros viales, abordado desde una perspectiva comunicacional, como un fenómeno multicausal y complejo. En este sentido, Lisi Batres -técnica en Producción Mediática y becaria del Observatorio- está trabajando específicamente con esta problemática. En primera instancia, “hicimos un trabajo grupal, donde empezamos a investigar acerca de cuáles son los sentidos que circulan en la agenda pública local sobre los siniestros viales, es decir, en la opinión pública. Ese trabajo lo hicimos de manera colectiva y se abordaron grupos focales, se armaron grupos con conductores y no conductores, de distintos rangos etarios y pudimos tener un primer acercamiento a cuál es el imaginario de la ciudad”. Ya en una segunda etapa de forma individual, Lisi se dedica a investigar la agenda mediática con un corpus de notas del año 2019, recuperadas de medios locales digitales . El objetivo es “poder entender si los medios manejan las herramientas o comunican los mismos sentidos que ya están instalados en la comunidad o no”. Batres, a partir de una exhaustiva decodificación de las notas, se pregunta sobre distintas variables y observa algunas características que se repiten. En primer lugar, asiente que las notas analizadas -en su mayoría- son muy breves, tienen entre uno y cuatro párrafos de tres renglones

En efecto, se trata de notas en las que sólo se cumplen las cinco W del periodismo ( qué sucedió, dónde, a qué hora, cuáles fueron los vehículos involucrados, y si hubo algún herido). Además, prosigue Lisi, son notas “puramente informativas, que relatan el siniestro vial con todos los datos específicos. Pero en ningún momento hay una reflexión o una referencia a los siniestros viales como problemas, no hay una evaluación moral sobre lo sucedido”. Detalla también que en el 88% de las notas analizadas no se especifican las causas de los siniestros, y que a partir de esta variable -además de mencionar la cantidad de siniestros que hay por día, por semana o por mes- “se podría empezar a generar más conciencia en la gente, en que es un problema que tenemos todos como ciudadanos”.

Esto se puede fundamentar a partir de la teoría de la agenda setting, entendiendo que los medios pueden influir en la forma que las personas ven el mundo, y la capacidad de instalar diversos temas en la agenda pública para ser debatidos y reflexionados. En este sentido, Batres remarcó que “los medios podrían ser una buena herramienta y modificar esto que pasa en la ciudad”; utilizar las herramientas que brinda la comunicación para lograr reflexionar de otra manera sobre los siniestros, entendiendo que son evitables y que se categorizan como una problemática social. Porque precisamente, no son hechos aislados o eventuales. Es una cuestión que involucra a todas y todos los ciudadanos, que cualquiera puede estar involucrada/o en un siniestro vial y sufrir consecuencias físicas o psicológicas. Por lo tanto, la influencia de los medios de comunicación, y la intervención certera del Estado, pueden convertirse en los canales para una transformación a largo plazo en la seguridad vial.(Facso – Agencia Comunica)

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