Tandil | Confirmaron el cierre definitivo de la Metalúrgica Tandil

En la última reunión de conciliación obligatoria realizada el lunes, la empresa Matalúrgica Tandil comunicó oficialmente su cierre tras llegar a un acuerdo por las indemnizaciones con los más de 100 trabajadores que se desempeñaban en la planta.

Así, finaliza una etapa para Tandil, caracterizada por la industria metalúrgica. Es que su empresa emblema, fundada en 1948 cerró sus puertas definitivamente.

El acuerdo se selló este lunes en el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires tras varias semanas de conflicto entre trabajadores y Renault Argentina, la propietaria de la firma.

Las partes acordaron el 110 por ciento de indemnización, más tres salarios, 160 mil pesos de cobertura médica por un año, la compra de vehículos a precio de empleados por cinco años  y el programa de reinserción laboral. Si la UOM no llegaba a este arreglo, la compañía podía despedir a los empleados a partir del mañana -finalizada la conciliación obligatoria- bajo las condiciones que marca la ley, cuyos beneficios hubiesen sido menores para los empleados. Según trascendió, el arreglo alcanza una cifra cercana a los 100 millones de pesos y es uno de los más importantes registrados en la Provincia de Buenos Aires.

El director de Recursos Humanos, dialogó con la prensa concluido el encuentro y se mostró satisfecho por haber podido arribar a un acuerdo “muy positivo”, que logró garantizar un cierre que cumplió con sus expectativas y permitió llegar a una composición justa para ambas partes.

Sobre los beneficios del programa de orientación laboral, Martin explicó la empresa va a instalar oficinas para que los consultores puedan atender  a todos los empleados para todo el entrenamiento, y agregó que planean realizarlos con instituciones específicas de la comunidad que puedan proveerlo.

Consultado sobre cuán justo resultaba el acuerdo para los trabajadores, refirió que “si no hubiese sido justo, las partes no hubiesen llegado a un acuerdo. Ambos coincidimos en que esta era una compensación justa, por eso todos firmamos el acta”.

El proceso de remediación 

Ahora, la compañía multinacional deberá iniciar un proceso de remediación ambiental para poder efectivizar el desguace de la planta.

Dicho procedimiento conlleva la extracción de muestras del suelo, análisis, proceso final de algún residuo que pueda quedar en la fabrica y deba ser tratado. Una vez cumplimentados estos pasos, se presenta el plan que debe ser aprobado por el OPDS (Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable) para que lo apruebe y se pueda ejecutar el trabajo, para hacer la entrega del terreno en condiciones ambientales propicias y conforme a lo que dicta la legislación vigente. Desde Renault estiman que todo el proceso podría durar un año.

“El Municipio está preocupado por  el  impacto ambiental, les dimos toda la tranquilidad de que vamos a hacer todo lo que hay que hacer en materia de medioambiente. Mantendremos las reuniones en otro ámbito para ir monitoreando los pasos”, informó.

Una vez concluido este paso vital,  la empresa propietaria planea vender los terrenos de la calle Ameghino porque Tandil no constituye un punto neurálgico para sus operaciones, debido a su ubicación. Sin embargo, Martin aclaró que  depende del Estado municipal decidir cuál es la recategorización que se les dará a esos terrenos que se encuentran de la planta urbana, lo que definirá posteriormente qué usos inmobiliarios pueden tener.

“El Municipio ha demostrado interés en Metan, por ejemplo, hemos mantenido conversaciones, lo han declarado de interés público, pero lamentablemente la corrida cambiaria afectó la oferta que podían hacer y no estaba a la altura de los valores del mercado, pero podemos seguir conversando”, dijo en relación al predio de la exMetan que la gestión actual desea adquirir para construir, a futuro, un centro cívico.

Crónica de una muerte anunciada

Fue enorme el compromiso emocional que significó todo el derrotero que las partes transitaron hasta este momento. Vale rememorar que el 12 de octubre, mientras regía un periodo de suspensión, Renault despidió a todos los trabajadores y estos decidieron tomar la fábrica. Tras una audiencia en la cartera laboral, se dictó la conciliación obligatoria y debieron levantar la medida. Por su parte, Metalúrgica Tandil S.A debió dejar sin efecto los telegramas de despido.

A raíz del conflicto, en el último mes, hubo una masiva marcha para respaldar a los obreros, un festival en la puerta de la fábrica, se celebraron numerosas audiencias para debatir la situación, la Unión Obrera Metalúrgica presentó un plan de reconversión productiva elaborador por tres exgerentes de la empresa de la metalmecánica-Lalloz, Cicimarra y Etcheveri- con el objetivo de continuar con la producción local, pero fue rechazado por Renault, reuniones con funcionarios y especialistas,  y se discutieron diferentes propuestas de indemnización hasta que finalmente los empleados aceptaron acordar lo que consideraron “la mejor salida posible”.

El ejecutivo de la firma reconoció que la industria insignia de Tandil “tiene un contenido emocional  muy importante, no es una empresa más, es la empresa de la ciudad. Todo el proceso fue de mucha tristeza”.

Para cerrar, aludió a la situación que atraviesa la industria automotriz en el país, “quiero ser positivo, me parece que lo peor pasó, tendremos algunos meses de amesetamiento, pero me parece  que a partir del año que viene podría haber una recuperación en el país. La gente no compra autos que es lo  que nos da de comer a todos, pero esperamos que sobre mediados del año que viene la industria vaya tomando su pulso”.

La UOM acusó a Lunghi de no haberse esforzado lo suficiente

Carlos Romano, el titular del sindicato que encabezó el reclamo, salió de la audiencia evidentemente dolido y emocionado, y expresó su orgullo por la lucha “ejemplar” que dieron, sin agraviar  a nadie ni romper nada.

“El Intendente no hizo el máximo esfuerzo por proteger a esta empresa, necesitábamos del poder político para llegar al  presidente Macri y conservar  las fuentes de trabajo, por lo que es la empresa y lo que significa. No tuvimos el respaldo que precisábamos”, manifestó, y también agradeció a todos los que los acompañaron en este tiempo.

Le endilgó al intendente Miguel Lunghi la responsabilidad de haber dejado que la planta cierre, estableciendo una comparación con el edificio del Banco Hipotecario; “hay bancos a los que se los protege que van a quedar como un patrimonio acá, y no lo digo sólo por la cáscara, lo digo por muchísimas otras cosas”.

Romano ratificó que hicieron todo lo posible para obtener una propuesta superadora para los empleados y reiteró que Renault jamás quiso ceder, enviando a personas muy duras para negociar y cumplir con su cometido, “no pudimos doblegar eso”.

“El acuerdo no me parece justo bajo ningún punto de vista, no me interesa la plata me importan los puestos de trabajo. Tenemos chicos con poca antigüedad, meses, un año, dos años, que se llevan su plata y bien merecida la tienen. Por eso aceptamos el plan de contención, que no es  malo, pero lo que tratamos por todos los medios es mantener las fuentes de trabajo y lamentablemente no lo pudimos hacer”, expuso.

El dirigente gremial se mostró dolido por la resolución que tuvo el conflicto, y reforzó  su postura de que la producción es viable. Puntualizó que están en conocimiento de que  han llegado  clientes a buscar piezas, pero que la determinación inquebrantable de Renault de vaciar y cerrar la fábrica no dio lugar a explorar otras posibilidades que la volvieran rentable.

La incertidumbre del futuro

La inserción laboral dentro de la industria automotriz es un escenario que, por el momento, los trabajadores y la UOM analizan como complejo. “Nosotros no vemos nada,  principalmente con la actitud de este gobierno que nos está prendiendo fuego el país.  Macri hizo campaña con esta empresa en el 2015,  hace campaña para beneficios de unos. Éramos conscientes de que la empresa perdía plata, por el notorio  vaciamiento que hemos denunciado, de 115 clientes se quedó con uno solo nomás, se autostockea y no tiene más trabajo”, se pronunció Romano.

Se bajó el telón de Metalúrgica Tandil. El cierre deja un saldo de 99 operarios sin trabajo, un predio de grandes dimensiones cuya utilización futura es incierta y la nostalgia de una comunidad que supo crecer y configurarse al ritmo del coloso de la metalmecánica emplazado en el barrio de Villa Italia, que la dotó de identidad y pertenencia. La sirena sonó por última vez.

 

Fuente: El ECO / DIB

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