Un adelantado

Aristarco propuso el modelo heliocéntrico del sistema solar 250 años AC.

 

Opinión / Carlos Verucchi / En Línea Noticias ([email protected])

 

 

Aristarco fue un matemático griego que nació en el 310 AC. Fue la primera persona que propuso un modelo de universo heliocéntrico y por tal razón fue condenado, como posteriormente lo fueron tantos otros, a la burla y el desdén de sus contemporáneos.

 

Lamentablemente no quedan copias de sus trabajos. Plutarco y Arquímedes lo citan como un ejemplo de los desvaríos que podían cometerse a partir de observaciones equivocadas o deducciones erróneas. Aparentemente el origen de su modelo se basa en la estimación del tamaño del sol y la luna. Durante los eclipses es posible comprobar que el sol y la luna se ven desde la tierra del mismo tamaño.

 

Durante el cuarto menguante o creciente de la luna, resulta posible establecer un triángulo rectángulo con vértices en la luna, el sol y la tierra. Midiendo el ángulo opuesto al cateto mayor del triángulo formado y valiéndose del teorema de Pitágoras, Aristarco dedujo que la distancia desde la tierra al sol era mucho mayor que la distancia entre la tierra y la luna (Aristarco estimó en 20 veces la relación entre ambas distancias pero más tarde se comprobó que dicha relación es igual a 400 veces). De esta manera demostró que el sol era mucho mayor que la luna (con un diámetro 20 veces mayor, según sus cálculos, 400 según los cálculos modernos).

 

La inmensidad del sol le sugirió que debía ser el centro del universo y puso a la tierra a “orbitar” alrededor de él.

 

Tanto su figura como su teoría pasaron completamente desapercibida en tiempos en los que el dominio intelectual de Aristóteles era unánime. La iglesia católica construyó su verdad universal sobre las bases de la física aristotélica. Como todo modelo filosófico, pretendió ser autosuficiente y para eso necesitaba responder a las preguntas de la física y de la astronomía. ¿Qué mejor que tomar al pie de la letra las respuestas que, para todas las preguntas, había argumentado el maestro de Alejandro Magno?

 

Durante el medioevo, contradecir la escolástica de Aristóteles era motivo más que suficiente para ser quemado vivo, tal como le sucedió en 1600 a Giordano Bruno por proponer variantes al universo geocéntrico. Si Galileo logró esquivar un destino similar fue porque pudo retractarse a tiempo.

 

Recién en 1543, y por haber nacido en una tierra fuera de la influencia del Papa, Nicolás Copérnico pudo presentar abiertamente su modelo heliocéntrico, aceptado, con posteriores rectificaciones, en la actualidad.

 

Más de 1700 años debieron esperar las ideas de Aristarco para  ser reconocidas y confirmadas.

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