¡Una América Latina sin tiranos, es posible!

Por Carlos Paladino


Ciertas explicaciones las hallamos en el tiempo, en el tiempo vivido. Volver al pasado reciente ayuda a pensar. Siempre es así. Hubo un tiempo en que la diferencia entre Argentina y muchos de los países sudamericanos era ostensible. Culturalmente, la clase media marcaba la disparidad. Nosotros mismo, empezamos a cuestionar porqué  nos mostraba ante el resto luciendo cierto aire de superioridad que terminaba resultando una falsa realidad para el establecimiento de las relaciones ordinarias. Nos veían “agrandados”, superiores e indiferentes a sus problemas. No hay que ir muy lejos, ese sentimientos se hacía visible en nuestras provincias del norte, más asimiladas a las costumbres americanas. Esta situación la hemos podido vivir y, duraba hasta tanto se percataran que compartimos los mismos gustos y placeres. Sobrellevado el momento, hoy podemos decir que construimos correspondencias imperecederas.

Hallamos respuesta a ese desacierto vincular, en una reflexión muy difundida por entonces y que la aceptamos asumiendo un sentimiento de culpa flagrante; que dice: “Los mexicanos  descienden de los aztecas, los peruanos de los incas y los argentinos descienden de los barcos”. Simplificamos en una frase la historia de la inmigración europea. Algunos creyeron que era una historia abyecta traída por la “gringada” y la “gallegada”, antepasados nuestros que vinieron a quedarse, y fácilmente apropiarse de la feracidad del suelo argentino; por aquello de que cuando los españoles llegaron a América se encontraron con una tierra riquísima y culturas importantes; cosa que es cierta. La inmigración descendió de los barcos trayendo una cultura europea que la haría subsistir contrariando toda adversidad; la cultura del esfuerzo. Trabajaron en cualquier cosa y de cualquier cosa, a veces, a cambio de un plato de comida a medio llenar. No pedían mucho más (los alimentos escaseaban para todos), con eso bastaba. en sus manos y en sus ansias quedaban las otras necesidades a suplir. Como el éxodo de la Vieja Europa fue muy efectivo, terminó siendo decisivo para el desarrollo cultural y económico de la región.

En el esfuerzo importado, podemos ubicar uno de los factores que determinó la desigualdad comparativa de la  región. La unidad de América está señalada a fuego por políticas que no hacen distingo entre dignificar a sus habitantes ofreciéndoles la oportunidad de un trabajo real y honrado o, someterlos a la indignidad sin salida que caracterizó a la política opresora-religiosa de la conquista española. 

La dignidad humana no integra el ideario político-republicano de los tiranuelos americanos. América ya festejó los quinientos años de la invasión española, sin embargo, la justicia y equidad está detenida en el punto de entonces.


La clase media argentina, resultado distintivo del progreso y del estado de bienestar, envidiables en ciertos países de Sudamérica, cae de su pedestal a pasos agigantados; no por causa de las aspiraciones del pueblo, si no, por la  ambición de una dirigencia política que ha encontrado en ese disparate, la única manera de dominarnos. Es ruin, es perverso, es egoísta, no viene al caso. Lo importante es que se están saliendo con la suya, ante la pasividad y la falta de reacción de los descontentos. Evidente razón de que la mayoría goza de conformidad. ¿Qué cabeza afiebrada pudo imaginar que se estaba en las puertas de un retroceso tal?. Sin embargo se dio sin pensarlo. Apareció en escena una modalidad autoritaria de gobernar, representada por civiles y militares. También, los movimientos insurgentes juveniles que nacieron en la década del ’50 y se mantienen vigentes gracias al consentimiento del gobierno populista que los sostiene de muchas maneras, usando, por supuesto, el dinero de los ciudadanos. Estas erogaciones, el costo político desmesurado e innecesario, el adoptar posturas que van en contra del desarrollo económico, las culpas que nos conciernen por elegir mal, y sobre todo, los afanos sin mirar a quien se afecta, y la distracción de la justicia ante cualquier hecho delictivo, fueron creando un cuadro de situación que conviene a un estrato social y que estruje la producción y el trabajo del otro.

Si fuimos motivo de envidia por causa de nuestros adelantos socioeconómicos; eso ya fue. América se sorprende -aunque encuentra explicación – de lo ondo que caímos. No somos la envidia de nadie, estamos a un paso de dar lástima. Costó, pero se logró, ya integramos la América Pobre.


La pobreza – empeorada por la crisis pandémica mundial –  se estimaba que afectaría a más de 670 millones de chicos en el mundo a finales del 2020. Los países de América Latina concentran un alto nivel de vulnerabilidad que ayuda a incrementar la pobreza. El funcionario de UNICEF, proyectaba en base a la caída del PBI y la Encuesta permanente de los Hogares del INDEC, lo siguiente: ·En Argentina la pobreza afectaba, en el segundo semestre de 2019, al 53% de las niñas y niños y podría escalar al 58,6% hacia fines del 2020″. Esto representa 7,7 millones de chicas y chicos en situación de pobreza.  Asimismo dio a conocer otro dato: “vamos a estar terminando 2020 con más de 2 millones de chicos en la extrema pobreza”Son números impensables para un país que reúne especiales condiciones para saciar la hambruna de niños, jóvenes y ancianos. La hambruna ha desaparecido en los países que estimamos “capitalistas” ¿Porqué no le preguntamos a los niños hambrientos si distinguen entre capitalismo y posibilidades de comer?


La filosofía del kirchnerismo no remedia la pobreza histórica, pese a tener el poder para concretarlo. Nos conduce, irremediablemente, a un destino de miseria humana, la denigración del hombre; teoría política ya probada y desechada en Latinoamérica por ineficaz.  Esto desborda la dignidad de los argentinos honrados, del trabajo y del sacrificio. Aunque no nos pertenece, la conclusión vale: “Argentina no es sobria por virtud, si no por la pobreza. ¿La reflexión peca de exageración?.

La pandemia y la corrupción han colocado a la América pobre en condiciones de vida lamentables e inmerecidas. Un repaso rápido nos enseña que  El Salvador comenzó este miércoles la vacunación, luego de recibir 200.000 dosis de AstraZeneca.  Colombia anunció que el 17 de febrero inicia la vacunación en las ciudades de Montería y Sincelejo. Las 55.000 dosis de Pfizer, serán prioritarias para el personal  de la salud. Venezuela: el presidente Maduro comunicó que el jueves 18 se larga la aplicación de las 100.000 vacunas Sputnik V.  El Covid -19 ha sacudido a México de modo implacable. Hasta los primeros días de noviembre se registraban 1.800 muertos en el sector sanitario. Determinados hospitales atienden sólamente a contagiados. Pero, el problema se ve agravado por la falta de oxígeno para los pacientes. El oxígeno medicinal se revela como el bien más importante para la atención de la pandemia. “Familiares de enfermos – dice la información – esperan horas y en algunos casos días para rellenar los tanques del elemento vital”. La solidaridad social implementa sus propios mecanismo de ayuda contra el coronavirus. Un ciudadano inventó “Oxígeno en ruedas” y de esa manera auxilia a los contagiados que viven alejados del puesto de rellenado de tubos. Otros copiaron el método y también colaboran. La solidaridad civil, cuando no, supliendo las carencias del Estado. Vemos que pasa en Perú, cuna del señorío inca. Cambió de autoridades hace muy poco y ya sufre las consecuencias corruptivas, ahora, disimuladas por el coronavirus. El país pasa por una severa crisis de contagios y, por la escasez de oxígeno – que puede conseguirse por fuera del mercado oficial – y la falta de camas para cuidados intensivos. Escenas “aterradores” – aclara la noticia-  se ven en todo el territorio peruano. En medio de los estragos pandémicos y con un 30% de familias que viven en estado de hacinamiento, el presidente Vizcarra y una lista de casi 500 políticos, ministros y demás, son acusados de recurrir a sus privilegios y a las vacunas chinas para vacunarse cuando no les correspondía.  Esta metodología adoptada arbitrariamente por los gobiernos democráticos se divulgan bajo la denominación de  “Vacunagate” En cambio, el  trasandino Chile, inoculó a 500.000 personas en tres días y es el país que encabeza la vacunación en América Latina.

Argentina no se permitirá ser menos que Perú. Estábamos a punto de escribir esta nota, cuando nos enteramos de los hechos del ministro Ginés González García y Cía, un superministro que venía a poner el caballo delante del carro en el ordenamiento sanitario. En realidad, no se ignoraba la vacunación clandestina que se efectuaba a través de La Cámpora y otros cobradores de sueldos seriales; pero, al haber saltado el escándalo como saltó, nos colocó en el lugar preferencial de las primeras planas del periodismo. ¡Si no fuera por Maradona…! A nuestra América, las políticas improvisadas, día a día la pudren más. El olor es inaguantable. 
¡¡ América Latina es de los americanos y debemos sacarnos de encima, lo antes posible, a todo tiranuelo que pretende pisarnos !!.       .. 

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