Una joven del “interior” bonaerense fue quien denunció a Manuel Mosca de abuso sexual

Por este tema el Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, oriundo de Bolívar, pidió licencia y solicitó su desafuero. El periodista Edi Zunino, del diario Perfil, fue quien reveló más detalles de la denuncia de una “joven del interior de la provincia”.


 

El periodista del Diario Perfil, Edi Zunino reveló algunos detalles respecto de la denuncia de abuso sexual que pesa contra el Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. Por esto Manuel Mosca, oriundo de Bolívar y electo por la Séptima Sección, pidió licencia a la Presidencia de la Cámara y solicitó se vote su desafuero. Además presentó una denunciando “extorsión” de la que, en este caso, él sería la víctima.

Edi Zunino cuenta que fue contactado por la denunciante hace “unos cuatro años por mensaje de Facebook” y relata que esto “de andar investigando y opinando y apareciendo por la tele parece que le otorga a uno cierto halo de solución, al menos en grado de tentativa.”

Zunino menciona que quien lo contactó tenía que contarle algo y allí empieza a revelarse la denuncia.

El periodista del Diario Perfil se encontró personalmente con la denunciante de Mosca y sigue contando: “mi primera imagen de “V.A.” (como la llama para preservar su identidad): jean; botas marrones con plataforma tipo china, cartera y camperita al tono, sobre un sweter claro de cuello redondo; más bien morocha, ojos pardos, cara lavada, sin make-up… Joven. Desenvuelta. Profesional, hija de profesionales del interior bonaerense.”

Sigue contando Zunino “militante macrista, por aquellos días ilusionada con ganarle a los K, convencida de un triunfo que lo cambiaría todo…, menos, tal vez, su incertidumbre personal. Estaba confundida, sin saber qué hacer. Cómo actuar. Atormentada. Física, psicológica e ideológicamente en carne viva.”

Allí Zunino expresa “le sugerí que, antes de exponerse y exponer al tal Mosca, se garantizara el apoyo de su familia, de sus compañeros, de la mayor cantidad posible de otras víctimas y acudieran, en lo posible todas juntas, a la Justicia. Las mujeres que denuncian “esta clase de cosas”, a fuerza del machismo reinante, suelen ser rechazadas incluso entre sus congéneres. El abuso sexual es la versión más primitiva del abuso de poder. Tanto peor si se trata de un poderoso en serio.”

En un reciente artículo Edi Zunino cuenta: “V.A. quedó sockeada cuando Manuel Mosca fue designado presidente de la Cámara de Diputados provincial y su esposa, Gladys González, se convirtió en figura oficialista del Senado de la Nación. Estaba sola. Con ese hombre metido en sus pesadillas y en el diván del analista. Con esos manoseos imborrables en la piel y las insinuaciones eróticas, jadeantes, en la oreja humedecida. Sintió que todo empeoraba cuando Mosca pasó a ser una especie de adalid en la lucha contra la violencia de género, inaugurando centros de asistencia junto a la gobernadora y otros popes partidarios. No podía creer que la senadora González fuera la voz cantante del feminismo durante las sesiones para debatir el aborto seguro.”

“Vino a verme a la redacción de Perfil a fines de enero, acompañada por un pariente muy cercano de una primerísima figura del oficialismo a nivel nacional (el hombre prefiere manetenerse anónimo, por ahora). Ensayamos los trazos gruesos de una estrategia para visibilizar su caso. Antes de cualquier movida mediática debía existir denuncia judicial. Antes de cualquier denuncia judicial, lo mejor sería sumar más casos concretos (los rumores, a esa altura, ya sobraban). Hablé por teléfono con dos de ellas. Me contaron los detalles de sus padecimientos. Preferían no exponerse, por razones familiares y laborales. Constaté, con el apoyo de colegas, la existencia de, al menos, cuatro situaciones similares más. La liebre, por fin, estaba por saltar. El jueves 25 de abril, mientras entrevistaba a Thelma Fardin para mi programa digital “En el barro (y clandestino)”, me acordé todo el tiempo de “V.A.”. Logró sorprenderme cuando me escribió, la mañana siguiente. Era como si la hubiera llamado por telepatía”, sigue en su relato Zunino.

Es entonces como Edi Zunino (Director de Contenidos Digitales y Audiovisuales en Editorial Perfil) sigue relatando: “el sábado 27, se presentó en la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema. La titular de la
Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, fue con ella: no sólo había escuchado previamente su testimonio, sino el de otras dos mujeres. A “V.A.” la respaldan unos 25 dirigentes, legisladores y altos funcionarios de “Cambiemos”, entre los que se cuentan el secretario de Cultura, Pablo Avelluto, el rabino Bergman y el filósofo Alejandro Rozitchner, asesor discursivo de Mauricio Macri.”

Dice Zunino que “el lunes 29, la recibió Vidal. Alonso se ofreció a quedarse afuera, pero la gobernadora le pidió que también participe de la reunión. Por sugerencia de su jefa máxima, Manuel Mosca pidió licencia en su cargo legislativo. Y se presentó ante la Justicia platense para denunciar una “extorsión”

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