Maximiliano Wesner en el HCD: «Elegimos que la responsabilidad fiscal no signifique insensibilidad social»
«Nuestra prioridad es no tener déficit social», dijo en el primer tramo de su discurso anual ante el Concejo Deliberante

El intendente de Olavarría, Maximiliano Wesner, abrió el período ordinario 2026 del Honorable Concejo Deliberante de Olavarría con un discurso centrado en el contexto económico, la situación financiera del Municipio y el rol del Estado frente a la crisis nacional.
La exposición se dio en el marco de la apertura del período ordinario 2026, con la presencia —entre otros— del ex intendente José Eseverri, el diputado provincial Martín Endere, las senadoras provinciales María Inés Laurini y Evelyn Díaz, además de los secretarios del gabinete municipal encabezados por la doctora Mercedes Landívar Valerio, jefa de Gabinete.
Desde el inicio, marcó el tono político de su intervención. “No son momentos para discursos violentos, es momento de tener la sensibilidad necesaria como para interpretar lo que nos está sucediendo”, expresó. Y agregó: “Creo en la construcción desde las diferencias, en la palabra y por sobre todas las cosas en la empatía para con nuestros vecinos”.
Déficit fiscal y “déficit social”

Wesner sostuvo que la gestión iniciada en diciembre de 2023 forma parte de un proceso orientado a modificar el modo de administrar el Municipio.
“Nada de lo que estamos concretando puede entenderse de manera aislada, todo es parte de un proceso que comenzamos en diciembre de 2023 y que seguiremos profundizando bajo el mismo objetivo: cambiar el modo de gestionar el municipio para volverlo más cercano, más empático y más eficiente”, afirmó.
En ese marco, recordó que al asumir encontraron un déficit de 3.100 millones de pesos, que representaba un 13% de los ingresos totales de ese año, y señaló que actualmente se redujo a un 4,5% de los ingresos del Municipio.
Sin embargo, planteó una diferenciación conceptual: “Una cosa es el déficit fiscal, y otra muy distinta es el déficit social”. Y remarcó: “Orden en las cuentas, sí, pero nunca a costa del déficit social. Porque el único déficit verdaderamente intolerable es el déficit de humanidad”.
Críticas al contexto nacional

El intendente vinculó la situación local con el escenario económico nacional. “Nos toca administrar un municipio en un contexto económico nacional que destruye el empleo, que deteriora todos los días el poder adquisitivo de trabajadores y jubilados”, sostuvo.
También cuestionó la paralización de la obra pública y la falta de acompañamiento de funcionarios nacionales. “Tenemos un gobierno nacional que dejó de invertir pero no dejó de recaudar”, afirmó, al señalar que “miles y miles de millones de pesos” se van de Olavarría sin retorno.
En ese punto, advirtió sobre el impacto en la actividad económica local, la caída del consumo y la baja en la recaudación. Indicó que el principal recurso no tributario del Municipio, el impuesto a la piedra, registró una caída sostenida del 24% en los últimos 24 meses, y que entre ese tributo y la coparticipación se perdieron más de 10 mil millones de pesos desde el inicio de la gestión.
“No estamos dispuestos a cambiar humanidad por contabilidad”

El jefe comunal sostuvo que el Municipio optó por sostener la obra pública, la inversión en salud, educación y producción, aun en un contexto restrictivo. “No estamos dispuestos a cambiar humanidad por contabilidad”, expresó.
En ese sentido, señaló que si se hubiese aplicado el criterio de “obra pública cero”, el resultado fiscal podría ser diferente, pero a costa de menos empleo, menos infraestructura y menos desarrollo.
“Elegimos que la responsabilidad fiscal no signifique insensibilidad social”, afirmó.
Impacto económico y administración municipal

Durante su exposición, también se refirió al impacto de la crisis en el empleo local, con más de 2.000 despidos vinculados a la paralización de la obra pública y la caída de la actividad.
Citó datos del INDEC y sostuvo que la utilización de la capacidad instalada en diciembre de 2025 se ubicó en 53,8%, uno de los niveles más bajos desde marzo de 2024. En ese contexto, defendió la política salarial del Municipio y la decisión de sostener los servicios esenciales pese al incremento de costos, que ejemplificó con aumentos superiores al 400% y 500% en combustibles, servicios básicos y alimentos.
Además, destacó la reducción del déficit recibido y la normalización de pagos a proveedores, lo que —según señaló— permitió reconstruir la confianza con el sector privado local.
Dijo, «quiero volver a destacar algo fundamental: a pesar de estos aumentos de precios y de este contexto complejo, redujimos el déficit que recibimos a menos de la mitad. El déficit de 5000 hoy sería de 11 mil millones si se comparara con 2019 o 2023. Con mucho menos, estamos cuidando mucho más. Esto no es casualidad; es el resultado de administrar con responsabilidad.»
«También quiero destacar que al inicio de nuestra gestión, nos tocó gobernar con una abultada deuda con proveedores que implicaba una dificultad constante para acceder a insumos y servicios. Hoy en la actualidad pudimos reconstruir la confianza pagando en tiempo y forma a cada uno local brindando mayor previsibilidad en su relación con el municipio», agregó.
«Estamos atravesando tiempos en donde el rol del Estado tiene que adaptarse a las nuevas demandas sociales. Un Estado que se construyó en función de una sociedad, tiene que tener la capacidad de comprender las transformaciones sociales y reconstruirse», finalizó esa primera etapa del discurso.