El grooming, un delito que creció durante la pandemia

Los últimos datos sobre grooming en Argentina son alarmantes. El aislamiento no hizo más que potenciar los delitos que se cometen a través de redes sociales. Qué hacer y cómo prevenir.


Camila Ale – Agencia Comunica / Foto: Telam

El confinamiento obligatorio potenció realidades de las que se habla poco, pero que afectan mucho: el uso de internet en niños y niñas. En marzo de este año, antes del avance de Covid 19 en Argentina, se denunciaron 2800 casos de difusión de archivos de abusos a niños o niñas en internet y en abril – ya en cuarentena obligatoria- fueron 5062 los casos. Es decir que prácticamente se duplicaron.

En el año 2019 circularon 16.9 millones de archivos como videos y fotos de abusos contra las infancias, mal llamadas pornografía infantil, y es importante tener en cuenta que una de cada tres personas que circulan en internet es menor de edad. El delito sexual denominado “Grooming” va en aumento.

“La pedofilia existe desde hace mucho tiempo” reconoce la Dra. Eleonora Weingast,Titular del Departamento de Delitos Conexos a la Trata de Personas, Pornografía Infantil y Grooming, y explica que hoy se vuelve un tema más sensible ya que a los 7 años aproximadamente las infancias ya tienen su primer celular, Tablet o computadora.

El grooming es una realidad que viven algunas infancias de entre 7 y 15 años. En el centro de la Provincia de Buenos Aires se visualiza el creciente aumento de casos de grooming ya que en nuestra región, de acuerdo con los datos relevados por la Fiscalía a cargo de Lucas Moyano, en el año 2017 hubo 16 casos de grooming, en 2018 hubo 17 casos, en 2019 hubo 28. En lo que va del 2020, ya son 8 casos lo que se pudieron captar en la región. UNICEF plantea que el crecimiento del grooming se da de manera proporcional al crecimiento de la tecnología.

Hablar de grooming implica un engaño pederasta que está compuesto por una serie de conductas emprendidas por un adulto pedófilo, a través de Internet, con el objetivo de ganarse la amistad y la confianza de un menor de edad y abusar de él.

Es decir, es el abuso infantil en distintas representaciones digitales como redes sociales o incluso juegos on line, donde la víctima es un niño o niña. Un groomer puede ser cualquier persona que ejerce poder sobre las víctimas y en la mayoría de las situaciones ya se conocen personalmente. El pedófilo puede crear perfiles falsos para acercarse.

¿La familia le explica al niño o niña cómo usar un aparato (teléfono o tablet) de manera segura? No. Eleonora Weingast manifiesta que “cuando le regalamos una bicicleta a nuestros hijos e hijas le advertimos que debe mirar para ambos lados antes de cruzar la calle y le contamos cómo usarla. Eso no está ocurriendo con la tecnología”. Se percibe tal vez menos información o algún tipo de pudor al no hablar de lo que verdaderamente pasa en las redes.

El grooming atenta contra la integridad de las infancias. La producción, ofrecimiento, publicación, distribución y comercialización de archivos explícitos o no de sus partes genitales es delito. Y poseer este tipo de archivos es delito.

El grooming puede ir más allá de una tenencia de fotos, es decir puede derivar en trata de personas, violaciones y corrupción de menores. De igual manera nueve de cada diez casos empiezan y terminan en el ámbito digital.

Cómo proteger a las infancias

Para que las infancias estén protegidas y cuidadas hay distintos instrumentos que funcionan en Argentina como por ejemplo la Convención de los Derechos del Niño o el Convenio de Budapest (2001). También está vigente el Convenio que el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene desde 2013 con el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC), para recibir reportes de archivos en Internet detectados en nuestro territorio.

Además desde el año 2011 existe “Argentina Cibersegura” una organización sin fines de lucro que trabaja para crear un espacio digital seguro a través de actividades de concientización y educación destinadas a la sociedad. También desde el año 2014 existe una organización denominada “Grooming Argentina”, que está a cargo de Hernán Navarro, con el propósito de concientizar, prevenir y erradicar definitivamente el grooming.

Romina Cavallo, la Coordinadora Regional de Bahía Blanca de Argentina Cibersegura cuenta que ”los chicos chatean con desconocidos, juegan juegos on line con desconocidos, se hacen amigos, confían, porque sus relaciones hoy pasan por Internet”.

En charlas o capacitaciones que brindan les han contado que bloquean a ese perfil o borran las pruebas, por ello “ la familia de la víctima nunca se entera, o si se entera les da miedo, y es por estos motivos que muchas veces no se llega a hacer la denuncia”. Para poder hacer la denuncia correspondiente y penar al pedófilo es necesario guardar las pruebas como chats, links de los perfiles y no bloquear a los agresores.

Argentina Cibersegura junto con Digipadres lanzaron una encuesta en al año 2018 para niñas, niños y adolescentes de Buenos Aires para conocer qué tan seguros están en Internet.

Se relevó que “de los chicos encuestados, el 60% recibió una solicitud de contacto por parte de desconocidos y 1 de cada 3 afirmó haber vivido una situación incómoda en la web”. Aunque el 20% de ellos considera que la seguridad digital no es un tema grave o de importancia, al momento de consultarles qué es lo que más les preocupa, “se destacó el robo de contraseñas, la suplantación de identidad y la averiguación de datos o información por parte de terceros”. Por último, más del 50% dijo haber recibido información en su colegio sobre cómo cuidarse en Internet pero solo el 3% lo hablaría con sus docentes.

“Hay testimonios de diferentes casos, adultos que se hacen pasar por menores de edad utilizando perfiles falsos, pero también hay muchos casos donde se da con personas del entorno cercano, es decir con conocidos y el groomer no miente su identidad “ cuenta Romina Cavallo y afirma que “a muchos hemos ayudado a que puedan darse cuenta de que se trataba de grooming y a que se animaran a hacer la denuncia”, un paso importante para erradicar el delito y lograr que la red sea lo más segura posible para toda la sociedad.
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Cómo prevenir

Algunos especialistas plantean la necesidad de hacer frente a estos delitos a partir de la educación en escuelas y universidades, y proporcionar información a la sociedad civil. También proponen que la Ley de Educación Sexual Integral tenga una perspectiva digital.

Para luchar contra el grooming hay que hablar con las infancias. Los especialistas sugieren hacer las denuncias correspondientes, no borrar o denunciar las cuentas de redes sociales así como también guardar el enlace de cuentas o el nombre de usuario en las redes, dejar todas las evidencias posibles. Al mismo tiempo, establecen la necesidad de estar pendiente a los posibles cambios de humor de nuestros hijos e hijas y dialogar ya que el grooming tiene altas secuelas psicológicas.

“El diálogo es fundamental, habilitar la palabra, generar ambiente de confianza​para poder preguntar, aconsejar y escuchar” aconseja Romina Cavallo y señala que “en esta situación de aislamiento estar atentos a los cambios de conducta y de hábitos” como por ejemplo si la niña o niño está malhumorado, apático, si se encierra o se esconde para chatear o usar el celular, si bajó su rendimiento escolar, si se aleja de sus amigos o si su lenguaje está más sexualizado”.

Para finalizar “ siempre recomendamos no prohibir o solo controlar, porque es más efectivo enseñar a prevenir dando herramientas, para que sepan cómo actuar cuando tengan que tomar sus propias decisiones” concluye Romina Cavallo.

El número 0800 222 1717 recibe consultas y denuncias. Hablar con los hijos antes de que otra persona lo haga parece ser central para evitar delitos que pueden afectar la integridad psíquica y física de los niños, niñas y adolescentes.

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