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Franco Cominotto: “La única expectativa es que el radicalismo sea protagonista”

A pocos días de la interna radical, el candidato a secretario general  para el comité provincia, Franco Cominotto, habló en un mano a mano con En Línea Noticias. “El radicalismo es el único partido que puede cambiar el destino de Juntos por el Cambio” asegura.


Foto: Luis Molina

Franco Cominotto  supo ganarse un lugar en el radicalismo bonaerense.  Ese recorrido,  le permite ocupar hoy uno de los lugares más relevantes en la Lista 14 “Protagonismo Radical”, que competirá este domingo por la conducción del comité provincial de la UCR.  De la mano del intendente de San Isidro, Gustavo Posse y  con el respaldo nacional de Martín Lousteau, el dirigente olavarriense fue elegido candidato a secretario general  del histórico partido.

Expectante ante la posibilidad de un triunfo electoral y a pocos días del cierre de una intensa campaña, el ex concejal y  ex presidente del HCD de Olavarría, charló a solas  con En Línea Noticias.  Su mirada sobre la UCR y el  llamado a la dirigencia partidaria para “salir de la comodidad”  y “ser un socio pleno” en el frente político de Juntos por el Cambio.  La elección en Olavarría y la compleja relación con el Pro y el intendente Galli: “Es importante que se expresen solo los radicales” avisa.

Es el último tramo de la campaña antes de las elecciones del domingo ¿Cómo lo  viven y qué expectativas tienen?

Estamos muy felices. La campaña demostró que hay un radicalismo que está vigoroso, con ansias de ser protagonista en la política argentina y en la política bonaerense. Hemos recorrido, en mi caso, casi toda la provincia de Buenos Aires, junto a varios dirigentes que acompañan. Algunos históricos como Federico Storani, Juan Manuel Casella, que acompañan este proceso pero con la única expectativa es que el radicalismo sea protagonista. Y han demostrado una grandeza muy fuerte con el Partido. Y por otro lado, acompañando a Gustavo (Posse), el intendente de San Isidro, que ha sido revalidado por los ciudadanos y tiene la vocación de conducir el radicalismo bonaerense. Danya Tavella, vicerrectora de la UNNOBA (Universidad Nacional del Nordeste). Me parece que hemos logrado generar esa esperanza que se había perdido. Y obviamente de la mano de Martín Lousteau con este proyecto nacional que, salvando las distancias, algunos radicales más grandes nos dicen que se asemeja al 82’, cuando empezaban a caminar con Raúl y venían que se generaban expectativas.

¿Era necesaria una figura de renovación como la de Martín Lousteau?

Sí, era completamente necesaria. Pero además vemos que Martín es un tipo comprometido con la construcción de un proyecto nacional. Lo vivimos la semana pasada en Córdoba, donde el 50% optó por una nueva expresión. Algo nuevo en Córdoba de la mano de Rodrigo de Loredo y la verdad que el partido que estaba, que no era competitivo en la provincia, se llevó una gran sorpresa.  No tengo dudas que de acá al 2023 vamos a estar muy competitivos en Córdoba y con ansias de gobernar la provincia. Y esto sucede a lo largo y lo ancho del país. Lo vemos en Santa Fe, en Entre Ríos, Formosa. En cada lugar en la que se está volviendo a formar esta incipiente llama del radicalismo pero con mucha fuerza, para ser protagonistas de la política argentina.  Y no tengo dudas que así va a ser.

En este esquema, también ocupás un lugar protagónico como candidato a Secretario General del partido en la provincia. ¿Cómo vivís esa experiencia y ese reconocimiento a tu recorrido político?

Me han dado un rol muy importante. Vamos a tener la responsabilidad de conducir los destinos del radicalismo bonaerense.  Ser secretario general en un partido con la vocación que va a tener. Va a ser un partido vocacional, donde vamos a disputar el poder real pero a través de propuestas, con hombres y mujeres preparados para conducir los destinos en sus localidades, para conducir el proyecto en la provincia de Buenos Aires. Entendemos que el nuevo radicalismo tiene que ser muy amplio. Todos los radicales tienen que volver a casa. Tiene que haber un llamado a la amnistía radical y que los que se fueron desencantados vuelvan. El radicalismo está con ganas, con fuerza. Con los valores y principios de siempre pero con una clara vocación de ser un partido mayoritario. Les decimos a los radicales que hay que salir de la comodidad. Hace mucho tiempo que nuestro partido disputaba cargos legislativos, disputaba espacios de poder, pero sin mayor trascendencia.  Hoy tenemos el convencimiento que viene un nuevo tiempo. Queremos disputar espacios pero con nuestras mejores propuestas.

¿La interna va a definir el rol que ocupe el radicalismo para posicionarse en el frente de Juntos por el cambio?

Va a haber un mejor radicalismo y con mucha más capacidad de cambiar a Juntos por el Cambio. Un mejor radicalismo va a hacer un mejor Juntos por el Cambio. Un Juntos por el cambio que también debe cambiar su lógica para volver a ser atractivo y ser un frente que tenga la capacidad de alternancia. En la última elección sacó el 41% en la nación y creo que se cometieron muchos errores y por eso no pudimos ser la mayoría.  El radicalismo es el único partido que puede cambiar el destino de Juntos por el Cambio.  El Pro es un partido a imagen y semejanza de un proyecto en la ciudad de Buenos Aires, que tuvo una proyección nacional. La Coalición Cívica es un partido unipersonal con la decisión de Elisa Carrió. Y el radicalismo es el partido democrático de este frente. Es un partido que disputa pero que le dice al afiliado que es el verdadero protagonista y por eso vamos a una elección interna. Porque entendemos que no se debe discutir y definir políticas y cargos en una mesa. Hay que hacerlo de cara a la gente. Y por eso nosotros decimos que para que haya un mejor frente político tiene que ser democrático, tiene que tener respeto por las minorías. Tiene que cambiar el sistema de reparto del frente político. Pero tampoco sirve si solamente es un reparto de cargos. Decimos que debe haber una mesa de discusión de las políticas públicas. Lo hemos dicho mil veces en Olavarría. Si no podemos discutir las políticas públicas solo es un frente electoral.  Y un frente electoral de cierta manera engaña al elector. Porque se dice todos pensamos lo mismo y no todos pensamos lo mismo. Lo más valioso de Cambiemos y Juntos por el cambio fue la diversidad. Y nosotros queremos darle diversidad nuevamente para discutir políticas de estado.  Cuando tomamos la decisión en Gualeguaychú, en el 2015, no era un frente electoral. A los días nos dijeron que era un frente electoral.  El radicalismo va a ser socio pleno en una coalición opositora y va a tener la posibilidad de conducir esa coalición opositora.

Hablaste de comodidad… ¿sentís que eso expresa la otra propuesta?

No quiero hablar de la otra propuesta. Pero no tengo dudas que nosotros queremos salir de ese estado de comodidad.  Hay un grupo que se conforma con un radicalismo parte de un frente con la voz baja. Sumiso. Un radicalismo que le cuesta opinar, hacer valer sus ideas. Que habla de sus líderes Alfonsín,  de Illia, Yrigoyen. Nosotros también hablamos. Pero la mejor forma de imitar a nuestros líderes y valorizarlos es ser disruptivo. Volver a ese radicalismo que nació de una revolución como la del Parque, los jóvenes, la discusión. Alfonsín convocó  a radicales y fuera del partido, porque era atractivo para la sociedad.  El radicalismo de hoy está callado, introvertido. Nosotros queremos  otra cosa.  El radicalismo va a volver a ser protagonista y va a tomar lo mejor de su historia. Cuando tuvo voz, el radicalismo representaba a las mayorías.

¿Es una mirada nostálgica o hay posibilidades de resignificar e incorporar temas nuevos de la agenda?

No es nostálgico. Porque si valoramos a nuestros líderes, lo tenemos que hacer con acciones, no solo nombrarlos.  Raúl fue un ejemplo para todos nosotros. Cuando lo nombramos nos da una emoción terrible. Pero cuando en el 83’ el radicalismo fue la mejor expresión de la política argentina también había mucho sentimiento.  Estaba la boina blanca, la bandera blanca y roja. Todo lo que nos prohibieron durante estos años, porque capaz una estrategia de marketing decía que era mejor guardar nuestras banderas, nuestra historia. Y nosotros queremos valorar eso. Para nosotros es un orgullo la historia que tenemos. Somos el partido que puede mostrar a sus próceres y ninguno va a ser cuestionado.  Puede haber políticas acertadas o equivocadas. Pero nadie va a hablar mal de un Arturo Illia, un Leandro Alem, un Marcelo T. de Alvear, de Raúl Alfonsín o Florentina Gómez Miranda. Entonces  ¿por qué no vamos a valorizar nuestra historia? ¿Por qué tenemos que esconderla? Nosotros vamos a llevar adelante esa historia y la vamos a mostrar pero con cara al futuro. Porque es un proyecto de futuro que tiene que tomar ese legado, no solo para nombrarlo sino para llevarlo adelante, y eso lo hacemos con mucha fortaleza.

Hay un análisis político común que presupone una victoria contundente de Posse en el conurbano pero no así en el interior, ¿es una lectura lineal?

Creo que hay un radicalismo del interior y uno del conurbano, que tienen muchas cosas diferentes como es la provincia de Buenos Aires, una provincia que muchas veces decimos es ingobernable, porque tiene una realidad en el primer y segundo cordón y una muy distinta en el interior. Algunos quieren encajonar nuestra propuesta en el conurbano, pero no entienden que esto trascendió hasta las propias fronteras del partido. Llevamos de presidente a Gustavo Posse, el único intendente radical del conurbano bonaerense.  De Vice a Danya Tavella, de una universidad como la UNNOBA, con anclaje en Junín y Pergamino, quien te habla  es candidato a Secretario General desde Olavarría y el centro de la provincia y así en todos los distritos del interior. Desde Bahía Blanca a Mar del Plata o hasta La Plata somos competitivos. Y entendemos que esto es un proyecto federal. Encajonarlo en un lugar es querer menospreciar el triunfo que vamos a tener  y que creo que ya es un hecho y ellos lo saben y por eso tratan de instalar que es un triunfo gracias al conurbano. Va a ser un triunfo gracias a todos los radicales que con un fuerte compromiso quieren volver a ser lo que dejamos de ser hace un tiempo.

¿Cómo ves la interna local para las nuevas autoridades del Comité?

Hablar de la elección local y no hablar de la gestión sería un error.  Hubo gran gestión de Francisco González  donde se lograron avances para nuestra casa muy importantes, gracias a la colaboración de muchos afiliados y amigos y estamos en el corto plazo para festejar la vuelta a la calle 25 de Mayo. Y además hay un grupo que no tiene solo una visión de una interna partidaria. Hay un grupo muy nutrido de cuadros técnicos, de equipos de trabajo, de un concejal como Martín Lastape. La figura de Gonzalo Dolagaray que es un ex concejal muy representativo y Belén Vergel como vicepresidenta, Gustavo Gómez, Lucía Pereiro. Tenemos un gran equipo y además con una gran virtud que hace tiempo no tenía el partido: después del 21 de marzo tenemos la vocación de convocar a todos los radicales para que apuntalemos a la UCR de Olavarría. Y además, vamos a tener los comités de circuito que por primera vez en la historia se da en Olavarría, con comités barriales, itinerantes, en las localidades. Es una propuesta muy superadora, de un partido que no se encierra en cuatro paredes sino que le habla a todos los vecinos de Olavarría. Se viene una primavera radical y depende de cada uno de nosotros para que florezca. Creo que no debe haber agresiones. Termina la interna y al otro día todos tenemos que estar trabajando para tener un gran radicalismo. Vamos a conducir los destinos del partido en Olavarría pero también a ser un actor protagónico en la reconstrucción del radicalismo provincial. Cualquiera que agarre un medio de Olavarría sabe las posiciones que ha tenido el radicalismo desde el 2015 a la fecha y fueron todas correctas. Lo que se buscó siempre fue respetar nuestra identidad, nuestro pensamiento y valorizar el frente político en el cual estábamos.

A partir de ese posicionamiento, explicás las situaciones conflictivas que han tenido con la gestión de Ezequiel Galli

Todos debemos respetar a los partidos del frente.  Y respetar la identidad de cada uno de ellos. Cuando uno se entromete en el otro partido está cometiendo un error, porque está buscando torcer la voluntad en favor propio. Nosotros entendemos que el radicalismo tiene su lugar de discusión, que es con sus afiliados, que debe forjar ese ámbito para fortalecerse, debatir e interpelar sobre lo que se está haciendo. Es importante que se expresen solo los radicales.  Y los que tienen vocación de que el radicalismo vuelva a ser la locomotora que lleve el tren de Juntos por el Cambio.

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