Juarense acusado de asesinar a su pareja dijo que fue “un accidente”


Escribe: Fabian Sotes / Diario El Tiempo – Foto: Diario El Tiempo

El trabajador rural de Benito Juarez acusado de matar de un disparo a su pareja insistió con la versión de que se trató de “un accidente” el hecho que, el pasado martes por la noche en un campo de Benito Juárez, derivó en el deceso de una adolescente azuleña que tenía 17 años y se llamaba Rocío Ayelén Sañudo.

Así lo sostuvo cuando de manera virtual fue indagado por el Fiscal que desde los Tribunales de Azul está llevando adelante la investigación penal relacionada con este homicidio.

El imputado tiene 21 años, es oriundo de Benito Juarez y había sido identificado por voceros policiales y judiciales como Kevin Héctor Manuel Herrera Ullúa.

Pareja de la menor fallecida, con quien convivía desde hacia aproximadamente dos meses en esa estancia donde también trabajaba, el joven declaró en la indagatoria a la que fuera sometidos en los términos de lo que establece el Artículo 308 del CPP.

Además del ahora encausado y del fiscal David Carballo -el funcionario judicial que desde la UFI 2 instruye este sumario penal-, con el joven en Benito Juárez privado de la libertad en carácter de aprehendido la audiencia se llevó a cabo contando también con las participaciones de su defensor Oficial Diego Prado y de Maria Paula Rodríguez, la titular de la Ayudantía Fiscal con asiento en la vecina ciudad distante a poco más de 90 kilómetros de Azul.

“Herrera Ullúa prestó declaración. Lo único que manifestó es que fue un accidente y que no tuvo la intención de matar a su pareja”, le dijo al diario El Tiempo un vocero judicial allegado a esta investigación penal, luego de realizada durante la tarde de manera virtual esta audiencia.

Además, desde la acusación el joven fue interrogado sobre otras circunstancias vinculadas con este luctuoso suceso, las cuales tuvieron que ver con preguntas para que se refiriera a los momentos previos y posteriores a que efectuara un disparo a la víctima con una carabina calibre 22, arma de fuego que después los investigadores incautaron en el lugar donde este homicidio sucedió.

Más allá de la versión sostenida por el ahora acusado, el fiscal Carballo lo considera hasta el momento el autor de un homicidio agravado por el vínculo y por el uso de arma de fuego, un delito que -entiende también el titular de la Unidad Funcional de Instrucción numero 2- el joven cometió en “concurso ideal de acciones” con otro: la portación ilegal de la carabina utilizada para ultimar a la adolescente azuleña que era su pareja.

Sobre la base de esa calificación de lo sucedido hace tres días, el representante de la Acusación avanzará en la solicitud de convertir la aprehensión en detención.

Esa solicitud será formulada ante el magistrado Juan José Suárez, el titular del Juzgado de Garantías numero 3 con asiento en el Palacio de Justicia de Azul que también interviene en el sumario penal que se está tramitando por este homicidio.

La víctima, una azuleña

El martes que pasó en horas de la noche efectivos policiales y la titular de la Ayudantía Fiscal con sede en Benito Juárez, alrededor de la hora 22.30, habían sido informados telefónicamente sobre la existencia de este homicidio.

Instantes más tarde los investigadores se hicieron presentes en el establecimiento rural donde el hecho se produjo, llamado “San Gerónimo” y ubicado en el Cuartel VII de Benito Juárez, aproximadamente a unos sesenta kilómetros de esa vecina ciudad.

Una precaria vivienda de un ambiente donde Herrera Ullúa convivía con su pareja se convirtió en el escenario de este homicidio.

Un reporte policial sobre lo sucedido señalaba que el cadáver de Rocío Ayelén Sañudo estaba sentado en el suelo, “con la espalda apoyada sobre la cama” y presentando esa ya referida herida de arma de fuego, localizada sobre uno de los lados de su región costal.

Según lo informado, los efectivos del CPR de Benito Juárez encontraron al ahora acusado “angustiado”. Al mismo tiempo, le pedía perdón a la adolescente que ya estaba muerta, refiriendo que “se le había escapado” el disparo de la carabina que utilizó para matarla.

En esa pequeña y precaria vivienda ubicada en el campo ya mencionado ambos protagonistas de este hecho convivían desde hacía alrededor de dos meses.

En el establecimiento rural Herrera Ullúa se encontraba trabajando actualmente cuando el pasado martes por la noche, por circunstancias que todavía se continúan investigando, mató de un disparo a la adolescente azuleña.

Una carabina calibre 22 fue incautada en el interior de la casa. El arma de fuego fue hallada por los policías a pocos metros del lugar donde yacía el cuerpo de la víctima de este homicidio.

En el marco de un relevamiento realizado en el lugar del crimen, los investigadores observaron que estaba “arrancada” la puerta de un placard y que había varias prendas de vestir tiradas en el suelo.

La autopsia a la que el cadáver de la adolescente azuleña fue sometido sirvió para determinar que ese balazo efectuado por su concubino con la carabina tenia orificio de entrada en la “región axilar derecha” de su cuerpo, afectando pulmones y provocando roturas en vasos sanguíneos y cavidades cardíacas.

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