Carta Lectores: Algunas reflexiones sobre el virus Covid-19 en Olavarría

Aproximaciones desde la Seguridad e Higiene Medioambiental como profesión

Hospital Municipal Hector Cura – PH: Luis Molina

Escriben: Lucas Troia  /   Daniel Collazo

Actualmente existe una gama de protocolos – variada y numerosa –  con perspectiva de habilitar todas las actividades humanas existentes que quedaron relegadas a ser canceladas en el marco de la emergencia en cuanto a la pandemia: productivas, deportivas, comerciales, etc. Quizás muchas de ellas todavía en forma parcial para asegurarse la no propagación del coronavirus.

Pero -lo sabemos, los” peros están a la orden del día como obstáculos a respuestas concretas- no llegamos a detenerlo. Es más, se podría asegurar que la reproducción y difusión del mencionado virus está en un momento muy vigoroso, con sus consecuencias conocidas por todos.

No nos detendremos en cada una de las consecuencias repetidas hasta el hartazgo (con suficiente cobertura de los medios de comunicación de acceso de la población) y sin los resultados esperados.   

Sin embargo, nos posicionaremos del lado de quienes buscan solo aportar soluciones para que, en el contexto antes descrito, se pueda producir y trabajar para generar las ganancias, productos y beneficios necesarios para nuestra sociedad y sin correr riesgos. Y para ser más claros, abordaremos una de estas actividades: la industria.

Quizás porque nuestra actividad profesional está muy vinculada a ella.

¿Y dónde está el secreto del relativo éxito, pero éxito al fin?

1.       Se ha reunido mucha información y permanentemente actualizada del comportamiento del agente enfermante, volcándose en los distintos protocolos y normas de seguridad e higiene.

Los establecimientos a los que nos referimos tiene experiencia al realizar campañas. Acá hago hincapié en aspectos que se trabaja desde el propio convencimiento, elaborando dichas normas adecuándolas a cada actividad en particular y de esta manera lleva implícito un fuerte compromiso de cumplimiento. No es esperar a recibirlos de una autoridad superior y aplicarlos “copiando y pegando”.

2.       Una capacitación permanente formal e “informal” de los que se conoce del virus, sus consecuencias y sobre todo el cuidado que debemos tener, incluido el uso de elementos de protección personal y comportamientos seguros.

3.       Y resumiendo, por último, el control de cada etapa de este programa, porque así se debe tomar, como un sistema integral que es indivisible. Y cada una de las personas se involucra realmente, porque no alcanza “acompañar”.

Y llegamos a nuestro objetivo: cada una etapa del programa – denominémonlo hoy Programa Covid-19 – tiene una identidad y una importancia trascendental. Por lo tanto, a nivel local y por aportes – según para mí, parciales – desde los distintos estamentos del estado, deberíamos trabajar más en el aspecto control.

Volviendo al ejemplo que traemos a colación, si no hubiese un control visible, permanente, en la implementación y CONTROL de cualquier norma de seguridad, higiene y medio ambiente, en particular hoy sobre el corona virus, no estaríamos trabajando.

Razones porque no se cumplen con protocolos, normas, ordenanzas, leyes, etc., son tan numerosas como la cantidad de personas nos encontramos bajo la tutela de estas legislaciones. Todas muy entendibles.

Pero el éxito en la industria está en saber que el cumplimiento estricto es condición de trabajo, cuidarse uno y cuidar al otro es condición sine quanon para seguir trabajando en forma segura en determinado lugar.

¿A nivel social esto se puede implementar sin herir susceptibilidades personales y sectoriales?

SI.

Con algunas condiciones que se me ocurren desde mi pobre sentido común:

1.       Analizarlo desde una perspectiva multidisciplinaria, una ciudad tan grande como Olavarria tiene la variedad y el nivel necesario para establecer políticas aplicables y operativas (escuela de medicina (médicos y enfermeras), facultades de ingenierías, facultades de ciencias sociales, incluidos los institutos terciarios, colegios profesionales, etc.). Controlados para no desviarse de los objetivos propuestos y como corresponde, teniendo en cuenta el factor tiempo.

2.       Establecer un grupo fiscal (por decirlo de alguna manera) y delegarle la tarea de control desde la perspectiva de la educación. También en forma colegiada a un grupo de especialistas (que se puede formar en forma rápida, todo dependiendo del perfil profesional, que obviamente la ciudad los tiene y buenos).

3.       Y como siempre, todo el éxito depende de una DECISIÓN POLÍTICA, independientemente del partido, así como el presidente de Toyota, sin dejar de reconocer industrias más cercanas, toma como propio estos programas al poner su compromiso empresarial y personal efectivamente y hoy esa empresa va camino a sus estándares normales de producción.

Sin más, este es un primer aporte a pensar desde todos los sectores y agentes que ocupen espacios de responsabilidad frente al actual desafío que nos presenta el Covid-19 y promover desde el ejemplo y la puesta en común de planificaciones claras de abordaje social del actual contexto.

                                                         

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