Josi Duhau, ex veterano de Malvinas: “Desmalvinizar es que yo no me pueda jubilar»
El último episodio de CoNverSo dejó un testimonio atravesado por la guerra, la memoria y el presente: el de Josi Duhau, excombatiente de Malvinas, y su hija Yesica, integrante de Generación Malvinas. En ese cruce generacional, la charla no solo reconstruyó la experiencia en las islas, sino que puso en foco un concepto que marcó a toda una generación: la desmalvinización.

“Después de la guerra, se encargaron de que Malvinas quede oculto en todo sentido”, señaló Josi al recordar el regreso al continente. Si bien aclaró que en su caso particular no le prohibieron hablar, aseguró que “la desmalvinización que se implementó en nuestro país nos negó la posibilidad de hablar”.
El excombatiente describió un escenario social en el que el silencio no era solo institucional. “No hablábamos porque tampoco teníamos quién nos quisiera escuchar”, afirmó. Y fue más allá al graficar el impacto de ese proceso: “Nombrar que eras veterano de guerra era ser el ‘loquito de la guerra’. Era imposible conseguir trabajo”.
Desde su experiencia, la desmalvinización no se limitó al silencio sobre lo ocurrido en 1982, sino que tuvo consecuencias concretas que aún persisten. “No es solo no hablar de Malvinas. Es un montón de cosas más”, explicó, al tiempo que expuso dificultades actuales vinculadas al reconocimiento de derechos, como la imposibilidad de acceder a la jubilación.
En ese punto, cuestionó decisiones que definió como ideológicas: “Separan a los soldados conscriptos de quienes elegimos ser militares. A unos les dan todos los derechos y a otros no”. Y agregó: “Hace años que estoy reclamando y no tengo solución: No me puedo jubilar”.
Frente a ese recorrido, la voz de Yesica aparece como continuidad y respuesta. “Malvinas siempre estuvo en casa”, contó, al explicar cómo creció escuchando el relato de su padre. Sin embargo, con el tiempo, esa cercanía se transformó en compromiso activo.
“Empecé a darme cuenta de que para mí era una prioridad escucharlo”, recordó. Esa decisión la llevó a involucrarse cada vez más, incluso acompañándolo en charlas y actividades. “Siempre hay algo nuevo en cada relato”, afirmó.
Ese proceso derivó en la creación de Generación Malvinas en Olavarría, un espacio que reúne a hijos de veteranos y que busca sostener la memoria durante todo el año. Allí, el concepto de “malvinizar” aparece como contracara directa de la desmalvinización.
“Malvinas no es solo el 2 de abril”, sostuvo Yesica, en línea con el lema de la agrupación. Y profundizó: “Trabajamos todo el año para romper con lo protocolar y generar conciencia real”.
En ese sentido, cuestionó prácticas habituales dentro de la sociedad: “Muchas veces se acuerdan en la fecha porque hay que cumplir, pero la idea es que esto se trabaje siempre”. A través de charlas, actividades y encuentros abiertos, buscan acercar la historia desde una mirada directa y sin intermediarios.
El propio Josi coincidió en ese diagnóstico y remarcó el rol de las nuevas generaciones: “Hoy la sociedad está más compenetrada, pero falta información. Y eso es clave, porque no se puede querer lo que no se conoce”.
El episodio dejó así un doble registro: por un lado, la experiencia directa de la guerra, con sus condiciones, decisiones y consecuencias; por otro, el proceso posterior de silenciamiento y reconstrucción que todavía atraviesa a la sociedad argentina.
En ese cruce, entre la desmalvinización y la tarea de malvinizar, el testimonio de Josi y Yesica Duhau expone cómo la causa Malvinas sigue viva, no solo en la memoria, sino también en el compromiso de quienes la sostienen todos los días.