Vinieron con promesas de inversión pero en menos de un año cerraron dos fábricas

Los medios nacionales el 10 de agosto del año pasado anunciaban la llegada de los inversores extranjeros y la compra del 51 % de las acciones de la firma.

 

Aún se puede leer el articulo que publicaba el diario “El Cronista Comercial” bajo el título de: “El cuarto productor mundial de cal adquirió el 51% de las acciones de la firma local Cefas.”

 

Más abajo se afirmaba que en el holding: “Apuestan a la reactivación de la construcción y la minería”. Lo cierto que 14 meses después cerraron la planta de Olavarría y en Julio habían hecho lo mismo en una de Córdoba.

 

El mismo artículo indica que, “La marca de cal El Milagro acaba de pasar a manos mexicanas. El grupo Calidra, el cuarto productor de cal a nivel mundial y primero en América Latina, anunció la compra del 51% del paquete accionario de la firma local Cefas, que es dueña de la tradicional marca de materiales de construcción.”

 

“El monto de la operación fue de u$s 50 millones, según informaron ambas compañías. “Es una compra parcial de acciones y un aporte de capital para desarrollar distintos negocios de la empresa”, explicó a El Cronista Pedro Brandi, presidente del directorio de Cefas. Entre los proyectos, se destacan la instalación de dos nuevos hornos en la provincia de San Juan, la modernización del resto de sus plantas y la construcción de un nuevo centro de distribución en Chile. El año pasado, la empresa tuvo una facturación de u$s 60 millones.”

 

 

La empresa Cefas nació en 1995 cuando un grupo empresario integrado por la familia Brandi adquirió dos fábricas ubicadas en la provincia de Córdoba donde se producía la cal El Milagro, entre otras. En los años siguientes, fue sumando canteras, plantas fabriles en Olavarría y las marcas de cal hidráulica Lougas y Feitis. También otras fábricas y canteras en Córdoba, Mendoza y San Juan, así como las marcas Sublime y Malagueño. Finalmente, se incorporaron yacimientos e instalaciones fabriles en Zapala, Neuquén.

 

“Vemos una oportunidad interesante de crecimiento en la minería en la Argentina y en Chile. Creemos que la Argentina va a recuperar su dinamismo en el corto plazo. La cal es una materia prima que se usa en muchas industrias. Creemos que la construcción tardará un poco, pero estará también por recuperarse”, señaló Enrique Fierro, nuevo gerente General de la compañía. El ejecutivo mexicano anticipó que esperan un crecimiento sostenido cercano al 10% en el próximo año. “Tenemos mucha confianza en este mercado. Para Calidra es la adquisición más importante que hemos hecho”, agregó.

 

“Fundado en 1907, Grupo Calidra cuenta con plantas de producción en México, y también en Honduras y Perú. Durante su siglo de historia, llevó a cabo un exitoso plan de expansión y hoy está formado por más de 20 empresas,” culminaba el artículo.

 

En julio de 2017 otra vez Cefas es noticia nacional, es que en Cordoba: La firma Cefas SA, que se había hecho cargo de la mina de cal Canteras El Sauce en 1994, cuando la empresa original fue a la quiebra, y había estado al borde del fin también en 2001, resolvió ahora el cese definitivo de las operaciones en el noroeste de Córdoba con lo que condena al cierre a un pueblo entero: en Canteras Quilpo, como se llama ahora el asentamiento, todo salvo las escuelas, desde las calles hasta las casas de los trabajadores, pertenecen a la empresa que explote la cantera. Y en el poblado, que llegó a tener más de 2 mil habitantes en sus mejores tiempos, permanecen ahora poco más de 200 personas, todos trabajadores –y sus familias– de la firma que ahora decidió desprenderse de sus últimos 70 empleados.

 

Canteras Quilpo es un poblado ubicado a 28 kilómetros de Cruz del Eje y a 3 kilómetros del río Quilpo, cuyo camino la conecta con San Marcos Sierras, distante a 9 kilómetros.

 

La firma Cefas SA se hizo con explotaciones similares en San Juan, Olavarría (Buenos Aires) y Zapala (Neuquén) y se hizo cargo de la quiebra, aunque la reactivación tardaría una década más. Para 2004, las cales “El Milagro”, “Santa Elena” y “Malagueño” daban sustento a mineros y operarios de las cuatro canteras, 110 de ellos en el poblado de Canteras Quilpo.

 

 

“Desde la empresa fueron claros. En agosto pasado hubo una primera tanda de despidos y pensaban que ahora en agosto ya podrían cerrar Quilpo. Nos dijeron que como estaba la situación del país, con la planta que Cefas tiene en San Juan ya daba abasto porque no se está vendiendo mucho”, expuso otro empleado.

 

“Mi suegro, mi marido, mi hijo, todos trabajaron en la cantera. Pedimos que luchen para que la fuente de trabajo vuelva a toda la zona, porque esto también afectará a San Marcos Sierras y Cruz del Eje”, señaló una de las mujeres quilpeñas, quien dijo que enfrentan amenazas de desalojo y cortes de los servicios.

Lejos de las promesas de “Apostar a la reactivación de la construcción y la minería”, la llegada de los accionistas solo trajo despidos.

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