Radiografía sanitaria de Olavarría: las enfermedades más notificadas en los últimos 20 años

La Enfermedad Tipo Influenza y las diarreas concentran los mayores registros epidemiológicos del Partido entre 2006 y 2025. Los datos muestran una fuerte caída de distintas patologías durante la pandemia, un pico de notificaciones en 2022 y cambios en enfermedades como el dengue y la sífilis.


Olavarría acumuló 281.794 notificaciones correspondientes a distintas enfermedades y eventos sanitarios bajo vigilancia epidemiológica entre 2006 y 2025. La Enfermedad Tipo Influenza (ETI), las diarreas y la bronquiolitis encabezan los registros, de acuerdo con los datos publicados en agosto de este año en el área de Gobierno Abierto de la Municipalidad.

La serie permite reconstruir dos décadas de evolución sanitaria, con un quiebre marcado en 2020 por la pandemia de coronavirus y un posterior repunte de las patologías respiratorias.

La ETI fue el indicador con mayor cantidad de notificaciones en el período, con 86.354 casos. Le siguieron las diarreas en personas de cinco años o más, con 73.445 registros, y las diarreas correspondientes a la categoría de cuatro años, con 27.789. La bronquiolitis acumuló 27.075 notificaciones y la neumonía, 17.986.

Entre otros indicadores destacados aparecen las mordeduras de perro, con 12.630 registros en veinte años. En conjunto, los datos muestran la persistencia de problemas sanitarios que se repiten a lo largo de la serie y, al mismo tiempo, variaciones importantes en determinados períodos.

2020, el año de la caída de las notificaciones

La pandemia modificó el comportamiento de numerosas enfermedades, más allá de los casos de COVID-19. Las restricciones a la circulación, el aislamiento y la reducción de los contactos sociales incidieron en la transmisión de distintos agentes infecciosos, especialmente los respiratorios.

En Olavarría, el impacto se refleja en el total anual de notificaciones: en 2019 se habían registrado 14.316, mientras que en 2020 la cifra cayó a 10.185, el valor más bajo de toda la serie de veinte años. La disminución fue cercana al 29% en apenas un año.

La bronquiolitis ofrece uno de los ejemplos más contundentes. Después de contabilizar 1.399 notificaciones en 2019, pasó a apenas 211 en 2020. La diferencia muestra la magnitud del cambio registrado durante el primer año de la pandemia.

La varicela también tuvo una caída pronunciada: pasó de 326 notificaciones en 2019 a 46 en 2020. En el caso de las diarreas en personas de cinco años o más, los registros descendieron de 3.663 a 3.623, mientras que la categoría de diarreas de cuatro años bajó de 1.465 a 710.

La reducción no fue idéntica en todas las patologías, pero el comportamiento general de los registros marca un punto de inflexión en la evolución epidemiológica local.

El rebote pospandemia y el pico respiratorio de 2022

La caída de 2020 dio paso a una recuperación de las notificaciones en los años siguientes. En 2021, el total anual subió a 17.465 y, en 2022, alcanzó 20.759, el máximo de todo el período analizado. Luego se contabilizaron 18.808 registros en 2023, 17.712 en 2024 y 15.179 en 2025.

La evolución de la Enfermedad Tipo Influenza permite observar con mayor claridad el comportamiento de las patologías respiratorias. Después de registrar 2.834 casos en 2020 y 2.198 en 2021, la ETI llegó a 10.555 notificaciones en 2022. La cifra descendió a 8.779 en 2023 y 8.585 en 2024, antes de cerrar 2025 con 6.133.

El salto de 2022 fue particularmente significativo: las notificaciones de ETI se multiplicaron por más de cuatro respecto del año anterior. Aunque después comenzaron a bajar, los registros de 2023 y 2024 permanecieron muy por encima de los niveles de 2020 y 2021.

La bronquiolitis también mostró una recuperación después del mínimo de 2020. En 2021 se registraron 736 casos y en 2022 fueron 1.623. La serie continuó con 1.446 en 2023, 1.102 en 2024 y 1.119 en 2025.

La neumonía tuvo otro comportamiento: pasó de 812 notificaciones en 2020 a 1.320 en 2021 y se mantuvo por encima de los mil registros anuales durante el resto del período, con 1.084 casos en 2025.

Las diarreas, entre los indicadores de mayor volumen

Los cuadros digestivos representan otro componente central de la radiografía sanitaria. Las dos categorías de diarrea incluidas en la planilla suman 101.234 notificaciones entre 2006 y 2025.

En la categoría de personas de cinco años o más, los registros oscilaron durante buena parte de la serie entre aproximadamente 2.700 y 4.200 casos anuales. En 2021, sin embargo, se produjo un salto excepcional: se contabilizaron 9.848 notificaciones, frente a 3.623 en 2020 y 4.158 en 2022.

El valor de 2021 sobresale dentro de la evolución histórica y constituye una de las particularidades más llamativas del relevamiento. En los años posteriores, los registros se ubicaron en 4.119 en 2023, 4.250 en 2024 y 4.294 en 2025.

La categoría de diarreas de cuatro años, por su parte, pasó de 710 notificaciones en 2020 a 1.324 en 2021. En 2025 se contabilizaron 798 casos.

Mordeduras de perro: una problemática que se mantiene

Las mordeduras de perro aparecen de manera ininterrumpida en los registros epidemiológicos de Olavarría. Entre 2006 y 2025 se acumularon 12.630 notificaciones, con cifras que superaron los 800 casos en varios años.

El indicador alcanzó 871 registros en 2019, contabilizó 715 en 2020 y llegó a 820 en 2021. En los años siguientes mostró una tendencia descendente, aunque se mantuvo en varios cientos de casos anuales: fueron 751 en 2022, 670 en 2023, 678 en 2024 y 589 en 2025.

La continuidad de estos episodios pone de relieve otra dimensión de la salud pública local, vinculada con la prevención de lesiones, el cuidado de las personas y la tenencia responsable de animales.

Dengue: el salto registrado en 2024

Entre las enfermedades que adquirieron relevancia en los últimos años se destaca el dengue. La planilla registra un caso en 2015, cuatro en 2023, 48 en 2024 y uno en 2025.

El salto de 2024 sobresale frente a los valores anteriores y constituye uno de los cambios más marcados en los indicadores recientes. La evolución permite observar cómo una enfermedad con registros reducidos durante buena parte del período adquirió mayor presencia en la vigilancia epidemiológica local en un año determinado.

Sífilis primaria: más de cien notificaciones anuales en 2024 y 2025

La sífilis primaria también presenta una evolución significativa. Después de registrar 120 notificaciones en 2019, los casos descendieron a 60 en 2020 y 59 en 2021. A partir de entonces, volvieron a aumentar: fueron 71 en 2022, 73 en 2023, 114 en 2024 y 109 en 2025.

Los dos últimos años superaron las cien notificaciones, en contraste con los valores registrados durante el período de aislamiento. La serie permite identificar ese repunte y aporta un indicador específico para observar la evolución de las infecciones de transmisión sexual en el ámbito local.

Veinte años de cambios en el escenario sanitario

Los registros epidemiológicos de Olavarría muestran que las principales patologías no mantuvieron un comportamiento uniforme durante las últimas dos décadas. La ETI y las diarreas concentran los mayores acumulados, mientras que la pandemia dejó una marca visible en la caída de distintas notificaciones durante 2020.

La recuperación posterior tuvo su punto más alto en 2022, cuando el total anual llegó a 20.759 registros y la Enfermedad Tipo Influenza alcanzó su máximo de la serie. En los años siguientes, varias patologías respiratorias descendieron, aunque continuaron registrando cifras relevantes.

A esa evolución se suman problemáticas persistentes, como las mordeduras de perro, y cambios recientes en indicadores como el dengue y la sífilis primaria. En conjunto, los datos publicados por el Municipio ofrecen una perspectiva de veinte años sobre la vigilancia epidemiológica local y permiten identificar tanto las enfermedades que concentran más notificaciones como los períodos en los que el escenario sanitario experimentó sus transformaciones más marcadas.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Content is protected !!