Caso Nisman inspira libros y película
Nuevos libros sobre la misteriosa muerte del fiscal
Alberto Nisman en una librería de Buenos Aires, Argentina, en una
fotografía del 29 de abril de 2015. Nisman apareció muerto en su
apartamento el 18 de enero, días después de acusar a la presidenta
Cristina Fernandez de confabularse con Irán para encubrir el
involucramiento del país de Oriente Medio en el ataque a la AMIA en
1994. La muerte de Nisman sigue sin resolverse pero sus acusaciones
terminaron por naufragar cuando varias instancias judiciales
determinaron que carecía de pruebas contundentes. (Foto AP/Victor R.
Caivano)
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Por ALMUDENA CALATRAVA
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BUENOS AIRES (AP) – La escena parecía sacada de una novela de
suspenso. En la noche del lluvioso 18 de enero, el poderoso fiscal
Alberto Nisman fue hallado en un charco de sangre en su apartamento,
fulminado por un tiro en la cabeza. Tres meses después, su misteriosa
muerte alimenta una exitosa producción literaria y el proyecto de un
filme que ponen al desnudo la pasión de los argentinos por las teorías
conspirativas y el deseo de saber qué le pasó al investigador.
Argentina
sigue tejiendo las más diversas conjeturas acerca de si se suicidó o
fue asesinado, mientras que la justicia no logra esclarecerlo. El caso
tiene los ingredientes perfectos de un thriller donde los personajes
principales son la presidenta Cristina Fernández, el fiscal que la
denunció y el espía más temido del país. No es de sorprender que haya
despertado la avidez del público lector por esta historia con final
abierto.
Incluso ha llegado al mundo del cine. El productor
venezolano Stan Jakubowicz planea estrenar en 2016 una película sobre la
investigación que hizo Nisman del ataque a la Asociación Mutual
Israelita Argentina (AMIA) y su muerte violenta.
«La Argentina
quedó profundamente conmovida con esta muerte porque dio la sensación de
lo solos que estamos frente a poderes ocultos», dijo a The Associated
Press el periodista Gerardo Young, autor de «Código Stiuso» al evaluar
la avidez de sus compatriotas por saber cualquier cosa de esta macabra
historia.
«Además los argentinos son amantes de las
conspiraciones», agregó Young en referencia a un país atravesado
periódicamente por crisis diversas y donde el sentir general es que la
justicia no toca a los más poderosos ni resuelve casos resonantes.
Su
popular libro, editado en marzo, describe las «cloacas» de los
servicios secretos, que la propia clase política reconoce y que la
muerte del investigador dejó al desnudo. En la actualidad su obra está
en el segundo puesto de la lista de no ficción y en el séptimo de los
100 más vendidos de librerías Cúspide.
Otros tres títulos editados
o relanzados desde marzo por Planeta despliegan diversas teorías sobre
la muerte de Nisman, abordan la grave denuncia que hizo contra la
presidenta pocos días antes de morir, describen el oscuro mundo del
espionaje con el que se codeaba y cuestionan o ensalzan su tarea como
investigador del atentado a la AMIA. Se trata de «El fiscal», «Operación
Nisman» y «Matar sin que se note».
«Un fiscal que va a presentar
pruebas (contra Fernández) y muere un día antes…Da para una teoría
conspirativa; es sospechoso, ¿no?», señaló a AP el ex policía Rodolfo
Filippo, que se disponía a comprar un ejemplar del libro de Young en la
Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
La obra está basada
en Antonio Stiuso, un poderoso exespía cercano al fiscal que se ha
convertido en el enemigo número uno del gobierno.
Nisman manejaba
una unidad fiscal con inagotables recursos para investigar el atentado
con un coche bomba contra la AMIA, ocurrido en 1994, que dejó 85 muertos
y por el que imputó a ocho exfuncionarios y diplomáticos iraníes. En su
pesquisa, que no ha derivado en ninguna detención, trabajó
estrechamente con Stiuso.
El fiscal fue hallado muerto en el
cuarto de baño adyacente a su dormitorio cuatro días después de provocar
un escándalo al acusar a Fernández de idear un plan para encubrir a los
iraníes. Horas después estaba previsto que acudiera al Congreso a dar
detalles de su denuncia.
La presidenta sostiene que la acusación
en su contra se basa en datos falsos que Stiuso le aportó a Nisman y
sugirió que el espía al que ella forzó a jubilarse en diciembre está
detrás de la muerte del investigador, la cual tenía como fin
desestabilizar a su gobierno.
El caso empezó a convertirse en una suerte de novela al estilo de John Le Carré.
«Los
libros funcionan porque la gente quiere saber qué paso», dijo a la AP
Ignacio Iraola, director del Grupo Planeta para el Cono sur.
La
resolución del caso Nisman apenas avanza, en parte por el enfrentamiento
entre la fiscal a cargo, que parece inclinarse por la teoría del
suicidio, y la jueza y ex esposa del investigador, convencida de la del
asesinato.
Esas discrepancias le agregaron tensión al caso, con el
cual el lector «siente empatía» y «busca en los libros algo más de lo
que brindan los diarios», señaló Iraola.
Nisman también ha sido objeto de obras de ficción, donde se presenta como ángel o demonio.
«El
fiscal», firmado con el seudónimo R.S Pratt, es un thriller a base de
intrigas y sexo en el que Nisman es un títere en manos del poderoso
espía, que a su vez busca provocar la caída de la presidenta.
El
autor es un escritor argentino «muy conocido» que no realiza policiales
«pero sí publica libros literarios y que ha decidido preservar su
nombre», explicó Iraola. Hace poco el libro estuvo entre los 30 más
vendidos de librerías Yenny.
En tanto la novela «Matar sin que se
note», de Gustavo Perednik, reivindica la figura de Nisman y elogia su
investigación del atentado a la AMIA.
Por el contrario en el libro
de investigación «Operación Nisman,», Federico Bernal y Ricardo De
Dicco destacan «lo endeble de las supuestas pruebas «del fiscal contra
la presidenta al cuestionar que el presunto plan de encubrimiento de los
iraníes tuviera como objetivo el petróleo de Irán para paliar la
«crisis energética».
La denuncia de Nisman contra la mandataria
terminó por naufragar cuando varias instancias judiciales determinaron
que carecía de pruebas contundentes.
Por su lado, Jakubowicz dijo
que «vale la pena contar» historias como la de Nisman y que él pretende
hacerlo objetivamente. El venezolano es productor de «Wakolda» (o «El
médico alemán»), sobre el nazi Joseph Mengele, quien escapó a
Sudamérica.
Jakubowicz, que está en la búsqueda de actores, no
cree que el fiscal se suicidó. Señaló que estaba interesado en contar
algo que podía ser «verdad o no» y «lo callaron».
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Los periodistas de AP Paul Byrne y Cristian Kovadloff contribuyeron a este despacho.
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