María Auxiliadora


            El 24 de mayo la Iglesia celebra la fiesta de María Auxiliadora. Se trata de una de las advocaciones marianas más populares y antiquísima, anclada en importantes acontecimientos históricos. Su devoción experimentó un nuevo y enorme florecimiento gracias al impulso de San Juan Bosco, quien la colocó en el centro de su gran obra.

            Los cristianos de la Iglesia de la antigüedad en Grecia, Egipto, Antioquía, Éfeso, Alejandría y Atenas la llamaban con el nombre de Auxiliadora. San Juan Crisóstomo, arzobispo de Constantinopla en el año 345, la llamó: “Auxilio potentísimo de Dios”. En 1572, el Papa San Pio V ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las letanías la advocación ” María Auxiliadora, rogad, por nosotros”, porque en ese año Nuestra Señora libró prodigiosamente a la cristiandad en la batalla de Lepanto.

            Desde los primeros siglos los cristianos la han invocado en momentos de gran dificultad. El Papa Pío VII, que -prisionero de Napoleón durante casi cinco años- prometió a la Virgen que declararía su fiesta el mismo día que pudiera regresar a Roma. Pío VII regresó a Roma el 24 de mayo de 1814.

En el siglo XIX gracias a San Juan Bosco y los salesianos esta devoción se extendió totalmente por el mundo.Desde su infancia la Virgen María siempre estuvo muy presente en la vida y en las decisiones de Don Bosco, devoción mariana que le transmitió su madre.Desde el principio de la gran obra salesiana María Auxiliadora tuvo un papel central.

            En 1860 la Santísima Virgen se apareció a San Juan Bosco, le dijo que quería ser honrada con el título de “Auxiliadora” y le señaló el sitio para que construyera en Turín, Italia, un templo.San Juan Bosco empezó la obra del templo con sus tres monedas de veinte centavos cada una, fueron tantos y tan grande los milagros de María Auxiliadora, que en sólo cuatro años estuvo terminada la Gran Basílica.

            Algunas frases de San Juan Bosco con respecto a María Auxiliadora:

“Cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen”; “La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana”; “No he sido yo, ha sido la Virgen Auxiliadora quien te ha salvado”; “Todo lo ha hecho Ella”; “Propagad la devoción a María Auxiliadora y veréis lo que son milagros” y recomendaba repetir esta jaculatoria: “María Auxiliadora, rogad por nosotros”.

            En nuestro país, por iniciativa de agricultores de la zona de Rosario, el 27 de octubre de 1949, el Poder Ejecutivo Nacional a través de un decreto declaró a “María Auxiliadora de los Cristianos Patrona del Agro Argentino”.En el decreto se señalaba un reconocimiento a la congregación salesiana por su importante contribución al agro argentino en la creación de escuelas agrícolas en todo el país.  En este momento tan particular de la Patria rogamos a María Auxiliadora, Patrona del Agro Argentino que proteja con su manto a nuestro pueblo y bendiga este don de la producción de alimentos para hacer realidad aquello de “no es posible morirse de hambre en la Patria bendita del pan”.

Colaboración de las Misioneras de la Inmaculada, Padre Kolbe

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