El cardenal Ángel Rossi cuestionó la baja de la edad de imputabilidad y advirtió sobre un enfoque “pobre y punitivo”
El cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, expresó su preocupación por el debate en torno a la baja de la edad de imputabilidad y cuestionó el enfoque punitivo con el que se aborda la discusión pública. Lo hizo durante su habitual columna en el programa radial “Bravo por Mitre”.

En ese espacio, el pastor cordobés consideró insuficiente el eje actual del debate y criticó que la discusión se limite a una cuestión numérica. “Discutir solo si 13 o 14 años, la verdad que esa discusión me parece tan pobre”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que el foco exclusivo en la edad “deja de lado una reflexión más profunda” y remarcó: “Es triste ver que tenemos que llegar a nuestro joven a través del castigo y llegar tarde”.
La reacción inmediata y las causas previas
Rossi reconoció que los delitos cometidos por menores generan una reacción inmediata en la sociedad. “Lo razonable frente a los hechos que estamos viendo es el deseo de que el que lo ocasiona quede encerrado”, señaló, y agregó: “Esa es la reacción natural”. Sin embargo, planteó la necesidad de ir más allá y propuso “animarnos a ver qué hay antes de eso”.
En su análisis, citó al jesuita Rafael Velasco, exrector de la Universidad Católica de Córdoba, y compartió su mirada crítica sobre el proyecto de ley. “En el fondo, el discurso de esta ley es un discurso de desesperanza”, afirmó, al señalar que subyace la idea de que “ya no hay nada que hacer con estos pibes”. Según advirtió, esa lógica conduce a una escalada sin límites: “Después habrá que volver a bajar la edad”.
Miradas culturales y condiciones de vida
El cardenal también apeló a expresiones culturales para reforzar su postura y citó un texto atribuido a Doña Jovita, personaje popular cordobés: “Un niño en un calabozo es la penosa señal de que algo hemos hecho mal”.
En esa línea, subrayó la necesidad de garantizar condiciones dignas para niños y adolescentes. “Los changos deben tener un buen patio para jugar, una escuela para estudiar, familia donde crecer y un motivo para creer”, expresó.
Advertencia sobre el futuro y el sistema actual
Rossi sostuvo que la baja de la edad de imputabilidad no resolverá el problema de la inseguridad. “Ni van a disminuir los delitos, además va a bajar la edad”, afirmó. Reconoció que su postura genera fuertes críticas y señaló: “Recibo insultos por todos lados”, aunque insistió en la necesidad de una reflexión madura y advirtió que el debate actual “presenta rasgos de superficialidad y demagogia”.
Durante el intercambio radial, el conductor recordó un documento de la Comisión Episcopal de marzo de 2025 que propone un régimen penal juvenil con una mirada integral. Rossi coincidió con ese enfoque y alertó sobre la situación del sistema vigente. “Hoy no existe ni siquiera para los que ya están”, afirmó, y agregó que “la estructura es terrible”, negando que existan condiciones adecuadas para alojar a más jóvenes en contextos de encierro.
“Hay que hacer algo, pero con madurez”
En el cierre, el arzobispo aclaró que su postura no implica eximir responsabilidades. “Yo entiendo perfectamente que hay que hacer algo”, sostuvo, aunque reclamó mayor seriedad en el debate: “Está faltando madurez y casi diría yo sentido común”.
Finalmente, Rossi también se refirió al rol de la Iglesia y reconoció que debe asumirse como “coprotagonista” de este drama social. Antes de despedirse, agradeció a la audiencia y reafirmó su compromiso de expresar su pensamiento con honestidad.