El problema de la drogadependencia: modelos de abordaje, dispositivos de atención y paradigmas


Los dispositivos actuales para atender los problemas relacionados con la drogadependencia son múltiples, y son diversas las estrategias que existen para su tratamiento.

En general, los debates acerca de estas propuestas de atención en salud, suelen alinearse en la discusión sobre los potenciales efectos de uno u otro dispositivo y el carácter excluyente de los mismos. Esto imprime una lógica de pensamiento dicotómica que obtura la posibilidad de pensar en términos de problema.

La implementación de Políticas Neoliberales y el contexto punitivo que enmarca el consumo de drogas ilegales en Argentina, produjo significaciones que han estructurado un discurso hegemónico
caracterizado por la criminalización y estigmatización de los drogadependientes. En ese discurso se destacan, los efectos del lineamiento político de los años ´90: una profunda segmentación social y
una evidente labilidad para hacer frente a los problemas de salud de forma colectiva.

La conceptualización de la complejidad para pensar acerca de esta problemática, deja de lado la obsesión fragmentadora y contribuye a analizar cuales paradigmas sustentan estos distintos saberes y prácticas
conformados como dispositivos, y muestra que la supuesta antinomia no es tal.

ABSTENCIONISMO Y REDUCCIÓN DE DAÑOS

La implementación de Políticas prohibicionistas, suele ser coherente con el denominado Modelo Abstencionista clásico. Dicho modelo, se basa en la idea de que el drogadependiente es un enfermo con una causa detectable: la sustancia. De aquí se desprende que la cura es posible si se interrumpe el acceso a la misma.

Muchos equipos de salud, plantean que este objetivo, forme parte de los objetivos del proceso terapéutico, aunque no sea ni el más importante, ni el primero. Dentro de esta perspectiva, existen dispositivos ambulatorios y otros dispositivos de internación con sistemas abiertos ó cerrados.

La oferta institucional estatal para la atención de los drogadependientes derivados a internación en la Ciudad de Buenos Aires, queda reducida a los Hospitales Psiquiátricos. Dicha oferta se complementa con las prestaciones que realizan Ong´s articuladas a sistemas de Medicina Pre-paga u Obras Sociales. Dentro de las Ong´s, un análisis aparte merecen las denominadas Comunidades Terapéuticas.

Varias de las propuestas terapéuticas que se proponen estrategias de reinserción social (familiar, grupo de pares, laboral, etc.) no se interrogan acerca de si hubo una inserción social a la que se pueda volver,
ó si esta es tan lábil y precaria, que no ofrece condiciones de apuntalamiento.

El proyecto global mundial, propuesto por el Neoliberalismo, pone el énfasis en delinear políticas focalizadas mientras asistimos al desmantelamiento de los derechos sociales. Por este motivo, es necesario contextualizar las funciones de ciertas instituciones de salud, para analizar si responden a los objetivos para las que fueron pensadas ó si por el contrario, conservan una nominación que no guarda relación con las prácticas que ofrece.

Existen otras experiencias, que han ido adquiriendo status de política pública, desde que en el año 2000 una Resolución de la Secretaría de Drogas Nacional (SEDRONAR), hace lugar a otro tipo de Programas
denominados de Reducción de Riesgos ó Reducción de daños.

Algunos, enfatizan la necesidad de operar transformaciones sobre el imaginario social acerca de la drogadependencias. Básicamente, sobre los procesos de estigmatización que aumentan la vulnerabilidad de estas personas y producen su exclusión.

Desde esta lógica, una persona podría iniciar un tratamiento aunque no pueda ó no quiera dejar de consumir drogas. Estos Servicios, se proponen como objetivo acercar la oferta asistencial a
los consumidores de drogas (en situación más marginal) que no contactan con los Servicios de Salud tradicionales.

Estas experiencias muestran que muchos drogadependientes pueden formar parte de intervenciones que promuevan la responsabilidad de incluir formas de cuidado para sí y para otros, si son respetados en sus
condiciones de vida. “La puesta en marcha de estrategias de acercamiento hacia estas poblaciones conduce, inevitablemente, a la emergencia de sus capacidades y mejora su propia autoestima, creando un modelo de identificación para otros consumidores, por lo que, consecuentemente, la sociedad puede
considerarlos desde una perspectiva menos alienante”.

DISCUSIÓN

Habrá quienes necesitan interrumpir su consumo para sostener otras áreas de su vida, ó quienes pueden iniciar un proceso de deshabituación paulatina y/o continuar con sus consumos, en condiciones menos riesgosas.

Más allá de las particularidades de uno u otro dispositivo, interesa resaltar que las personas con problemas de drogadependencias, por su condición de ciudadanos, deberían tener la opción de elegir entre la diversidad de modalidades de tratamiento (es su derecho), sin que esto constituya una restricción ó una barrera de acceso a la atención en salud.

El análisis de los efectos del aumento del control y la represión como respuesta al problema de la drogadependencia, ha mostrado un profundo fracaso tanto en cuanto a la disminución de la oferta de drogas como en cuanto a la disminución del consumo.

La importancia atribuida a las sustancias, ha impedido visualizar que solo una verdadera “cuidadanización” o pleno goce de derechos, incluidos los económicos sociales y culturales” podría comenzar a operar transformaciones en el escenario del problema.

Las bases sobre las cuales se sustentan el ideario abstencionista y el de reducción de daños, no se excluyen entre sí. La relación que guardan no es de oposición sino de diferenciación, por lo que no es posible compararlos.

La discusión fundamental, debería girar alrededor del fortalecimiento de los Servicios Públicos de Salud abiertos, que se planteen objetivos intermedios entre la continuidad y el cese del consumo. Pero por sobre todo, consolidar un sistema de salud, que esté disponible para contener a personas
que necesitan atención, con ó sin abstinencia de drogas.


Guillermo Fernández. Operador Socio Terapéutico en adicciones

ost.guillermofernandez@gmail.com

Fuente: : Vázquez, Andrea Elizabeth. El problema de la drogadependencia: modelos de abordaje, dispositivos de atención y paradigmas. XV Jornadas de Investigación y Cuarto Encuentro de Investigadores en Psicología del Mercosur. Facultad de Psicología – Universidad de Buenos Aires, Buenos
Aires

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