El Cementerio de Disidentes de Azul lleva el nombre de William Lawrie tras su puesta en valor

El histórico Cementerio de Disidentes de Azul fue denominado “William Lawrie”, en reconocimiento a quien solicitó la creación de ese sector en 1880. La ceremonia se realizó ayer por la tarde, con el descubrimiento de una placa en el acceso al predio, que además fue objeto de trabajos de restauración y puesta en valor.
La actividad contó con la presencia del intendente Nelson Sombra; la directora del Cementerio Municipal, Maya Vena; y el presidente de la Asociación Civil Cementerio Británico de Buenos Aires, John Hunter, entre otras autoridades, representantes de instituciones y vecinos. La iniciativa se enmarca en la Ordenanza Nº 5322/2026, que declaró de Interés Municipal las lápidas y tumbas del lugar y las incorporó al Patrimonio Arquitectónico-Urbanístico e Histórico de Azul.

Los trabajos incluyeron la reparación y restauración de bóvedas deterioradas, tareas de parquización y reacondicionamiento de lápidas. El objetivo es preservar uno de los pocos cementerios de estas características que todavía existen en Argentina.
Durante el acto, Hunter destacó la decisión del Municipio de destinar recursos a la recuperación del espacio y expresó: “No debe ser fácil para una municipalidad asignar fondos para una restauración de un cementerio. Que lo hayan hecho es doblemente meritorio. Y yo pienso que quienes están sepultados aquí, si pudiesen, se los agradecerían muchísimo”.
El representante de la Asociación Civil Cementerio Británico también recordó la diversidad de las personas sepultadas en el lugar: “Son escoceses, ingleses, alemanes, judíos, y de varias nacionalidades protestantes, pero eran vecinos del partido de Azul y todos contribuyeron a la grandeza de este partido”.
Por su parte, Maya Vena agradeció la participación de las distintas áreas municipales y de los trabajadores que intervinieron en la recuperación. “Lo que logramos con esto fue armar verdaderamente un equipo de trabajo, por compromiso, por voluntad”, señaló. También vinculó el proyecto con las actividades preparatorias del Bicentenario de Azul y la recuperación de la memoria local: “Con este tipo de proyectos trabajamos para que el Camino al Bicentenario realmente sea una realidad. Y también recuperar las historias, recuperar las historias de nuestra ciudad”.
El intendente Nelson Sombra definió la intervención como “un esfuerzo colectivo” y sostuvo que la posibilidad de reunir a distintos sectores detrás de un objetivo común representa una forma de entender la política. También destacó la participación de las comunidades inmigrantes en la construcción de la identidad azuleña.
En ese marco, recordó que la presencia de colectividades holandesas, danesas, suizas, alemanas y británicas, entre otras, amplió la diversidad cultural y social de la ciudad. La convivencia de distintas creencias también planteó desafíos para las autoridades de la época, ya que quienes no profesaban la religión católica no podían ser sepultados en el cementerio principal.
Sombra se refirió además a la historia del denominado Cementerio de los Pobres y a la decisión del entonces intendente Ernesto Malére de unificar esos espacios en un mismo lugar. Para el jefe comunal, el Cementerio de Disidentes constituye “un testimonio material de la pluralidad sociopolítica y migratoria del centro de la provincia de Buenos Aires durante los siglos XIX y XX”.

Al cerrar el acto, Sombra remarcó la importancia de recuperar ese patrimonio y agradeció especialmente a los trabajadores municipales: “Para nosotros es un día muy importante porque volvemos a descubrir lo que fuimos, lo que somos y lo que queremos ser”. También reconoció el trabajo realizado en el predio, al que calificó como impecable por su dedicación y compromiso.
La Logia Eureka Nº 106 entregó un presente durante la ceremonia, que concluyó con el reconocimiento a quienes participaron de la recuperación del histórico espacio funerario.