Folclorista azuleño condenado por abuso sexual seguirá en la cárcel
Fuente: Diario El Tiempo
Al igual que ocurriera en una primera instancia en abril pasado, los jueces que integran la Cámara Penal departamental rechazaron un pedido para que un folclorista azuleño que está preso en la Unidad 7, cumpliendo una condena por haber abusado de una menor de edad, pueda continuar privado de la libertad bajo arresto domiciliario.

En ambos casos, dichos pedidos que no prosperaron habían sido fundamentados en problemas de salud que ese hombre padece.
Pero semanas atrás, en respuesta a un recurso de apelación que terminó siendo desestimado, los integrantes de la Alzada concluyeron que en el penal de varones de Azul el condenado puede continuar siendo asistido normalmente como viene ocurriendo hasta el momento. Tanto por una patología cardíaca que sufre como por más cuestiones de salud que presenta.
Florentino González, reconocido folclorista y empleado de la Municipalidad de Azul hasta que se jubiló, se llama el hombre para quien fuera rechazado en dos ocasiones ese pedido para que pudiera pasar a cumplir arresto domiciliario.
Tal beneficio había sido solicitado mientras continúa cumpliendo en la Unidad 7 la condena que le fuera dictada por un caso de abuso sexual en perjuicio de una menor, sanción consistente en tres años y siete meses de prisión.
«No surge ninguna cuestión de salud que no pueda ser atendida dentro de la unidad penitenciaria en la cual se encuentra», se mencionó desde la Cámara que integran Damián Cini, Agustín Echevarría y Carlos Pagliere (h) para rechazar de manera unánime -con el voto en primer término del tercero de los jueces mencionados- el recurso en favor del folclorista.
Lo concluido había surgido de un informe médico, luego de una revisión a González en ese contexto carcelario en el que continúa. Y se tuvo en cuenta también cuando, en abril pasado, quien se opuso a que el condenado pudiera gozar de la prisión domiciliaria fue la jueza Adriana Bianco.
En busca de revocar lo decidido el 10 de abril en una primera instancia por la titular del Juzgado de Ejecución Penal 2, el propio interno había manifestado su voluntad de apelar aquella resolución, a través de una presentación que -ante la Alzada con asiento en el tercer piso del Palacio de Justicia de Azul- realizó el abogado Daniel Pérez Guedes, quien también lo había patrocinado en el juicio donde resultó condenado.
Oriundo de la provincia de La Pampa, González tiene actualmente 78 años. Y esa situación también fue considerada como un factor que podría haber derivado en el otorgamiento de la prisión domiciliaria. Pero «de las constancias obrantes no se advierte que el encierro implique un trato cruel o inhumano derivado de los achaques de la edad», se concluyó en la Alzada para rechazar la apelación. Algo que, al mismo tiempo, implicó que quedara confirmado lo que hace dos meses decidiera la titular del Juzgado de Ejecución Penal 2, al no concederle al penado la prisión domiciliaria.
Condenado
El 20 de agosto de 2021, después de que firmara un juicio abreviado, desde el Tribunal Oral en lo Criminal 1 el juez Joaquín Duba le había dictado a Florentino González esa pena de tres años y siete meses de prisión que sigue cumpliendo en la cárcel de varones de Azul.
Pero aquel fallo con veredicto condenatorio para el folclorista recién quedó firme el año pasado, lo que en consecuencia implicó que resultara detenido el 10 de junio de 2025 para que comenzara a cumplir con la sanción impuesta.
El caso de abuso sexual por el que González está preso había implicado que a la víctima la privara de su libertad en la casa de Azul donde se domiciliaba.
En enero de 2017 el folclorista convirtió en damnificada por lo ocurrido a una chica que en ese entonces tenía «12 ó 13 años», según se mencionaba en la resolución del juicio.
Cuando la víctima iba caminando a la casa de una amiga y pasó por el frente de su domicilio, González la ingresó por la fuerza a ese inmueble.
El abuso incluyó que la sometiera a «una situación de dominación» -se describía sobre el accionar del ya condenado- para darle besos contra su voluntad en la boca y en el cuello. También, para tocarle la parte superior de su cuerpo.
«González hizo ingresar por la fuerza a su propiedad a la menor y la retuvo en contra de su voluntad, atándole sus brazos con una soga y luego abusó de ella mediante actos corporales de tocamiento o acercamiento de carácter sexual», refirió en el fallo de este proceso el Juez que lo condenó.
