Murió el Maestro «Pancho» Ramos: un célebre olavarriense que dejó una huella profunda en San Juan

Ingeniero en Minas, que llegó a una agreste zona de la provincia de San Juan para explorar un yacimiento y se quedó como maestro rural para toda la vida, nacido en Hinojo, regresaba cada año a nuestra ciudad donde la gente le donaba elementos muy importantes para su escuelita de frontera.

El maestro Ramos, con más de 40 años educando a chicos de frontera en Balde de Leyes, paraje cercano a territorio chileno, mantenía intacta su «vocación de enseñar» y mostraba el orgullo por su condición de maestro rural.

Tenía 21 chicos que recorrían en lomo de burro, por senderos inexistentes, el camino a la escuela. Este maestro los educaba y les daba de comer; les enseña y los formaba en un oficio, como si fuera una salida laboral.

«En mi escuela -dicía Ramos con orgullo- mis alumnos aprenden a leer y a escribir, a hilar, a trenzar lazos y a hacer el pan».

Francisco «Pancho» Ramos, fue distinguido con el 2º premio mundial a la educación en el año que la UNESCO le otorgó el primero a la Madre Teresa de Calcuta, a quien conoció en aquella oportunidad cuando viajó a recibir la distinción.


Recordaba Francisco Ramos como le cambió la vida a él y a los changuitos de aquel apartado lugar en la cordillera a 60 kilómetros del epicentro del terremoto de Caucete.


«En Balde de Leyes, solo quedó en pié la Iglesia y la Escuela, todo un símbolo», expresó el maestro quien agregó que «felizmente no hubo víctimas en ese lugar».


La historia comenzó trágicamente cuando debido a la falta de medios de comunicación murió un niño, de solo 8 años, con peritonitis y una mujer embarazada, a la cual se le debía hacer una cesárea pero no había ninguna posibilidad de trasladarlos en tiempos de nieve con temperaturas de entre 18 y 20 grados bajo cero, sin caminos y con tremendas distancias que para dar un ejemplo a la ciudad más cerca, Caucete, se deben recorrer 170 Km.


Estas lamentables pérdidas llevaron al educador a tratar de buscar una solución y juntó peso por peso para comprarse un equipo de radioaficionado que le permitiera estar en contacto ante emergencias, pero el problema surgía con la carga de la batería que le duraba una semana y había que hacer 11 horas para bajar y 11 horas para subir de la montaña para tener energía que le permitiera usar el equipo.


Un día, mientras comentaba el problema a otro radioaficionado, la villaguayense Susana Barell escuchó el diálogo y se puso en contacto con él para pedirle detalles y le solicitó una carta comentando como era un día en esos confines. Esa carta, enviada por el Maestro Pancho, hace 25 años un 9 de mayo, se multiplicó en fotocopias a todos los colegas radioaficionados del país y fue publicada en el diario «El Pueblo».

Entretanto la solución al problema fue un molinito cargador (Wind Charger) que Susana consiguió a través de la familia Cúneo que se lo envió para que los changos del lugar no tuvieran que bajar para realizar la carga que les insumían 22 horas entre ida y vuelta.


Pero Susana no se quedó con eso y envió la carta al diario Clarín, la que fue publicada en el mes de julio y que generó una respuesta impresionante, tal es así que en su paso por Caucete, el maestro Pancho que no estaba enterado del tema, fue llamado por el jefe de correo quien le preguntó «qué hecho usted y sorprendido y casi asustado respondió, – ¡nada! – y señalándole las sacas del correo las cuales abrió le avisó que esas miles de cartas eran para él, lo que provocó una gran alegría y también una profunda emoción, echándose a llorar. Su sueño era posible y la ayuda vendría, llegó y todo cambió para él y sus changuitos.

«Pancho» recordaba que «la carta enviada a «Clarín» recorrió el mundo porque llegaron correspondencias desde España, Estado Unidos, Uruguay, Italia e Inglaterra, por dar ejemplos».


El Maestro, recordaba el abrazo a la Madre Teresa de Calcuta, cuando fue a Estados Unidos a recibir el 2º Premio Mundial otorgado a la Educación por la UNESCO y cuando la religiosa, casi una santa, a quien le otorgaron el 1º Premio le dijo y le pidió. «No abandones nunca esa obra de amor de tus niños», «por esto y porque estoy feliz de haber encontrado mi lugar en la vida, no los abandonaré», afirmó.


«Hoy el gobierno se acuerda de nosotros, este es un buen gobierno progresista y trabajador, opinó refiriéndose a la nación que, en su momento estaba a cargo de Cristina Fernández de Kirchner, porque ahora no nos falta nada y se están implementando programas para que la gente pueda valerse por si sola sin tener que esperar ayuda, se otorgaron 5 mil pesos a cada familia para criar ganado caprino, ahora vienen 20 mil pesos para la cría de vacunos y también se están haciendo los ladrillos por los mismos habitantes para construir sus casas con ayuda del gobierno y con un método israelí de fabricación para zonas áridas e inhóspitas».


«Las 20 familias que viven en el lugar podrán tener la posibilidad de habitar bajo techo propio y mejorar notablemente sus condiciones de calidad de vida».


Una curiosidad, que comentó el Maestro Pancho es que en Balde de Leyes hacía 20 años que no moría nadie, «el año pasado falleció el último que recuerdo y esto es porque las condiciones de vida sin estrés, sin violencia y en armonía con la naturaleza los hace longevos».


Francisco Ramos, el maestro Pancho se fue a Italia en el mes de junio de 2009, invitado por el Papa Benedicto XVI, junto al Obispo de San Juan a participar de un curso como Misionero Laico, actividad que en realidad ya estaba realizando y cuyo camino señaló el Cura Brochero.


El ilustre maestro dejó un mensaje para los maestros de este tiempo diciendo; «Como yo me fijé un ideal de vida y no me he salido de el a pesar de todos los inconvenientes, el maestro es trabajador más noble porque forma hombres y mujeres útiles para la sociedad, como el pan amasado para después saborear los resultados». «No desfallezcas ni te sientas abatido porque no te comprendan, te debes a ese niño y como Cristo, el maestro es el formador del hombre del mañana».

Este viernes murió el profesor Francisco «Pancho» Ramos, el maestro distinguido con el 2º premio mundial a la educación en el año que la UNESCO le otorgó el primero a la Madre Teresa de Calcuta.

Era reconocido y querido en Baldes de Leyes, un hombre humilde y educado, su especial forma de ser conquistaba el respeto de cada persona que lo conocía.


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