Opinión | Costo político vs Sufrimiento del pueblo

Escribe: Emiliano Llorente.


Escribo esto para no llenarme de resignación, la militancia no puede sumar a la destrucción de la política, única esperanza de las mayorías. El día 20 de marzo del año pasado se anunciaba el Aislamiento social preventivo y obligatorio en el País. Empezaba el año más extraño y trágico de la historia reciente, y en lo personal el año más duro en términos militantes.

Arrancamos una semana después del anuncio con los teléfonos y las redes reventadas, sumado a muchos acercamientos desesperados de cientos de familias de la economía popular que por la cuarentena no podían salir a laburar, acá se vive el día a día, un día que no laburas no podes poner el pan arriba de la mesa.

En conjunto con los cartoneros organizados en Viento en contra y Caritas arrancamos con un reparto de mercadería a domicilio, los mismos cartoneros en sus bicicletas les llevaban una bolsa de mercadería a los que más necesitaban. Un mes más tarde ya no daba para más, los pocos recursos que teníamos había que estirarlos, nada alcanzaba, más de 15 compañeras de los barrios populares pusieron en marcha las Cocinas comunitarias del MTE, cocinan miles de viandas por semana con muchísimo esfuerzo y a puro corazón, porque no se cobraba un peso.

Cerramos el año atajando mil penales, compañeros destruidos de tristeza por no poder poner un pan dulce arriba de la mesa y mucho menos un regalo en el arbolito para los pibes. Noches enteras sin dormir de bronca y angustia. El pueblo pobre en conjunto con la militancia (hablo de esto porque es la realidad que elijo acompañar todos los días) no solo sufrió y sufre muchísimo la pandemia, si no que con mucho coraje, esfuerzo y sacrificio pusimos todo para que nos podamos cuidar y tenderle la mano a quien se caían.

Siempre con aciertos y errores, pero poniéndole el cuerpo, yendo de frente. Después de tanto esfuerzo, sacrificio y dolor de nuestro pueblo, de ver cartoneros pedalear kilómetros viento en contra repartiendo mercadería, llevando materiales sanitarios, de ver cocineras con mucho frio cocinando con lo que había, llenando tuper y panzas vacías en las barriadas, de ver compañeros llorar de tristeza por un fin de año horrible, no podemos permitir que los funcionarios no se hagan cargo de semejante error.

La política es la única herramienta para cambiar la realidad de los que sufren, cuidémosla, no puede quedar impune un error semejante, sea o no sabotaje, sea o no un error técnico, las vacunas, única esperanza para salir de este infierno, se perdieron, nuestros pibes pagan muy caro “errores” insignificantes que no dañan a nadie.

Un compañero que le toco atravesar momentos durísimos en su vida y siempre se levantó, y además le enseña y ayuda a otros a hacerlo, me dijo, cuando yo intentaba defender una gestión que había salido mal, “no se puede justificar cualquier cosa, lo que está mal, está mal y punto, lo haga quien lo haga, cuando le hace mal a alguien, está mal, hay que hacerse cargo y pedir perdón”

Sabotaje o negligencia hay responsables políticos que estaban para cuidar la esperanza de nuestro pueblo y tienen que pagar el error y pedir perdón, todos los seres humanos tenemos miserias y errores, hacernos cargo es lo que nos hace crecer. Po

r los que sufren, por los que lloran, por los que ya no están, por los militantes de todas las organizaciones que le ponen el cuero, por los humildes que dan ejemplo de solidaridad y aguante, por el bien de la política.

La militancia no puede permitir que quede en la nada. Eso para mí es volver mejores.

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