Panorama político: Schiaretti agita a Juntos y Massa plantea condiciones en el Frente


Por Andrés Lavaselli

La oferta del larretismo unido a un sector del radicalismo para sumar a Juan Schiaretti a Juntos por el Cambio no solo tensó la interna con Patricia Bullrich a nivel nacional: también abre incógnitas en el escenario bonaerense, donde las dos corrientes de ese frente están sumidas en febriles negociaciones para cerrar postulaciones mixtas. En el Frente de Todos, la confirmación del desafío de Victoria Tolosa Paz a Axel Kicillof se da en un marco de incertidumbre, en el cual Sergio Massa podría mover una ficha que altere el tablero.

La idea de sumar al peronismo cordobés a Juntos la impulsan Horacio Rodríguez Larreta con su socio radical Gerardo Morales pero tiene el aval de Elisa “Lilita” Carrió, Miguel Ángel Pichetto y Martín Lousteau. Aunque se vendió como la posibilidad de sumar a una PASO a Schiaretti, algunos hablan del ofrecimiento directo de una candidatura a vicepresidente, que asumiría desde una posición de extrapartidario y sumando a su gente en las listas distritales.

Con el bonaerense Diego Bossio como ingeniero, esa novedad llega en un momento en que la figura de Rodríguez Larreta aparece retrasada respecto de Patricia Bullrich en Provincia de Buenos Aires. Al punto que Federico Salvai espera un OK de María Eugenia Vidal para sumarse como jefe de campaña allí. En el campamento de Bullrich dicen que la operación denota debilidad y apuntan otro nombre: el de Guillermo Seita, el operador detrás del intento fallido de amalgamar macrismo y peronismo (Massa incluido) en 2015. No solo se oponen, afirman que sería diluir por completo la identidad de Juntos por el Cambio y exponerlo a una fractura justo cuando Javier Milei se apresta a lanzar su candidato a Gobernador.

En concreto, para Rodríguez Larreta se trata de sumar voluntades en Córdoba y Santa Fe que podrían compensar lo que viene perdiendo con Bullrich en suelo bonaerense. Se ilusiona, además, con usar el envión para lograr que finalmente José Luis Espert se incorpore a Juntos, algo que parecía un hecho pero el tándem Bullrich/Mauricio Macri bloquea. Un nombre como el de Florencio Randazzo, que viene trabajando con Schiaretti, comenzó a ser barajado también.

Pero lo cierto es que “en la provincia la sangre todavía no llegó al rio”, como resumió una fuente de Juntos. De hecho, de lo que se viene hablando aquí es de cómo completar las fórmulas. Néstor Grindetti conversa de eso con Maximiliano Abad y, dicen, con Miguel Fernández, que no buscará la reelección en Trenque Lauquen. Erika Rivas es una opción, pero más lejana.  La cuestión es que Abad también figura como posible vice, pero presidencial. Su lugar, como fuere, lo definirá el grupo Malbec, donde Alfredo Cornejo no se inclinaría a habilitarlo.

Del otro lado, Diego Santilli, que llamativamente no se expresó sobre la cuestión Schiaretti, se enfoca en un cierre provincial que por ahora prevé internas en todos los distritos, incluso en los que gobiernan intendentes propios. Con algunos alcaldes que eran aliados y ahora se pasaron al campamento de Bullrich, el “Colo” está encerrado en una situación incómoda: mide más que su candidato a presidente. Mientras, habla con Gustavo Posse, Martín Tetaz y Dania Tavela para la vice. Hay quien dice que baraja otras opciones, más audaces: ¿Espert? ¿Cynthia Hotton?

En el Frete de Todos, el impacto interno lo provocó Victoria Tolosa Paz, quien confirmó una precandidatura a gobernadora bonaerense por la lista de Daniel Scioli, la única que luce con potencia para sostenerle una interna al kirchnerismo. La platense se paró en el escenario y ahora espera: ¿Será “Wado” De Pedro el pre candidato a Presidente del kirchnerismo o la vicepresidenta dará una sorpresa de última hora y lo trocará por Axel Kicillof?, es la pregunta en ese campamento.

En paralelo, Sergio Massa va aceptando que la economía inviabiliza su candidatura presidencial. Lo cual no quiere decir que merme su influencia en el armado del oficialismo. El ministro, cuentan, estaría tentado a aceptar una candidatura a senador nacional, cargo que le asegura seis años de influencia en el tablero de la política grande. Pero para dar el sí no pediría solo eso: ¿la marcha atrás de Kicillof, que habló de una candidatura casi cerrada de Verónica Magario a vice y luego se desdijo tendrá que ver son eso?

Es un dato al que tal vez deba atender Tolosa Paz: Massa hará un durísimo discurso contra las internas el sábado que viene en el congreso del FR. Apuntado, primero, a su archi enemigo, Daniel Scioli. Pero el tigrense, cuando hable, tal vez esté diciendo algo más. A lo mejor, la negativa a las PASO deba leerse también como un pedido para que su esposa, Malena Galmarini, integre una fórmula única para la gobernación, secundando a Kicillof. Otro de los argumentos a los que apelará tiene anclaje local: ¿suma o resta que haya internas en los distritos, como dicen que exige Máximo Kirchner? Aunque algunos alcaldes dicen que lo aceptan, Massa sabe que ese es un punto fuerte a su favor: en realidad, nadie quiere competencia en el pago chico. (DIB)  

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