En el mundo de las renovables, la energía de las mujeres tiene más fuerza en la ciencia que en la industria

Fuente: https://www.polodeingenieria.org.ar/

Hay pocas mujeres en el ámbito empresario y son aún menos las que integran la mesa de decisiones. Sin embargo, a nivel científico e investigación existe mayor participación aunque aún falte que la sociedad las reconozca como generadoras de conocimiento. Cuatro académicas de la UNICEN vinculadas al sector renovable aportan su mirada en este 8M, hablan de los desafíos que enfrentan y se posicionan como agentes de cambio social.

Uno de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es la igualdad de género y en ese tiempo de descuento un informe de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA) indica que en el sector de las energías renovables el porcentaje mujeres sobre el total de trabajadores llega al 32%, mientras que en el sector fósil alcanza el 32%. No obstante, en el mundo académico hay más paridad que en la industria, donde persiste marcadamente la presencia masculina.

¿Ahora qué ocurre en la ciencia, cómo es la inserción en el mundo de la producción y qué rol le cabe a la mujer como agente de cambio en esta transición energética? Desde el Polo de Ingeniería en Energías Renovables y Tecnologías Ambientales, convocamos a cuatro investigadoras de la Facultad de Ingeniería y de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN) para que compartan su mirada y sus reflexiones en este 8M, un día de lucha, no de festejo.

La ingeniera industrial Daniela Keesler y la master en ingeniería ambiental Estela Santalla, ambas integrantes del Centro de Tecnologías Ambientales y Energíasla de la Facultad de Ingeniería; la docente e investigadora del Conicet Marcela Bavio y la doctora en geofrafía y vicedirectora de Centro de Estudios Sociales de América Latina (CESAL) hablan y al mismo tiempo dejan pensando.

Ganar espacios desde la ciencia

¿A nivel científico hay paridad o también existen desigualdades? ¿Quiénes logran avanzar más con las investigaciones y hacer carrera?, fue una de las preguntas planteadas.

“Cada vez hay más mujeres que entran en la carrera científica, en mayor igualdad de condiciones. La presencia masculina sigue siendo mayoritaria con mujeres que van ganando más terreno”, dice la ingeniera Daniela Keesler, integra del Centro de Tecnologías Ambientales y Energías de la Facultad de Ingeniería. De hecho, expone que hay organismos que buscan “la representatividad de todos los sectores, igualdad de género, en diferentes regiones. Hay más posibilidad de que las mujeres hagan una buena carrera en el ámbito de la investigación y científico que en la industria”.

Daniela Keesler participó de la plataforma de Escenarios Energéticos Argentina 2040 y en el diseño del Calculador Solar de la Provincia.

Estela Santalla es docente investigadora de la FIO, ingeniera química, master en ingeniería ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña y dirige proyectos de investigación en energías renovables además de ser miembro del Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Desde ese lugar, cree que “la mujer tiene las mismas oportunidades y capacidad. No creo que sea cuestión de género y en renovables se dan las mismas posibilidad de acceder a una publicación que en cualquier otro ámbito de labor científica”. No obstante, propone “incentivar y motivar que las ciencias y tecnologías no sea cuestión de género y más niñas sean motivadas para estudiar ciencias tecnológicas” por “una sociedad más igualitaria”.

Marcela Bavio rescata los avances y “las investigadoras que se insertan en el ámbito científico” aunque admite que “la pirámide se va ajustando en los niveles superiores”. Enseña Química Tecnológica y Química Biológica en varias carreras de la FIO y es docente de postgrado en el Doctorado de Ingeniería además de investigadora adjunta del CONICET y pone como ejemplo el fomento de “la formación de niñas y mujeres en ciencia y tenemos un Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, lo que deja entrever que falta mucho para que la sociedad reconozca a las mujeres como posibles generadoras de conocimiento. En nuestro ámbito somos muchas las mujeres dedicadas a la investigación desde becarias de grado, posgrado, posdoctorado e investigadoras dedicadas a ramas aplicadas de la ciencia, sobre todo a energía y medioambiente”.

Ada Nogar observa que “es bastante mixto el universo” aunque persista “una supremacía de varones con respecto a energía porque se asocia con las ingenierías y en los proyectos de postulación para becas, subsidios o posgrados también se nota esa supremacía”. Es investigadora y vicedirectora de Centro de Estudios Sociales de América Latina al que pertenece como grupo dentro de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNICEN. Desde ese espacio, “no tenemos en cuenta si es varón o mujer sino los antecedentes y la probabilidad de que el proyecto se materialice, si le va a servir a los territorios para traccionar crecimiento y ojala desarrollo”.

Todo depende, además, del grupo etario. “Como mujer de 60 años, nuestro desarrollo fue complejo. Ser madre, hija, esposa, ejercer las tareas de reproducción y además ser científica. Mucho sacrificio”. Hoy, en cambio, “tienen complementariedad de obligaciones, lo que hace que la mujer pueda descansar en esa tareas de producción y reproducción que antes nos limitaban”.

La industria, un terreno más adverso

¿La industria de las energías renovables sigue dominada por hombres o hay avances?, fue otra de las preguntas realizadas a las profesionales.

Daniela Kessler lo equipara a lo que ocurre en la industria en general, que sigue siendo dominada por hombres con un “acceso de las mujeres restringido aunque vamos ganando terreno”. Sí es un común denominador que “en contrataciones y promociones se privilegie a los hombres, igual que en puestos directivos o gerenciales”. Una opción sería contar con “legislación o promover desde el gobierno una mayor igualdad de oportunidades, como en otros países”, analiza, mientras realiza su doctorado en Ciencias-Energías Renovables en la Universidad Nacional de Salta.

Estela Santalla, master en ingeniería ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña, dirige proyectos de investigación en renovables y es miembro del IPCC.

Estela Santalla coincide en que “la industria de las renovables está dentro de la industria de la energía, dominada por hombres y en los niveles de decisión hay pocas o ninguna mujer”. En su caso, ha trabajado para organismos multilaterales como el BID y Bando Mundial, además de realizar asesoramiento y consultorías en empresas públicas y organismos municipales y provinciales.

Marcela Bavio ve avances en cuando a perspectiva de género y “hay políticas destinadas a ello” básicamente porque “desde la base del estudio de carreras de nivel superior relacionadas con tecnologías aplicadas a las energías renovables, las mujeres son parte de las mismas. Se nota un incremento de mujeres en sectores tecnológicos. El avance es lento y hoy es un espacio principalmente predominado por hombres”.

Se ha especializado en el desarrollo y caracterización de materiales para su aplicación en sistemas de almacenamiento de energía y medioambiente y su apuesta es por las generaciones más jóvenes por “la oportunidad de pensarse como agentes activos no sólo de cambio social y generación de conocimiento sino como profesionales de la industria” donde “las energías renovables no están exentas”.

Marcela Bavio es docente en el Doctorado de Ingeniería, investigadora adjunta del CONICET y especialista en ambiente y almacenamiento de energía.

Ada Nogar, doctora en Geofrafía, prefiere hablar no de dominio sino de “predominio de varones. Hay más hombres que mujeres en la industria energética y está más diversificado en ciencia e innovación pero no como cuestión de dominio”. Claro que “llevará mucho tiempo emparejar la proporcionalidad hombre-mujer en cualquier circuito productivo pero hay más probabilidad de inserción laboral de la mujer que hace 30 años. Es un proceso de hibridez y no de ortodoxia en cuanto a supremacía de género masculino por sobre femenino”.

Ser agentes de cambio

¿Cuál es el rol que le cabe a la mujer en la carrera profesional y en el posicionamiento laboral en un sector estratégico que crecerá exponencialmente? ¿Es agente de cambio?, fue el tercer eje planteado.

“Es fundamental que las mujeres se preparen para de ocupar roles importantes en el sector y ser agentes del cambio y promoverlo hacia las energías renovables” porque tienen “una mirada más amplia en lo social, están atentas a involucrar a las minorías y necesidades de diferentes sectores sociales”, analiza Keesler, luego de participar de la Plataforma de Escenarios Energéticos Argentina 2040 impulsado desde la Secretaría de Energía de la Nación.y de la confección del Calculador Solar para el Proinged de la Provincia. El camino es “incentivar a que sigan carreras tecnológicas y científicas y se metan en cambio climático, renovables y cuidado del ambiente, cuestiones que son claves para nuestro futuro como sociedad”, dice mientras agenda varios proyectos.

Estela Santalla que participó de debates internacionales y se vinculó con proyectos de energías limpias, con aportes en la definición de Inventarios de Gases de Efecto Invernadero, no ve diferencias. “El rol que le cabe es el mismo que puede tener el hombre” aunque reconoce que “se ha afianzando el rol de la mujer y hay organismos presididos por mujeres como el CONICET o el INTA”. También destaca la creación de la Asociación de Mujeres en Energías Sustentables de Argentina pero “no debería ser atravesado por cuestión de género si pensamos en igualdad de condiciones”

La lucha asociada a la cultura muy patriarcal “carga con muchas responsabilidades familiares a la mujer, lo que repercute en el desarrollo y posicionamiento profesional. Con energías renovables hay cuestiones que tiene que ver como agente de cambio social que no se ha dado tanto en Argentina sino en países donde las mujeres por necesidad de disponer de bioenergía para alimentar o calefaccionar porque están más cerca de la contención familiar, de niños y adultos mayores como en India o regiones más marginadas”.

Marcela Bavio está convencida de que “hay muchas jóvenes que se interesan, preocupan y actúan, con conocimientos de energía y medioambiente”.

Trabaja en proyectos de investigación que cuentan con financiamiento interno y externo y sus propuestas se han publicado nacional e internacionalmente. Si bien el rol de la mujer “siempre ha sido el de la mamá que atiende a sus hijos, se encarga de la familia y la casa y si puede y le queda tiempo hace algo más. Hoy puede no seguir viejos mandatos. Tal vez se necesita más tiempo para que realmente la voz, ideas y compromiso sean reconocidos. Las nuevas generaciones nos están enseñando a las mujeres más grandes a luchar y no quedar calladas antes las injusticias de género”.

Ada Nogar, doctora en Geografía y vicedirectora del CESAL, en un trabajo de campo en el Río Amarillo, La Rioja.

Ada Nogar que también es investigadora de la Comisión de Investigaciones de la Provincia de Buenos Aires asume que “tanto varón como mujer son agentes de cambio”. Integra una familia cuyo “cambio social, educativo, de ingreso por primera vez a la universidad fue mi madre. Una mujer sola con 5 hijos. Todo depende del compromiso y responsabilidad para ser ecuánimes, sustentables, buscar inclusión de actores que vean que la energía no es solo cuantitativa y de mercado sino de inclusión socioterritorial, de mantenimiento y sustentabilidad de los recursos naturales”.

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