Asma en Argentina: la mitad de los pacientes no logra controlar la enfermedad
Fuente: Prensa Asociación Argentina de Medicina Respiratoria

En el marco de la Semana del Asma 2026, que se desarrolla del 4 al 10 de mayo, especialistas advirtieron que el principal problema ya no es la falta de tratamiento, sino el mal control de la enfermedad en una gran parte de los pacientes.
En Argentina, cerca de 4 millones de personas conviven con asma. Sin embargo, cada año se registran más de 15.000 internaciones por crisis asmáticas y unas 300 muertes, a pesar de que existen terapias eficaces. Las dificultades en el diagnóstico, el acceso a la atención y el uso adecuado de la medicación siguen siendo los principales obstáculos.
De acuerdo con la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, alrededor del 50% de los pacientes no logra controlar su enfermedad. Esta situación está fuertemente vinculada con el uso incorrecto de los tratamientos: por un lado, el sobreuso de broncodilatadores de alivio rápido, como el salbutamol; por otro, la baja adherencia a los tratamientos antiinflamatorios, fundamentales para controlar la patología.
El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de los bronquios que provoca su estrechamiento y genera síntomas como dificultad para respirar, opresión en el pecho, tos persistente y silbidos. Su impacto es especialmente alto en niños y adultos jóvenes: se estima que el 60% de los niños asmáticos falta a la escuela con frecuencia y que el 35% de los adultos ve afectada su productividad laboral.
“El asma bajo control implica no tener síntomas, no limitar las actividades diarias y reducir al mínimo el uso de medicación de rescate. La educación mejora la adherencia al tratamiento y el control de la enfermedad”, explicó Manuel Ibarrola, co-coordinador de la sección Inmunología y Enfermedades Obstructivas de la AAMR.
La enfermedad puede variar a lo largo del tiempo y empeorar por la presencia de otras condiciones como rinitis, sinusitis crónica, reflujo, obesidad o tabaquismo. También influyen factores ambientales como la contaminación, el humo o las infecciones respiratorias, especialmente en los primeros años de vida.
El acceso y el uso adecuado, en el centro de la campaña
Aunque el asma puede controlarse en más del 90% de los casos, esto no siempre se logra. Por eso, el lema global de este año pone el foco en garantizar el acceso a inhaladores antiinflamatorios y promover su uso correcto.
Los tratamientos de base son los inhaladores con corticosteroides, que reducen la inflamación de los bronquios. Sin embargo, uno de los errores más frecuentes es abandonar el tratamiento cuando desaparecen los síntomas, lo que favorece la aparición de nuevas crisis.
“El asma es una de las enfermedades respiratorias más frecuentes, pero también una de las más subdiagnosticadas y mal controladas. La consulta precoz y el seguimiento médico pueden cambiar de manera significativa la calidad de vida”, señaló Sebastián Ferreiro.
Desde la comunidad médica remarcan que el control periódico y el uso correcto de la medicación son claves para prevenir crisis y sostener una buena calidad de vida.