Murió Daniel Amestoy
Fundador de Añoranza, arreglador extraordinario y una de las voces emblemáticas de la música popular de Olavarría.

Este domingo se conoció el fallecimiento de Daniel Amestoy, fundador del grupo vocal Añoranza, arreglador vocal y una de las voces que forman parte de la historia de la música popular de Olavarría.
Su nombre quedó ligado durante décadas a Añoranza, una formación que comenzó a gestarse en los años 70 y que alcanzó una identidad propia a partir de la conformación del quinteto en 1975.
Junto a Daniel Cavalli, Julio Laborda, Antonio Tocino y otros músicos que fueron parte de las distintas etapas del grupo, Amestoy construyó una trayectoria que llevó a la agrupación a escenarios de todo el país y también del exterior.
Uno de los momentos centrales de ese recorrido llegó en 1976, cuando Añoranza ganó el Festival Nacional de Folklore de Cosquín. Para llegar hasta allí hubo años de ensayos, actuaciones, viajes y esfuerzos personales de sus integrantes, que por entonces tenían poco más de veinte años.
La historia de Añoranza había comenzado unos años antes, vinculada al Colegio Nacional. Allí se encontraron algunas de las voces que posteriormente formarían parte del grupo. Amestoy recordaría muchos años después cómo aquellas primeras formaciones fueron dando paso al quinteto que finalmente encontró el sonido que buscaba.

La búsqueda de una identidad musical fue una de las características centrales de Añoranza.
En una entrevista que Amestoy compartió con Daniel Cavalli en CoNverSo, explicó que el grupo siempre estuvo por encima de las individualidades.
“Añoranza estaba por delante de cualquiera de nosotros. Añoranza era un objetivo. Añoranza se proponía algo y lo peleábamos y lo luchábamos hasta que lo lográbamos”, había señalado.
En esa construcción tuvo un papel fundamental el trabajo de los arregladores vocales. Amestoy fue también responsable de parte de esos arreglos y destacó especialmente el aporte de Guillermo Masi, quien se convirtió en una figura determinante para el desarrollo musical de la agrupación.

El resultado fue un sonido propio, reconocible. El propio Amestoy lo definió como uno de los grandes logros de Añoranza: “Habíamos logrado eso, sí, y fue tal vez nuestro mayor logro: la identidad, que la gente se diera cuenta que lo que escuchaba éramos nosotros”.
Una historia junto a Hamlet Lima Quintana y Oscar Alem
La trayectoria de Añoranza también quedó estrechamente vinculada con dos figuras fundamentales de la cultura popular argentina: Hamlet Lima Quintana y el olavarriense Oscar Alem.
Fue Alem quien permitió el encuentro entre los integrantes de Añoranza y Lima Quintana. De esa relación surgieron obras que formarían parte del repertorio del grupo y un vínculo que se extendió durante años.
Entre esas obras estuvieron Cielo de barro y Y así me ve, compadre, además de la participación de Añoranza en La Pampa Verde, una obra integral de Lima Quintana y Alem que se convirtió en uno de los grandes hitos de la cultura musical olavarriense.
La Pampa Verde reúne distintos ritmos bonaerenses y, a través de la música y la poesía, construye una pintura de la vida y la identidad del hombre de la llanura pampeana. La obra fue interpretada por Añoranza junto a músicos invitados y posteriormente recorrió distintos escenarios.
Amestoy consideraba que La Pampa Verde había tenido una enorme repercusión, aunque entendía que no necesariamente era lo más importante que había hecho Añoranza. Para él, la historia del grupo era mucho más amplia y estaba atravesada por una búsqueda musical que había comenzado mucho antes.
Daniel Cavalli, compañero de aquella historia desde los primeros años, había sintetizado el vínculo entre ambos de una manera todavía más personal: “Es mi hermano”.
Sus restos son velados este domingo 23 de agosto, de 17:00 a 22:00, en España 2942, Departamento “F” y la inhumación será en el Crematorio Pinos de Paz, con día y horario a confirmar.
