Confirmaron que seguirá detenido el olavarriense acusado de intentar matar a su expareja en la vía pública

La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Azul rechazó el pedido de la defensa y confirmó que continuará en prisión preventiva el olavarriense acusado de un grave episodio de violencia de género ocurrido en noviembre de 2025.
Los jueces consideraron que persisten los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación y entendieron que, por el momento, no existen circunstancias excepcionales que permitan reemplazar el encierro por una prisión domiciliaria.
El caso se inició a partir de una serie de hechos ocurridos en noviembre de 2025, cuando el acusado, que mantenía una relación previa con la víctima, habría incumplido una prohibición de acercamiento respecto de la mujer. En uno de esos episodios, ocurrido en inmediaciones de Hipólito Yrigoyen y Lavalle, en el barrio Roca Merlo de Olavarría, la mujer activó el botón antipánico que tenía como parte de las medidas de protección dispuestas judicialmente.
De acuerdo con la investigación, el hombre habría interceptado a la mujer, la habría golpeado y amenazado con un arma blanca, además de provocar daños en un automóvil. Tras su aprehensión, la Justicia de Garantías hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal y convirtió la medida en detención.
Con el avance de la causa, la imputación quedó conformada por tres hechos. El primero comprende los delitos de desobediencia y amenazas. El segundo incluye desobediencia, lesiones leves y daño. El tercero, considerado el más grave, contempla desobediencia, homicidio en grado de tentativa doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género, y amenazas agravadas, todos en concurso real y en contexto de género.
El acusado permanece detenido desde noviembre de 2025 y, durante el trámite de la causa, la prisión preventiva fue sostenida como medida necesaria para garantizar su sujeción al proceso.
El pedido de prisión domiciliaria
En esta nueva instancia, la defensa particular solicitó que la prisión preventiva fuera morigerada y que el acusado pudiera continuar detenido en su domicilio bajo monitoreo electrónico.
Entre los argumentos planteados se mencionaron las condiciones habitacionales del lugar donde cumpliría la medida, la posibilidad de controles y supervisión, la contención familiar, la posibilidad de retomar una actividad laboral y la necesidad de mantener el vínculo con sus hijos menores de edad.
La defensa también destacó la buena conducta y el concepto que el acusado habría mantenido durante su permanencia en el sistema penitenciario y sostuvo que las condiciones propuestas permitirían reducir los riesgos procesales.
La Cámara rechazó esos argumentos y entendió que no alcanzaban para modificar la situación procesal.
Los riesgos que la Justicia consideró vigentes
El juez Damián Pedro Cini, cuyo voto fue acompañado por los jueces Carlos Paulino Pagliere y Gustavo Agustín Echevarría, sostuvo que los riesgos procesales considerados al momento de dictar la prisión preventiva continúan vigentes.
Entre los elementos valorados aparece la gravedad de la imputación, especialmente la acusación por homicidio en grado de tentativa doblemente agravado. Los camaristas consideraron que la pena en expectativa constituye un elemento relevante para evaluar el riesgo de fuga, junto con las características de los hechos atribuidos.
La resolución también analiza la situación de la víctima. Los jueces incorporaron a su valoración un informe psicológico que da cuenta de un alto grado de vulnerabilidad y del temor manifestado respecto del acusado. Según la Cámara, esas circunstancias permiten considerar la existencia de un riesgo de entorpecimiento de la investigación.
Otro aspecto determinante fue el antecedente de incumplimiento de las prohibiciones de acercamiento. Para los camaristas, el hecho de que las medidas judiciales de protección hubieran sido desobedecidas en el marco de los episodios investigados permite inferir que podrían volver a incumplirse las condiciones que eventualmente se impusieran si el acusado recuperara la libertad.
La Cámara también analizó el tiempo transcurrido desde la detención y concluyó que la prisión preventiva continúa siendo proporcional y necesaria en función de los delitos atribuidos y de la pena en expectativa.
Seguirá detenido
Finalmente, la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Azul declaró improcedente el recurso presentado por la defensa y confirmó la resolución del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Azul que había rechazado la morigeración de la prisión preventiva.
De esta manera, el acusado continuará detenido mientras avanza la causa por los tres hechos que se le imputan, entre ellos homicidio en grado de tentativa doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.