Conflicto por los ensayos para el carnaval: comparsas y batucadas reclaman volver al galpón del corsódromo

Imagenes Mauricio Latorre – Entrevista Jorge Scotton / En Linea Noticias
Agrupaciones de carnaval de Olavarría hicieron público su malestar tras tener que abandonar el predio del corsódromo para realizar sus ensayos habituales, debido a una resolución impulsada por vecinos del sector. Actualmente, referentes e integrantes de baterías y comparsas deben reunirse en las inmediaciones del monumento a San Martín, expuestos a las bajas temperaturas y sin infraestructura básica.
Claudia Zapata, referente de la comparsa y batería VIP Samba, explicó los orígenes de la problemática: “El tema es que nos denuncian cuatro vecinos, ellos ahora se agarraron de una resolución del año 2019 de la cual supuestamente termina el carnaval y nosotros, más o menos en la fecha de marzo, no deberíamos ensayar más hasta arrancar nuevamente en noviembre”. Sobre la imposibilidad de acatar esa medida, remarcó: “Eso no puede ser así porque nosotros tenemos eventos, salidas, cumpleaños y muchas de las baterías se están preparando para lo que son encuentros y competencias fuera de lo que es Olavarría. Es imposible no ensayar”.
Al dejar el predio habitual, las agrupaciones perdieron las comodidades del espacio asignado: “Tenemos que dejar nuestro espacio en el cual estamos siempre protegidos por el galpón, que tenemos techo, baño y cocina, y tenemos que venir con el frío a hacer el ensayo acá sin tener baño y el inconveniente de tener que traer todos los instrumentos”. Zapata señaló que lleva 12 años con su comparsa y que hay agrupaciones de más de 20 años de trayectoria, por lo que consideran injusta la restricción: “Nosotros ensayamos dos días por semana, tres horas. Arrancamos a las 17 horas, pero tenemos una hora de ensayo teórico y después vamos a la práctica”.
Respecto al trasfondo legal y la actitud de los denunciantes, la referente detalló: “Es una resolución judicial, o sea que también está comprometido el municipio. Fuimos con un abogado, tuvimos que pagar nosotros las agrupaciones para que nos asesorara y poder acceder a usar nuestro espacio, que es el corsódromo, porque para eso se creó”. También advirtió sobre situaciones de agresión previas: “Muchas veces han agredido porque nos han tirado piedras sobre los galpones, nos han roto un parabrisas, hubo un intento de incendio en uno de los galpones, cosas que nosotros jamás salimos a decir. Optamos por bajar un poco la cabeza y decir juntemos los instrumentos y vámonos a otro lado, pero eso no es así”.

En relación con las respuestas de la gestión municipal, Zapata comentó: “Ellos ponían ese lugar y si no los parques. El CEMO nos queda en la otra punta de Olavarría y muchos chicos andan caminando o en bicicleta, nos queda muy trasmano”. Ante la falta de instalaciones en el espacio público actual, agregó: “Recién ayer empezamos a hablar de la posibilidad de que nos traigan un baño químico porque no tenemos, hay bailarinas nenas chiquitas y no hay baño”. A esto se suma la dificultad de coordinar horarios entre los grupos: “Pretenden que se ensayen dos agrupaciones por vez. Solamente tenemos dos días y somos ocho agrupaciones, es imposible, no da”.
Por su parte, Juan Medina, director de la batería, precisó que ensayan los días martes y viernes de 17:30 a 19:30 aproximadamente y describió la conformación del grupo: “Somos alrededor de 30 personas cuando vienen todos. Hay de todas las edades, desde chicos de 10 años hasta adultos de 50”. Sobre el trabajo formativo que realiza, indicó: “Cuando llegan siempre les pregunto si vieron algún instrumento que les guste, les voy explicando cómo se toca, les enseño las notas musicales y después pasamos a tocar”. También mencionó que la instrumento más elegida por los integrantes es la caixa por su facilidad de aprendizaje.
Finalmente, Zapata rechazó los prejuicios sociales hacia la actividad y destacó la labor comunitaria del sector: “Queremos que la gente se entere de que los galpones no es como dicen, que van para perder el tiempo o consíganse un trabajo. No es así, tenemos un lugar de contención porque les enseñamos percusión, baile, y hay muchas chicas que aprenden a coser, pintar, soldar, se les enseña mucho oficio. Después, mucha gente de la que nos denuncia está en primeras filas a veces en el carnaval”. Para intentar revertir la medida judicial, anunciaron una recolección de firmas: “Pedimos el apoyo de la gente para que podamos volver a nuestro espacio, que es un lugar que nos ganamos”.






