Día de la Minería: «No hay nada que celebrar ni festejar, los despachos de cemento cayeron un 24 % con respecto al año pasado», dijo Wesner

Con motivo del Día de la Minería, este jueves se llevó a cabo un encuentro con más de 30 referentes empresarios del sector en el Centro de Convenciones Municipal. Durante la jornada, el intendente Maximiliano Wesner brindó un diagnóstico alarmante sobre la actualidad del «corazón minero no metalífero del país», señalando que actualmente «no hay nada que celebrar ni que festejar». Según detalló el jefe comunal, la actividad se encuentra «muy retraída» debido a una oferta productiva que «no encuentra demanda en el mercado».

El intendente precisó que, según las declaraciones juradas que recibe el municipio, los despachos de cemento sufrieron una caída del 24% en el primer trimestre de este año en comparación con el mismo periodo de 2023, lo que representa «700.000 toneladas menos aproximadamente». Wesner vinculó esta crisis directamente con la decisión del Gobierno Nacional de paralizar la infraestructura: «cuando se frena la obra pública Nacional como es esto que estamos viviendo ya hace 27 28 meses tiene un efecto muy negativo en toda la comunidad». Esta situación afecta no solo a las grandes canteras, sino a todo el «entramado pymes local» y a los trabajadores de servicios de transporte y mantenimiento.
En este contexto de recesión, Wesner confirmó que la empresa Loma Negra decidió el apagado preventivo de uno de sus hornos por un lapso de seis meses. Tras reunirse con los nuevos inversionistas del grupo, el mandatario explicó que «ya nos manifestaban que había demasiado stock» y que la medida responde a que «los despachos de cemento han caído notoriamente». Advirtió que este escenario es «muy preocupante» porque la economía de toda la región depende de la producción y venta de las dos principales cementeras del país instaladas en el partido.

Por su parte, la subsecretaria de Minería bonaerense, María Laura Delgado, enfatizó que la política provincial busca la «defensa de la industria Nacional» frente a un contexto de baja de ingresos y deudas de Nación con la provincia. Delgado reclamó por las «más de 1.000 obras que están paradas en la provincia de Buenos Aires», las cuales son fundamentales para traccionar el sector. Asimismo, subrayó el impacto social de estas decisiones: «estamos hablando de vidas, estamos hablando de la vida digna de cada una de las familias… se están viendo completamente perjudicados por una decisión que fue una promesa de campaña y que fue cumplida».

Jorge Laurito: caída de las ventas y reducción de horas del personal en Galasur
El sector pyme también expresó su preocupación a través de Jorge Laurito, representante de la empresa Galasur, firma con más de 40 años de trayectoria en Olavarría. Laurito afirmó que atraviesan «uno de los momentos más críticos de nuestra actividad», con una caída en la demanda que impacta en cerca del «40% de nuestra capacidad instalada». El empresario señaló que, ante la falta de reactivación en marzo y abril, debieron tomar medidas laborales drásticas: «acabamos de llevar adelante una reducción de horarios de horas extras de nuestro personal».
Con una planta de 100 empleados, el referente de Galasur manifestó una profunda incertidumbre sobre el futuro cercano. «No sabemos qué va a pasar, cuándo va a retomar la actividad la construcción», expresó Laurito, agregando que el sector atraviesa «uno de sus peores momentos». Finalizó remarcando que la empresa se encuentra en un proceso donde «nos achicamos y esperamos que esto mejore pronto por el bien de todos».