Lunes: Columna económica

Gabriel Schmale

El contador hizo referencia a las alternativas de inversión contra la inflación; y a la situación crediticia en nuestro país.

En un contexto como el actual, en el que las alternativas de inversión no permiten cubrirse de la inflación, la compra de bienes durables esta a la orden del día. Dentro del menú de opciones con el que cuentan los ahorristas, la compra de vehículos tiene un rol protagónico, ya que con un dólar planchado y una tasa de interés a plazo fijo que corre muy por debajo de la inflación se acentúa este mercado.

Gran parte de la sociedad ve los automotores como una alternativa de inversión sumamente ventajosa. Para que ello sea posible las concesionarias cuentan con el respaldo de una entidad financiera que se encarga del armado de los planes.

Losa bancos no se quieren quedar atrás de este festival de préstamos a corto plazo, tanto es así que, de acuerdo al último informe del BCRA, en los créditos a no más de cinco años los bancos aumentaron su participación en un 125%.

Las tasas de interés en mayor o menor medida se vincula con el riesgo asociado a la operación. Pero esto en la práctica no se viene dando. La compra de un bien mueble es mucho más riesgosa que comprar un inmueble.

Sin embargo la tasa que se cobra por el crédito para la compra de un mueble es inferior a la que se cobra en un crédito hipotecario.

El orden se alteró porque al debilitarse la demanda de ciertas líneas de crédito y fortalecerse otras, los bancos fueron cambiando sus estrategias comerciales.

Con una inflación de no menos del 25% anual, endeudarse en pesos es negocio. Más aun si es a tasa cero. El tema es que esas promociones suelen tener un costo oculto. Comisiones, gastos administrativos, siempre terminan ocultando una tasa de interés.

Los comentarios están cerrados.

error: Content is protected !!