Amílcar Dirazar en CoNverSo: la historia de cómo Olavarría logró expropiar La Galera

La histórica La Galera de los hermanos Emiliozzi estuvo a punto de dejar Olavarría. Una publicación en el diario Clarín encendió la preocupación de quienes entendían que el automóvil era parte del patrimonio de la ciudad.
Amílcar Dirazar, entonces vinculado a la dirigencia del Auto Moto Club Olavarría (AMCO) y asesor letrado de la Municipalidad, decidió llevarle una propuesta concreta a Helios Eseverri: expropiarla.
En CoNverSo, recordó paso a paso aquella decisión que terminó convirtiendo a La Galera en patrimonio histórico y cultural de Olavarría.
“Ustedes recordarán que en una época La Galera se puso en venta, la Galera de los hermanos Emiliozzi, por distintas circunstancias, hasta que aparece una publicación en el diario Clarín”, comenzó relatando Dirazar durante la entrevista con Fabricio Lucio.
La noticia generó preocupación entre quienes estaban vinculados al automovilismo local. “Entonces me viene a ver Tito Emiliozzi con Baldini, que era de la Escudería Emiliozzi, y algunas otras personas más, muy preocupadas porque La Galera se iba a ir de Olavarría, pues ya con una publicación en un diario nacional y demás era bastante posible que eso sucediera”.
En ese momento, Dirazar presidía el AMCO y le pidieron que intercediera ante Eseverri. “Yo era presidente del AMCO, me piden a ver si qué opinión tenía, si podía interceder ante Eseverri y si lo podía interrogar, porque ellos no querían, no se animaban a hablar con él y demás”.
Pero el planteo de Dirazar fue más allá de pedirle al intendente que interviniera: llegó con una alternativa jurídica concreta. “Bueno, yo lo hablé con Eseverri, pero no solamente lo hablé con Eseverri sino que le fui concretamente con una idea. Le dije: ‘Eseverri, hay que expropiar La Galera’”, recordó.
La reacción inicial del intendente fue de sorpresa. “Y Eseverri, viste cómo era, dijo: ‘¿Te parece?’. Medio como se asustó”.
Dirazar le explicó entonces por qué entendía que una expropiación podía aplicarse también a un automóvil. “Le digo: ‘Mire, Helios, uno generalmente piensa que se expropia un bien inmueble para construcción de ruta, hospital y demás, pero la Constitución habla de expropiación por causa de utilidad pública. Puede ser un bien inmueble o mueble. Y le digo: esto es un auto histórico, un patrimonio cultural’”, señaló
La respuesta de Eseverri fue inmediata: “Ahí me dijo: ‘Listo, metele. ¿Qué tengo que hacer?’”.
La primera condición era política y administrativa. “Le digo: ‘Tiene que hablar con los concejales, tiene que conseguir que todos voten esto y se dicta una ordenanza sobre la expropiación. Se le da un plazo al actual titular para una negociación y se va’”.
Eseverri aceptó el desafío, pero apareció inmediatamente otra pregunta: cuánto valía La Galera.
“‘Perfecto’, dice. ‘¿Y cuánto vale La Galera?’. Ah, le digo, eso es muy difícil de saber porque para los olavarrienses no tiene precio”.
Para establecer un valor objetivo, Dirazar recurrió a sus contactos con el ambiente del automovilismo y con el Museo del Automóvil de Balcarce.
“Yo en ese momento estaba muy en contacto por el AMCO con la gente de Balcarce y con la gente del Museo de Balcarce, que ellos tenían muchos autos históricos. Entonces hablé con ellos y bueno, nos contactaron con un holandés especialista en tasación de este tipo de automóviles”, contó.
El especialista recibió la información necesaria para establecer el valor de la histórica coupé. “Le mandamos los datos, no sé si vino a Olavarría también o si no le mandamos una foto, y tasó en ese momento La Galera en 50.000 pesos. Creo que era en ese momento todavía el uno a uno”, manifestó.
Con ese valor se avanzó en la ordenanza. “Se puso ese valor en la ordenanza, se le dio 30 días al titular para un avenimiento directo en ese precio. Si no, empezaba a jugar el mecanismo de expropiación”.
Y la negociación llegó hasta el último día. “Y el día 29 pudimos firmar y La Galera quedó definitivamente para Olavarría como patrimonio histórico y cultural”.
La decisión no solo permitió que el automóvil permaneciera en la ciudad. También tuvo una particularidad jurídica que, según recordó Dirazar, trascendió el caso local.
“Fue tan insólito esto, y tan poco conocido que salió en los libros de jurisprudencia de la Asesoría General de Gobierno y demás, porque nunca hubo la expropiación de un auto”, resaltó Dirazar.
La explicación está en que, históricamente, la expropiación había estado asociada fundamentalmente a bienes inmuebles destinados a obras públicas. “Generalmente inmuebles para construir rutas, hospitales y demás, pero acá hubo una unanimidad política total”.
La historia fue una de las anécdotas que Amílcar Dirazar compartió en CoNverSo, donde recorrió sus 50 años de ejercicio de la abogacía, sus más de tres décadas vinculadas a la Municipalidad, su trayectoria educativa y su extensa relación con el automovilismo de Olavarría.