Incendios forestales: la salud respiratoria en alerta por el impacto del humo
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) manifestó su profunda preocupación por el avance y la persistencia de los incendios forestales que azotan diversas regiones del país, advirtiendo sobre el grave impacto del humo en la salud.
La problemática ambiental ha dejado de ser exclusiva de las zonas rurales, ya que las columnas de humo cargadas de material particulado y gases tóxicos han alcanzado grandes centros urbanos.
Los especialistas de la AAMR enfatizaron la gravedad de la situación al señalar que «los incendios no son sólo una cuestión ambiental o de paisaje: el humo que generan es un contaminante serio que afecta la función pulmonar y puede agravar enfermedades crónicas». La inhalación de contaminantes como el monóxido de carbono y las partículas PM2.5 provoca irritación en ojos, nariz y garganta, además de exacerbar cuadros de asma y EPOC.
Ante este escenario, la institución recomienda a la población evitar la exposición directa y mantener las viviendas herméticas cerrando puertas y ventanas. En caso de contar con aire acondicionado, se sugiere utilizarlo en modo recirculación con filtros limpios y evitar estrictamente encender fuentes de combustión internas como velas o chimeneas, así como también suspender la actividad física al aire libre mientras persista el humo.
Para quienes deban circular por la vía pública, se advierte que los barbijos quirúrgicos comunes no son suficientes, recomendándose el uso de mascarillas tipo N95 o FFP2. La recurrencia de estos focos ígneos en Argentina visibiliza una crisis que requiere una respuesta coordinada a nivel federal para la mitigación y el manejo del fuego, integrando de forma urgente la salud pública en las políticas ambientales.
Desde la asociación remarcaron la importancia de buscar asistencia médica inmediata ante síntomas como dificultad para respirar o tos persistente. Sobre la responsabilidad de las autoridades, concluyeron que «es imprescindible que se priorice la prevención del fuego y la protección de la salud de la población en todos los niveles de gobierno» para frenar el aumento de consultas en servicios de emergencia en todo el territorio nacional.