Desafíos y potencialidades, una mirada a la Provincia de Buenos Ayres

“¡Bonaerenses juntos, forjando el futuro de nuestra provincia!”

La provincia de Buenos Ayres se erige como un microcosmos de las tensiones políticas y económicas que caracterizan al país. Su vasto territorio y su diversidad de realidades socioeconómicas presentan desafíos y potencialidades que han moldeado su historia y determinarán su futuro. Desde las extensas llanuras pampeanas hasta las pintorescas sierras de Tandil y de la Ventana, pasando por las tumultuosas urbes del conurbano y las tranquilas localidades costeras, cada rincón de la provincia tiene una historia que contar y un papel que desempeñar en el desarrollo regional. Es en esta diversidad donde radica la fuerza y la complejidad de la provincia, una tierra de contrastes y oportunidades que exige un enfoque estratégico para abordar sus desafíos y aprovechar su potencial.

En nuestra provincia tenemos dos realidades que se han mantenido en las sombras de la atención pública: el subdesarrollo de la región surera y la centralización del poder político y económico en el Gran Buenos Aires. Estas dos realidades, aunque distintas en su naturaleza, están intrínsecamente interconectadas y han moldeado la dinámica socioeconómica de la provincia a lo largo del tiempo. Mientras que el subdesarrollo en la región surera refleja la falta de atención y recursos destinados a vastas áreas rurales y pequeñas localidades, la centralización del poder en el AMBA ha generado un desequilibrio en la distribución de recursos y oportunidades, exacerbando las disparidades regionales y limitando el potencial de desarrollo de la provincia en su conjunto.

Históricamente, los gobernadores de Buenos Ayres, en su mayoría provenientes de CABA, han centrado su atención en consolidar su poder político y electoral en el Gran Buenos Aires, descuidando las necesidades y el potencial de los restantes municipios. Esta falta de visión estratégica ha llevado a un desequilibrio en la distribución de recursos y oportunidades, dejando a vastas regiones rurales y delegaciones municipales en un estado de abandono y atraso. Es fundamental reconocer que el futuro de la provincia depende de la capacidad de superar estas disparidades y trabajar en pos de un desarrollo provincial.

Solo a través de un enfoque de conjunto se podrá garantizar este crecimiento para un mejor vivir para todos los bonaerenses. Esto implica no sólo abordar las necesidades urgentes de infraestructura, educación, seguridad y salud en nuestra región, sino también promover políticas que fomenten la diversificación económica, la participación vecinal y la protección del medio ambiente. Asimismo, es necesario fortalecer las instituciones locales y promover la colaboración entre el gobierno provincial, los municipios y la comunidad civil para impulsar nuestra matriz productiva.

La región surera, que abarca 95 municipios, ha sido particularmente afectada por esta situación. La falta de infraestructura básica, la escasez de inversiones en educación y salud, y la ausencia de un plan estratégico han limitado su crecimiento económico y el progreso social.

A pesar de contar con valiosos recursos naturales, agrícolas e industriales, el potencial productivo surero sigue sin aprovecharse plenamente, lo que representa una oportunidad perdida. Esta falta de aprovechamiento resulta en un “lucro cesante” que podría incrementar el Producto Bruto Geográfico provincial, mejorar la calidad de vida de sus habitantes y contribuir al desarrollo económico sostenible de la provincia  .

Nuestra riqueza agrícola y ganadera, las extensas tierras fértiles y su clima favorable para la producción, ofrecen un escenario propicio para la expansión de la agricultura y la agroindustria. Además, la presencia de recursos naturales como minerales, energía renovable y una diversidad de paisajes que atraen al turismo, brindan un amplio espectro de posibilidades para la diversificación económica y la generación de empleo. Sin embargo, la falta de un Plan Estratégico, de inversión en infraestructura, la escasa capacitación técnica y la ausencia de políticas de desarrollo específicas han limitado la capacidad de la región para aprovechar plenamente estos recursos. Como resultado, se desperdicia un potencial significativo que podría impulsar transformar a la propia provincia.

Por otro lado, el régimen centralista de poder y la concentración económica han exacerbado esta situación. La dependencia excesiva de las políticas y recursos del gobierno central ha limitado la capacidad de la provincia para abordar sus necesidades específicas y promover un desarrollo equitativo en todas sus regiones. Además, la influencia desproporcionada de grandes empresas agroindustriales y grupos financieros ha obstaculizado cualquier intento de reforma estructural que pueda amenazar sus intereses, perpetuando la desigualdad y la exclusión en toda la región.

Ante este panorama, se hace evidente la necesidad de un enfoque integral que reconozca y priorice el desarrollo surero bonaerense. Esto implica una mayor inversión en infraestructura, educación y salud, así como un proceso de descentralización política y económica que otorgue mayor autonomía a los gobiernos locales y promueva la participación de la comunidad coadyuvando en la toma de decisiones.

Asimismo, se requiere una reforma profunda del sistema económico para reducir la dependencia de unos pocos sectores dominantes y fomentar la diversificación y el desarrollo productivo. Promover la industria local, apoyar a las pequeñas y medianas empresas y proteger los recursos naturales de la provincia son pasos fundamentales hacia un futuro más justo para todos los bonaerenses.

En definitiva, es hora de que el poder político bonaerense reconozca el potencial de nuestra región surera. Solo mediante un enfoque integral y se implementen estrategias que promuevan el desarrollo sostenible y la inserción social en la región, aprovechando al máximo sus recursos y capacidades humanas lograremos constituir un mejor vivir para todos los bonaerenses.

Luis Gotte
La trinchera bonaerense
Co-autor de “Buenos Ayres Humana, la hora de tu comunidad” Ed. Fabro, 2022; y “Buenos Ayres Humana II, la hora de tus Intendentes” Ed. Fabro, 2024. En preparación “Buenos Ayres Humana III, la hora del regionalismo municipal”.
Mar del Plata
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