¡Feliz Día Casta!


Nota de Opinión: Libres del Sur Olavarría

Que es así como entiende su descifrado nuestro presidente, que por más que lo haya votado menos de 15 millones de argentinos, sus políticas llegan al total de los 45 millones de habitantes, y una gran mayoría de este número, (quienes no somos funcionarios públicos), estamos incluidos en esta CASTA, entiéndase por ella a, Cualquier Argentino Sobre Todo Asalariado, esos que antes supimos celebrar, el día del trabajador.

Los partidos políticos tradicionales, incluyendo peronistas, radicales, kirchneristas, y en cada una de ellos, sus vertientes, han sido parte constructora de tal hazaña, es verdad que hubo artículos en los que por más que hubieran votado en negativa, no habría  hecho ceder el avance de la ley bases, porque los votos positivos siempre fueron superiores, de igual forma, muchos diputados que se enaltecen de servir al pueblo, se abstuvieron de votar, adepto que esconde tibieza pero sobre todo no tiene valor, el abstenerse es un voto en blanco, y como tal, le sigue otorgando triunfo a quien va primero.

Es irónico que hoy estos mismos partidos celebren el día del trabajador en sus redes oficiales, mientras ayer apoyaron medidas que perjudican a los trabajadores, ejemplo, eliminación de la moratoria jubilatoria, multas por trabajo no declarado, aumento del periodo de prueba, reintegración del impuesto a las ganancias, quita del monotributo social, aunque entre varias líneas asombrosas, la más dura, porque depende del interés o el desinterés y poder avanzar por motus propio, fue la de otorgarle al Presidente facultades extraordinarias, lo que le permite prescindir del congreso, (a pesar de que el lastre de opositores no tenga peso).

La aplicación de la visión del gobierno nacional ha contribuido en el aumento del desempleo en Argentina, con él, a la caída de ventas en todos los sectores sin excepciones, porque cualquier dinero en el bolsillo de trabajadores es menor al costo de la canasta básica, por ello, ¡no hay plata! para llegar a fin de mes, impulsado por la eliminación de subsidios, que perjudica a pymes y pequeños comerciantes, quienes se ven obligados antes de resignarse a cerrar a reducir personal. Una cadena que afecta a los empleos informales, de la economía popular, los que tienen menos poder adquisitivo y pocas oportunidades de trabajo. Barajando las cartas solo en favor de la política, donde para ellos hay despilfarro, uno que motiva a que sus acciones fomenten el avance sobre nuestras libertades, acorralándonos a limitaciones diarias.

Penosamente desde la casta trabajadora no avizoramos la luz al final del túnel, porque hasta la fecha, hemos sido los únicos que ponemos una y otra vez, la otra mejilla, mientras la política gana millones sobre los millones.

No recaigan en volver a creer en los que en relato dicen defender nuestros derechos e intereses, no crean que ahora que se juntan para terminar en un cántico meramente político, lo hacen en beneficio del pueblo, entendamos que lo impulsan por ellos, que el trabajador es la excusa para vivir de él, pero cuando más los necesita, desaparecen, ¿Hace falta explicitar de a quién o a quiénes nos referimos? Es tiempo de dejar de confiar en los mismos de siempre, que solo persiguen la auto preservación. Necesitamos líderes que realmente nos representen y trabajen para mejorar nuestra calidad de vida.

Para lograr un cambio real, debemos dejar de votar por candidatos populares y comenzar a cuestionar por qué tienen tanto protagonismo mediático. Es tiempo de permitirnos desconfiar de los líderes del pasado y encontrar nuevas alternativas para en el futuro inmediato, tener un día por el cual celebrar.

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