María, mediadora de gracias
(*) Voluntario de la Inmaculada Padre Kolbe, Olavarría.
María, Mediadora de Gracias, es un título con el que se honra a la Virgen María, y es una oportunidad para reflexionar sobre el papel de María como mediadora entre Dios y la humanidad.

El título se remonta a la Edad Media. Sin embargo, fue en el siglo XX cuando este título cobró mayor relevancia, especialmente a través de la obra del sacerdote franciscano conventual italiano, San Maximiliano Kolbe, quien decía: “Quienquiera que seas, cualquier cosa que poseas o puedas hacer, lo recibes en cada instante de las manos de la Misericordia divina, por medio de la Inmaculada. Permanece unido a Ella, recurre con confianza a Ella en cualquier dificultad o circunstancia. Verás como Ella te acompaña a lo largo de tu vida”.
María, Mediadora de Gracias, se refiere a que la Virgen María actúa intercediendo por las necesidades y peticiones de los fieles. Se considera que María, como Madre de Dios, tiene un papel único en la distribución de las gracias divinas, y que su intercesión puede obtener para los creyentes la misericordia y el amor de Dios. “Como mediadora maternal, María presenta a Cristo nuestros deseos, nuestras súplicas, y nos transmite los dones divinos, intercediendo continuamente en nuestro favor” (San Juan Pablo II).
La fiesta de María, Mediadora de Gracias, se celebra el 7 de noviembre en muchas partes del mundo. La instituyó el papa Benedicto XV en 1921. En ella se nos invita a recurrir siempre con confianza a esta mediación incesante de la Madre del Salvador que, con su amor materno, cuida de los hermanos de su Hijo, que todavía peregrinan y se hallan en peligros y ansiedad, hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada.
El Concilio Vaticano II ha escrito sobre esta condición de mediadora de la Santísima Virgen: “María, asunta a los cielos, no ha dejado su misión salvadora, sino que con su múltiple intercesión continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna”.
Esta fiesta de María, es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la intercesión y la mediación en la vida cristiana. Los fieles pueden pedir la intercesión de María para obtener las gracias y la misericordia de Dios, y pueden, como decía San Maximiliano Kolbe, “consagrar tu vida a esto: a llevar esta felicidad también al prójimo”.