Preventiva confirmada para un olavarriense acusado de un brutal hecho de violencia de género
«Nos encontramos frente a un salvaje ataque, de extrema violencia y agresividad», señaló el Juez Carlos Paulino Pagliere en una resolución firmada este martes en Azul.

La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Azul confirmó la prisión preventiva de un olavarriense acusado de protagonizar un grave episodio de violencia de género en la vía pública, que incluyó amenazas de muerte, agresiones físicas y un ataque con arma blanca contra su ex pareja.
La resolución fue dictada este martes por los jueces Carlos Paulino Pagliere, Gustavo Agustín Echevarría y Damián Pedro Cini, quienes rechazaron el recurso de apelación presentado por la defensa y avalaron la decisión del Juzgado de Garantías N° 2 de Olavarría.
En su voto, que fue acompañado por unanimidad, el juez Pagliere describió el episodio como “un salvaje ataque, de extrema violencia y agresividad”, destacando la gravedad del accionar atribuido al imputado y el contexto de violencia de género en el que se produjeron los hechos.
El hecho
De acuerdo a lo acreditado en la causa, el ataque ocurrió en la vía pública de Olavarría, cuando la víctima, ex pareja del acusado durante 17 años, fue abordada por el hombre quien incumplía medidas judiciales de restricción.
La agresión comenzó dentro de un vehículo, donde el imputado la golpeó, la ahorcó y la amenazó reiteradamente de muerte mientras empuñaba una cuchilla. En un momento, la mujer logró abrir la puerta y escapar, corriendo por la calle y pidiendo auxilio.
Según surge de la resolución, el acusado la persiguió por la vía pública y le arrojó varias puñaladas por la espalda, que impactaron en la campera que llevaba puesta. El ataque cesó únicamente por la intervención de terceros, quienes lograron reducir al agresor.
Para el tribunal, el resultado no se consumó por causas ajenas a la voluntad del imputado. En ese sentido, Pagliere afirmó que «el fracaso del designio criminal obedeció exclusivamente al escape de la víctima y a la intervención de terceros que lograron reducir al agresor.»
Violencia extrema y perspectiva de género
La Cámara rechazó los argumentos defensivos que pretendían descalificar la imputación por tentativa de homicidio, y sostuvo que existen elementos suficientes para tener por acreditado, en esta etapa del proceso, el dolo homicida.
En uno de los pasajes más contundentes del fallo, el juez señaló que “la conducta del imputado alcanzó un nivel de máxima gravedad, llegando a desplegar un atentado directo contra la vida de su ex pareja.»
Asimismo, remarcó que el análisis del caso debía realizarse “desde una perspectiva de género y en el contexto de una situación de violencia familiar sostenida y escalonada en el tiempo”, lo que refuerza la gravedad del hecho y la necesidad de la medida de coerción.
Riesgos procesales y confirmación de la preventiva
El tribunal también consideró acreditados los riesgos procesales, tanto por la elevada pena en expectativa como por la capacidad del imputado de influir o intimidar a la víctima, quien fue evaluada como una persona en situación de alto grado de vulnerabilidad.
Además, se tuvo en cuenta que el encausado incumplió reiteradamente medidas judiciales previas, lo que permitió inferir que no respetaría eventuales condiciones menos gravosas.
Por todo ello, la Cámara resolvió confirmar la prisión preventiva, manteniendo la imputación por desobediencia, amenazas, lesiones, daño y tentativa de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.