Kreplak rechazó la reforma de la Ley de Salud Mental y advirtió que podría agravar los problemas del sistema
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, cuestionó la media sanción que el Senado nacional otorgó a las modificaciones de la Ley de Salud Mental. Sostuvo que la iniciativa no resuelve las dificultades actuales y reclamó mayor inversión, planificación y políticas públicas para fortalecer la atención.

A través de una publicación en redes sociales, el funcionario expresó: “Rechazamos la media sanción del Senado a la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental. No resuelve ninguno de los problemas que atraviesa nuestro sistema de salud y, por el contrario, amenaza con complicar todavía más una realidad que ya es profundamente compleja”.
Kreplak también cuestionó la política sanitaria del Gobierno nacional y afirmó que no implementa las medidas necesarias, no invierte ni acompaña a las provincias. En ese contexto, señaló que son las jurisdicciones provinciales y los equipos de salud quienes deben sostener la atención frente a una demanda creciente.
“En lugar de ayudar, nos hacen perder tiempo discutiendo reformas que no solucionan los problemas reales”, sostuvo el ministro.
La discusión continúa en Diputados
Pese a su rechazo al proyecto, Kreplak destacó que durante el tratamiento en el Senado se logró frenar parte de los artículos incluidos en la propuesta original.
“Gracias al trabajo de la militancia, de nuestros senadores y senadoras y de las y los trabajadores de la salud, logramos frenar muchos de los artículos que contenía el proyecto original”, afirmó.
La iniciativa obtuvo media sanción en el Senado con 42 votos afirmativos y 21 negativos, y ahora deberá ser debatida en la Cámara de Diputados. Entre los puntos centrales de la reforma se encuentran modificaciones en los criterios de internación y otros aspectos de la normativa vigente.
Ante el próximo debate legislativo, Kreplak insistió en la necesidad de fortalecer el sistema de atención: “Necesitamos inversión, planificación y políticas públicas que fortalezcan la atención en salud mental, no reformas que agreguen nuevas dificultades”.
Y concluyó: “No podemos permitir que avance una modificación que, lejos de resolver los problemas, termine profundizándolos”.