Sagrada Familia


El mensaje que viene de la Sagrada Familia es, ante todo, un mensaje de fe: la casa de Nazaret es una casa en la que Dios ocupa verdaderamente un lugar central. Para María y José esta opción de fe se concreta en el servicio al Hijo de Dios que se le confió, pero se expresa también en su amor recíproco, rico en ternura espiritual y fidelidad”,  así  se  expresaba  San Juan Pablo II durante  el  rezo  del  Ángelus en  el año 1996..

          La historia de la Sagrada Familia se encuentra en sólo dos relatos, lo que se llama las Narrativas de infancia – – los dos primeros capítulos de los Evangelios de Mateo y Lucas.  Escribiendo a un público judío, San Mateo proporciona el descenso abrahámico y davidiano de Jesús, seguido de un relato de Su nacimiento. San Lucas proporciona el mayor detalle de la vida temprana de Jesús. Su precisión refleja su profesión de médico (Col. 4,14), su deseo de un relato preciso (Lc. 1, 1-4), y detalles que sólo podrían haber sido obtenidos de la Santísima Virgen. . Lucas concluye con el regreso a Nazaret, añadiendo sólo un detalle más, Jesús permaneciendo en el Templo cuando tenía 12 años. (EWTN)

          El Papa Francisco, hablando  de  la  Sagrada  Familia  dice: “Dios eligió a una familia humilde y sencilla para venir entre nosotros”… la familia como la historia de la que provenimos, pues “nadie nació mágicamente”, sino que tiene una historia en la familia; y la familia como lugar de aprendizaje, pues no está exenta de problemas, angustias y sufrimiento, aunque está “entretejida de lazos de amor”.

          El   recordado  papa  Benedicto XVI, durante el  rezo  del  Ángelus el, 26/12/2010,expresaba su  deseo  e  impartía  la  bendición:  “Al celebrar hoy la fiesta de la Sagrada Familia recordamos que cada familia humana debe ser reflejo de la belleza del amor divino y fundamento de una civilización del amor. Demos gracias a Dios por nuestras familias, pidiéndole que las bendiga y las conserve siempre unidas por los vínculos de su amor. ¡Feliz fiesta a todos!”.

             (*) Abel Galzerano, catequista, consagrado  a  la Virgen,  Banfield.

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