Una dictadura más, de tantas

Escribe Carlos Verucchi.


Libros / Carlos Verucchi / En Línea Noticias (Twitter: @carlos_verucchi)

Hace exactamente 50 años, Salvador Allende se prestaba a hacerse cargo de la presidencia de Chile luego de ganarle las elecciones al candidato de la derecha, Jorge Alessandri, por 36.6% contra 35.3%.

Jorge Baradit (Valparaíso, Chile, 1969) revisa la historia de los años setenta en “La Dictadura”, ensayo con ribetes novelescos publicado por Editorial Sudamericana y record de ventas en Chile. La peculiaridad de su libro radica en la mirada mixta con la que aborta un tema tan trillado. Mirada en la que, con gran acierto, va superponiendo elementos históricos formalmente concebidos y una mirada personal y familiar.

La capacidad del autor para enfocarse en la historia de su país con una mirada historiográfica y personal al mismo tiempo le confiere al texto un atractivo casi irresistible. Y, de ese modo, el texto se lee como una novela, más aún, se lee como una buena novela.

Además del valor literario, La Dictadura ofrece elementos de juicio que permiten revisar algunos preconceptos y, sobre todo, aclarar situaciones del presente. Archivos desclasificados de la CIA permitieron no sólo confirmar viejas sospechas en relación a la intervención de los Estados Unidos en la política de Chile sino, incluso, comprobar que dichas sospechas fueron timoratas y en cierto modo ingenuas.

Antes de que Salvador Allende asumiera la presidencia, la CIA ya tenía un plan para desestabilizarlo y generar condiciones propicias para un golpe. A esta altura de los acontecimientos, a nadie puede sorprender que el vínculo entre la CIA y los futuros golpistas chilenos haya sido Agustín Edwards, dueño de El Mercurio (principal diario chileno y actualmente eje de un multimedio que monopoliza la comunicación mediática del país). La campaña en contra del gobierno de Allende, atroz y despiadada, daba cuenta del ingreso al país de miles de soldados cubanos ―fuertemente pertrechados y entrenados para la guerrilla―, de la compra de armamento ruso, de la enseñanza de la doctrina marxista en las escuelas y de otras ideas extravagantes que obviamente nunca se confirmaron. A esa campaña de desprestigio interno le siguieron bloqueos comerciales, incautación de envíos de cobre al exterior y finalmente la prolongada huelga de camioneros que derivó en desabastecimientos en todas partes del país y que fue directamente financiada ―como más tarde pudo comprobarse― con recursos norteamericanos.

Otro de los mitos que Baradit desbarata es el que supone que la Dictadura dejó la economía de Chile en buen estado. Por el contrario, al finalizar el gobierno de Pinochet los niveles de desocupación eran altísimos y la desigualdad se encontraba entre las más altas del mundo.

Otro aspecto interesante y muy bien desarrollado por Baradit tiene que ver con la transición hacia la democracia. A diferencia de otros países latinoamericanos, Chile, debió soportar una transición muy lenta. Pinochet entregó la presidencia a regañadientes (luego de un plebiscito en el que, en contra de lo esperado, el pueblo le dijo no a su continuidad) pero se mantuvo al mando del Ejército durante muchos años y luego ocupó una banca de Senador Vitalicio. Esa democracia tutelada, o pseudo democracia, imponía severas restricciones al gobierno, restricciones en relación al modelo económico que debía imponerse y también en relación a la exclusión del Partico Comunista de toda intervención.

Un capítulo importante en la historia de la dictadura Baradit se lo asigna al frustrado intento de atentado contra Pinochet. En 1986, un grupo de militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez interceptó al vehículo en el que viajaba el Presidente de facto y su esposa y estuvo a punto de matarlo. Por estos días, en la plataforma Cine.ar está disponible la película “Tengo miedo torero”, de Rodrigo Sepúlveda. Película recientemente estrenada y que se basa en la novela del mismo nombre de Pedro Lemebel. La novela de Lemebel se desarrolla precisamente en torno al atentado sufrido por el ex presidente.

Repasar la historia de Chile a través de Baradit es, de algún modo, repasar nuestra propia historia. En ocasiones los hechos históricos se perciben mejor al contrastarlos con otros, cuando es posible verlos en relieve. La historia de Chile es, en definitiva, un espejo que nos ayuda a vernos tal como somos.

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