Emprendimiento familiar: detuvieron a la mujer acusada de vender drogas con su hija
El proveedor de ambas es un olavarriense, con frondosos antecedentes, que estaba con arresto domiciliaria.
Stella Maris Macedo fue detenida en Olavarría acusada de integrar, junto con su hija, una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes. El procedimiento se concretó este viernes por la tarde en el barrio PYM, en el marco de una investigación que lleva adelante la Justicia desde el año pasado.

La detención fue realizada por personal de la Subdelegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Olavarría, con intervención de la UFI N°19. El operativo se llevó a cabo alrededor de las 18:20 en una vivienda ubicada en calle Perú al 4100. Horas antes del procedimiento, la Cámara Penal había resuelto revocar una medida judicial que había imposibilitado su detención.
Según se informó, la medida fue ordenada por el Juzgado de Garantías N°2 de Olavarría en el marco de la IPP N° 4840-25. Tras el procedimiento, Macedo quedó a disposición de la Justicia y fue trasladada a la Subcomisaría de Chillar, donde permanece alojada a la espera de un cupo en una unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense.
La investigación se había iniciado a partir de tareas realizadas por los detectives de Drogas Ilícitas. En ese contexto, también se analizaron dispositivos electrónicos secuestrados en un procedimiento anterior, lo que permitió reunir nuevos elementos de prueba y avanzar con el pedido de allanamiento y detención.
La resolución de la Cámara de Azul
Tal como adelantó En Línea Noticias, horas antes del operativo, la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Azul había anulado una resolución del Juzgado de Garantías N°2 de Olavarría que había rechazado el pedido de detención de Macedo, una de las mujeres investigadas en la causa por presunta comercialización de estupefacientes al menudeo.
La decisión fue adoptada por los jueces Carlos Paulino Pagliere (h) y Damián Pedro Cini al hacer lugar a un recurso presentado por la Fiscalía. De esta manera, el tribunal dejó sin efecto el fallo dictado por el juez de Garantías Carlos Villamarín y ordenó que se dicte un nuevo pronunciamiento sobre la medida solicitada.
La causa apunta a una presunta red de comercialización de estupefacientes al menudeo integrada por dos mujeres y un hombre identificado como Maximiliano José Izarriaga, señalado como proveedor.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, entre el 24 de septiembre y el 6 de noviembre de 2025 Macedo, Victoria Soledad Garro e Izarriaga habrían desarrollado en forma habitual tareas de venta de droga fraccionada destinada al consumidor.
Según la acusación, Izarriaga se encargaba de impartir órdenes y coordinar las ventas con los compradores mientras cumplía arresto domiciliario, mientras que Macedo y Garro resguardaban las sustancias, las fraccionaban y concretaban las entregas a cambio de dinero.
La investigación derivó en un allanamiento realizado el 6 de noviembre de 2025 a las 14:50 en la vivienda de calle Perú 4142. Durante ese procedimiento, personal policial secuestró 32,4 gramos de clorhidrato de cocaína distribuidos en distintos envoltorios de nylon. Parte de la sustancia fue hallada sobre una mesa del sector de cocina comedor y otra en un mueble ubicado en uno de los dormitorios de la vivienda.
En el lugar también se incautaron elementos vinculados con la actividad investigada, entre ellos una balanza de precisión, recortes de nylon utilizados para fraccionar la sustancia, dos teléfonos celulares y 32.300 pesos en efectivo.
Al momento del allanamiento se encontraban en el interior de la vivienda las imputadas Garro y Macedo.
Posteriormente, uno de los teléfonos celulares secuestrados fue analizado y arrojó conversaciones que, según la Fiscalía, se vinculan con la actividad investigada. En esos intercambios el coimputado Izarriaga enviaba mensajes con indicaciones vinculadas a montos de dinero, cantidades y personas que pasarían por el lugar.
En el fallo también se menciona un intercambio de mensajes en el que un contacto identificado como “Miika Boorge” escribió: “Hola Stella, le diste 10 a Fran y eran 20, 10 tuyos y 10 de Vicky. Mañana paso a buscarlo”, a lo que Macedo respondió: “Ah bueno ya los había preparado”.
Para los jueces de la Cámara, ese mensaje resulta particularmente relevante porque ubicaría a la imputada en una situación compatible con la entrega de sustancias estupefacientes.
Al analizar el caso, los camaristas consideraron que el juez de Garantías no valoró de manera adecuada los elementos reunidos durante la investigación. En ese sentido, el juez Pagliere sostuvo que “existe un cúmulo de elementos que, valorados de manera conglobada, permiten inferir, en este momento de la pesquisa, la concurrencia de los recaudos” necesarios para considerar a la investigada como posible partícipe del delito.
Por ese motivo, la Cámara resolvió hacer lugar al recurso presentado por la Fiscalía, anular la resolución que había rechazado la detención de Macedo y devolver el expediente al juzgado de origen para que se dicte un nuevo pronunciamiento sobre la medida solicitada.
La investigación continúa en curso.