Jubilados reclamaron frente a PAMI por falta de pagos y recortes en la atención
Imagenes de Mauricio Latorre

Un grupo reducido de adultos mayores se concentró frente a la sede de la obra social para manifestar su descontento por la situación prestacional que atraviesa el organismo. A pesar de que las quejas se replican en las plataformas digitales, los presentes manifestaron su fastidio por la escasa convocatoria física: «todo el mundo se queja por redes, pero cuando tenés que dar la cara, incluido los profesionales, incluido los médicos, tendrían que estar acá». Según relataron, la problemática se originó por el reclamo de los profesionales ante la falta de pagos, lo que derivó en la salida de especialistas del sistema. Una de las manifestantes ejemplificó esta situación al señalar que «hay un médico que me atiende a mí, no en el hospital, se fue; me atiende porque es mi médico y le consulto, ¿pero y si no qué?».
La protesta también hizo foco en el trato recibido por parte de la actual gestión local a cargo del concejal de LLA Guillermo Lascano, denunciando un clima de hostilidad hacia los afiliados y el personal. «Este señor desde que está al mando maltrata a todo el mundo; maltrata a los empleados, maltrata a la gente, es un maltrato continuo». Los jubilados consideraron que la ausencia de respuestas oficiales es una ofensa a su condición: «es una falta de respeto por el hecho de que somos adultos mayores y solamente por eso tendría que estar acá dando explicaciones». Asimismo, compararon la atención actual con gestiones anteriores, donde aseguraron que el trato era más cercano y directo.
Finalmente, describieron un panorama crítico respecto a la cobertura de salud y la situación económica que enfrentan diariamente. «Han sacado muchos remedios que tenían al cien por cien y ahora tienen un veinte por ciento», denunció una de las mujeres, quien además remarcó las dificultades para acceder a servicios básicos como la atención domiciliaria o prótesis. La crisis se ve agravada por el bajo poder adquisitivo de los haberes jubilatorios: «estamos con un sueldo de nada», lamentaron, mencionando que incluso el traslado para reclamar les significa un costo prohibitivo, ya que «tengo ocho mil pesos nada más que para venir» en remís.







