Las ganancias de Loma Negra cayeron 88% en 2025

Loma Negra, cerró el ejercicio 2025 con un fuerte deterioro en su resultado final, en un contexto en el que el mercado de la construcción muestra señales de recuperación que todavía son frágiles y mientras la compañía atraviesa un proceso de cambio de control accionario a nivel de su casa matriz en Brasil.
Fuente: Ámbito
De acuerdo con los estados financieros correspondientes al ejercicio finalizado el 31 de diciembre de 2025, la empresa registró una ganancia neta de $23.585 millones, lo que representa una caída interanual del 88% respecto de los $202.335 millones obtenidos en 2024.
La magnitud del retroceso refleja el impacto combinado de menores ingresos operativos, márgenes más ajustados y un deterioro significativo en los resultados financieros.
El desempeño se produjo además en un momento de transición en la estructura de propiedad del grupo, ya que el conglomerado brasileño InterCement, controlante indirecto de la cementera argentina, avanza en un proceso de reestructuración de deuda que implica la cesión de activos a sus acreedores.
Entre ellos aparece el empresario argentino Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, quien figura entre los principales acreedores del holding y ha demostrado interés en adquirir Loma Negra para integrarla a su cadena de producción.
Resultados financieros con luz roja
Uno de los puntos más relevantes del balance fue el deterioro de los resultados financieros durante 2025.
Los estados contables muestran que los ingresos por ventas netos alcanzaron los $848.087 millones, lo que representó una caída del 8% frente a los $919.761 millones registrados en 2024.
El descenso refleja el impacto de un mercado de la construcción que todavía no recupera los niveles previos al fuerte derrumbe que sufrió en 2024.
La reducción en los ingresos también se tradujo en un deterioro de los márgenes operativos. La ganancia bruta sobre ventas se ubicó en el 22%, lo que implicó una caída de 540 puntos básicos en comparación con el ejercicio anterior.
En términos absolutos, la ganancia bruta descendió un 27%, al pasar de $242.102 millones en 2024 a $177.517 millones en 2025.
A nivel operativo, la ganancia antes de resultados financieros alcanzó los $92.910 millones, lo que representó un retroceso del 41% respecto del año anterior.
Sin embargo, el golpe más fuerte en el resultado final provino del frente financiero. Mientras que en 2024 la compañía había registrado ganancias financieras por $173.448 millones, en 2025 el resultado financiero fue negativo en $54.793 millones.
Ese cambio de signo fue determinante para explicar el desplome del resultado final del ejercicio.
El deterioro financiero estuvo vinculado en gran medida con el contexto macroeconómico argentino, la reexpresión de estados contables en moneda constante y la volatilidad de las variables financieras durante el año.
El contexto macroeconómico y el sector
Durante el año, uno de los hitos operativos señalados por la empresa fue el lanzamiento de la nueva bolsa de cemento de 25 kilos.
Se trata de un cambio relevante en la logística y comercialización del producto, que implicó inversiones acumuladas superiores a los 65 millones de dólares a lo largo de cinco años.
Según la compañía, el proyecto requirió la adaptación de plantas y procesos productivos y apunta a mejorar las condiciones de manipulación del producto, con beneficios tanto para la cadena de distribución como para los trabajadores del sector de la construcción.
El desempeño operativo de la empresa también reflejó el comportamiento general del sector de la construcción en Argentina, uno de los más sensibles al ciclo económico.
Tras el desplome de la actividad registrado en 2024, el mercado comenzó a mostrar señales de estabilización durante 2025, impulsado en parte por una mayor estabilidad macroeconómica y una recomposición gradual de la demanda de materiales.
Sin embargo, la recuperación fue parcial y no alcanzó para compensar completamente el retroceso previo.
En ese escenario, Loma Negra mantuvo su liderazgo en el mercado local, con casi el 50% de participación, apoyada en su red de plantas industriales, centros de distribución y marcas de materiales para la construcción.
El proceso de cambio de dueños
El control de la cementera se encuentra actualmente en manos de InterCement, el holding brasileño de origen en el grupo Camargo Corrêa.
Sin embargo, la compañía enfrenta desde hace tiempo un complejo proceso de reestructuración de deuda que incluye negociaciones con bancos y acreedores financieros.
Como parte de ese proceso, el grupo acordó avanzar en la transferencia de activos y participaciones a sus acreedores, lo que implica cambios potenciales en la estructura de control de varias de sus compañías, entre ellas la filial argentina.
Entre los acreedores relevantes aparece el empresario argentino Marcelo Mindlin, conocido por liderar el conglomerado energético Pampa Energía y por sus inversiones en infraestructura y servicios públicos.
Mindlin se convirtió en acreedor de InterCement tras participar en operaciones financieras vinculadas al grupo y su presencia entre los principales tenedores de deuda abre la posibilidad de que termine teniendo participación indirecta en el capital de la cementera argentina si avanza la reestructuración.
Para el mercado local, ese proceso podría marcar el inicio de una nueva etapa en la historia de la compañía, fundada en 1926 y considerada uno de los actores centrales del desarrollo de la industria del cemento en el país.
De hecho, Faifman destacó que la empresa se prepara para celebrar su centenario en 2026, en un momento que podría coincidir con cambios relevantes en su estructura accionaria.
“De cara a 2026, año en el que Loma cumplirá 100 años acompañando el desarrollo productivo de la Argentina, renovamos nuestro compromiso con una estrategia de crecimiento sostenible”, afirmó.
El ejecutivo también vinculó las perspectivas de la compañía con la evolución del contexto macroeconómico y del clima de inversión en el país.
“La consolidación de la estabilidad macroeconómica, la posibilidad de avanzar en reformas estructurales y un escenario sin hitos electorales relevantes podrían contribuir a fortalecer la confianza y dinamizar la inversión privada, con impacto positivo en el sector de la construcción”, señaló.
En términos estratégicos, la empresa también destacó que continuará avanzando en su agenda de sostenibilidad, con iniciativas orientadas a la reducción de la huella de carbono, la eficiencia energética y el desarrollo de la economía circular dentro de la industria cementera.