Un cotejo genético permitió identificar y condenar por primera vez a un abusador serial en la justicia bonaerense

La intervención del Banco de Datos Genéticos (BDN) de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires resultó decisiva para identificar al autor de una serie de abusos sexuales y lograr su condena en un juicio oral realizado en el Departamento Judicial Quilmes.
Se trata del primer caso en la justicia provincial en el que un imputado fue identificado mediante el entrecruzamiento de perfiles genéticos obtenidos de las víctimas con los registros almacenados en el Banco de Datos Genéticos dependiente de la Suprema Corte. Esa evidencia científica fue determinante para sostener la acusación y arribar a una condena.
El Tribunal en lo Criminal N° 1 de Quilmes condenó a Sebastián Abel Figueroa a 30 años de prisión por cuatro hechos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de armas y robo agravado cometidos contra cuatro mujeres.
Durante el debate oral, en el que intervino la fiscal María de los Ángeles Attarian Mena, declaró el coordinador del Banco de Datos Genéticos, Walter Bozzo, quien explicó el procedimiento mediante el cual se obtuvo la coincidencia («match») entre los perfiles genéticos analizados y cómo esa comparación permitió individualizar al acusado.
El aporte del Banco de Datos Genéticos
El Banco de Datos Genéticos fue creado por la Ley Provincial 13.869 y funciona en la ciudad de La Plata, bajo la órbita de la Dirección General de Asesorías Periciales de la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
Su laboratorio conserva perfiles genéticos obtenidos de evidencias biológicas recolectadas en investigaciones por delitos contra la integridad sexual, además de los correspondientes a personas imputadas o condenadas por este tipo de hechos.
Mediante el software GENis, los perfiles son organizados en distintas categorías —como imputados, condenados o vestigios biológicos— y se identifican exclusivamente mediante códigos, sin asociarlos a nombres, garantizando así la confidencialidad, la neutralidad del sistema y la trazabilidad de las muestras.
Desde la Suprema Corte destacaron que la principal fortaleza del organismo es su capacidad para comparar perfiles genéticos provenientes de distintas investigaciones, lo que permite vincular hechos aparentemente inconexos e identificar a sus responsables. Esa herramienta resulta especialmente valiosa para esclarecer delitos seriales, donde la reiteración de los ataques posibilita que las evidencias biológicas conduzcan a la identificación del autor.
