La Federación Argentina de Municipios reeligió a Fernando Espinoza y exigió a Javier Milei una corrección del rumbo económico

En la Asamblea de la Federación Argentina de Municipios (FAM), realizada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los jefes y jefas comunales reeligieron al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, al frente de la institución. Durante el encuentro, más de 500 intendentas e intendentes de todo el país aprobaron un documento en el que solicitaron de manera urgente una reunión con el presidente Javier Milei y reclamaron un cambio en las políticas económicas del Gobierno nacional.
En el comunicado emitido tras la asamblea, los representantes municipales advirtieron sobre el impacto de la coyuntura económica en las gestiones locales. Señalaron afectaciones en áreas como empleo, producción, salud, educación, obras públicas, asistencia social y seguridad, al tiempo que recalcaron la pérdida de recursos coparticipables y la caída del consumo en las distintas regiones.
Entre los principales puntos del documento, la FAM solicitó la restitución de los fondos educativos, la reactivación de las obras públicas paralizadas, el restablecimiento del envío de alimentos a comedores comunitarios y una mayor inversión en salud, vacunación y programas de discapacidad. Asimismo, advirtieron que la paralización de la infraestructura vial genera complicaciones en el transporte y en el desarrollo de las economías regionales.
Por su parte, Espinoza señaló tras su reelección que los municipios funcionan como la primera barrera de contención ante las crecientes demandas de la población en cada distrito.
El documento final incluyó un petitorio de diez puntos dirigido al Ejecutivo nacional donde reiteraron la necesidad de abrir una instancia de diálogo institucional y revisar el rumbo económico actual.

Documento completo de la FAM:
ASAMBLEA DE LA FEDERACIÓN ARGENTINA DE MUNICIPIOS
EXIGIMOS AL PRESIDENTE MILEI UNA URGENTE CORRECCIÓN DEL RUMBO ECONÓMICO ANTE LA ALARMANTE SITUACIÓN SOCIAL DEL PAÍS.
Más de 500 intendentas e intendentes de todo el país, reunidos en la Federación Argentina de Municipios (FAM), nos expresamos en representación de nuestros vecinos y vecinas desde el primer mostrador de la democracia: la puerta del municipio, el pasillo de la escuela, la sala de salud, los productores del campo o el mostrador de la pyme local.
El pueblo nos eligió y a él respondemos. Esta posición es inalterable.
Exigimos que el presidente Javier Milei corrija el rumbo económico de manera urgente porque está dejando a millones de argentinos sin lo básico.
Desde nuestra experiencia diaria, una vez más, advertimos al Gobierno Nacional sobre la extrema gravedad de estas cuestiones prioritarias. Miles de vecinos llegan a los municipios con una misma preocupación: cómo llegar a fin de mes.
Los precios suben, el trabajo se recorta y los derechos se pierden. Municipios y provincias hacemos el máximo esfuerzo, pero la emergencia ya se volvió permanente.
No hablamos de números abstractos: Es cada jubilado que debe elegir entre el remedio y la comida, cada joven que teme no poder seguir estudiando, cada familia con un hijo con discapacidad en desesperación por perder sus prestaciones y cada productor que ya no puede sostener su chacra.
- Las economías regionales, el corazón productivo del país: Argentina no se sostiene sólo con lo que se produce en las grandes ciudades, se sostiene con la producción de cada región del interior que aporta producción, trabajo y arraigo, a través de pequeños y medianos productores, cooperativas y pymes que sostienen comunidades en todo el territorio nacional.
Para ello necesitan consumo interno, crédito, infraestructura y un Estado que acompañe. Hoy enfrentan lo contrario: actividad en retroceso, obras paralizadas y beneficios para unos pocos.
El ejemplo más claro fueron las retenciones al campo: la baja duró apenas 72 horas y el beneficio quedó en manos de grandes empresas exportadoras. Los pequeños y medianos productores, que sostienen la producción en cada región, quedaron afuera, cuando una política federal debería empezar por ellos.
- Rutas y obra pública: sin caminos no hay desarrollo. La paralización de la obra pública nacional golpea directamente a las economías locales. Una ruta en mal estado encarece el transporte, aísla pueblos enteros, reduce el turismo y aumenta la cantidad de muertes por siniestros viales.
Provincias y municipios quedamos aislados, sin infraestructura en corredores clave para producir, comerciar y llegar a tiempo a un hospital. La obra pública es fundamental para que la Argentina pueda crecer.
- Trabajo y consumo: pymes y empleo en riesgo: Vemos caer el poder de compra, que afecta directamente al comercio, a las pymes y al empleo. Es una cadena que sigue creciendo y cada día son más persianas que se cierran en cada ciudad.
Mientras, la Nación subsidia a empresas multinacionales por montos que equivalen a gran parte del PBI. Pedimos invertir esas prioridades, volver el centro a quienes más lo necesitan.
- Nuestros jubilados: una deuda de dignidad: después de toda una vida de trabajo, hoy luchan por subsistir. Cada recorte significa menos comida en la mesa y tratamientos de salud postergados.
Los Municipios vemos la desesperanza en los centros de jubilados y la creciente demanda de asistencia en nuestras oficinas. Exigimos contar con los recursos necesarios para darles una respuesta. Los alimentos no deben acumularse hasta su vencimiento en depósitos que administra el gobierno nacional desde que decidieron dejar de enviarlos a sus canales naturales, los comedores a los que acuden miles y miles de necesitados. No queremos que Argentina tenga jubilados o niños desnutridos.
- Salud: lo que se recorta hoy, se paga con vidas mañana: el Gobierno redujo el presupuesto sanitario, los medicamentos gratuitos y los planes de vacunación, dejando a 20 millones de argentinos sin acceso a sus remedios. También se debilita la atención de la salud mental, mientras los intentos de suicidio constituyen un problema creciente de salud pública, con especial impacto entre adolescentes y jóvenes. Desfinanciar la salud no ahorra: traslada el costo a las familias y a los sistemas de salud locales, que ya están al límite.
- Discapacidad: derechos, no privilegios: las políticas actuales dejan sin cobertura a millones de personas mientras benefician a un sector de la llamada patria contratista. Demandamos un sistema que ponga en el centro a las personas y sus familias, con prestaciones garantizadas en todo el territorio nacional.
- Educación: sin escuela y universidad pública no hay futuro: los municipios perdimos alrededor del 80% de los fondos educativos que recibíamos hasta fines de 2023. Al mismo tiempo, el ajuste a las universidades nacionales pone en riesgo su funcionamiento y el acceso de millones de estudiantes.
La universidad pública, la ciencia y la tecnología son vías de ascenso social y la base de un país con profesionales capacitados. Sin universidades públicas fuertes, seremos un país sin futuro.
- Endeudamiento: vivir a crédito no es llegar a fin de mes: cada vez son más las y los vecinos que recurren al crédito sin regulación, para sostener gastos cotidianos esenciales. Y lo que es aún más alarmante: entre los jóvenes esto se convierte en una barrera para proyectar un futuro. No existe el desarrollo cuando una parte creciente de los ingresos se destina a pagar deudas.
- Federalismo: los recursos, en términos reales, se achican. La reducción fue generalizada: todas las jurisdicciones registraron pérdidas reales y 14 provincias, y en consecuencia sus municipios, tuvieron retrocesos superiores al promedio nacional.
En 2025, los recursos coparticipables y discrecionales transferidos a las provincias, y por ende a municipios, fueron 36,7% menores a lo proyectado. Además, se mantiene la pérdida del 80% de los fondos educativos que recibíamos hasta fines de 2023.
En consecuencia, los gobiernos locales reciben menos recursos mientras deben atender más demandas a causa de la crisis desatada por el gobierno de Milei. El Presupuesto se negocia en el Congreso sin debate colectivo y las provincias y municipios somos desoídos de manera cotidiana.
- Deuda y soberanía: nos alarma que la política económica se base en un endeudamiento enorme, tomado sin participación del Parlamento. No lo pagarán quienes lo contrajeron, sino nuestros hijos y nietos, mientras el dinero no llega a la gente y circula por la especulación financiera.
Exigimos transparencia y debate en el Congreso antes de seguir comprometiendo la soberanía del país, la defensa de nuestras Islas Malvinas y la protección de nuestro territorio frente al intento de extranjerización de tierras y recursos estratégicos.
- Calidad institucional: seguimos sosteniendo que la condena contra Cristina Fernández de Kirchner forma parte de una persecución política, mediática y judicial. Reivindicamos los gobiernos que ampliaron derechos y mejoraron las condiciones de vida de la gente. Cristina es inocente, está presa por haber encabezado un proyecto político que enfrentó intereses económicos concentrados y gobernó en favor de las mayorías populares. Una democracia sana necesita poderes independientes y reglas iguales para todos.
Por todo lo expuesto solicitamos:
- Restitución de los fondos educativos y de los recursos transferibles a provincias y municipios.
- Reactivación de la obra pública nacional, priorizando las rutas clave para las economías regionales.
- Protección de pequeños y medianos productores, con crédito, acompañamiento y beneficios que lleguen a quienes trabajan la tierra y a las pymes productivas.
- Defensa inmediata de la calidad de vida de los jubilados y prioridad presupuestaria para salud y discapacidad, con medicamentos, vacunas, hospitales y prestaciones garantizadas.
- Transparencia y debate parlamentario sobre el endeudamiento nacional, la protección del territorio argentino y todo acuerdo que comprometa la soberanía.
- Restituir asistencia alimentaria para todos los comedores.
- Respetar la Constitución, que consagra la calidad institucional.
- Respetar la división de Poderes.
- No dejar librada a su suerte a las familias que debieron endeudarse para pagar la luz, el gas, el transporte, el alquiler y su comida.
- Reiteramos el pedido de reunión urgente al presidente Javier Milei.
El rumbo económico y las prioridades sociales deben cambiar con urgencia, porque el camino elegido por el Gobierno Nacional conduce a más pobreza, exclusión e injusticia. De seguir así, es inminente que se desate una catástrofe económica y social que perjudique a todo el pueblo argentino.
Los intendentes e intendentas de la FAM seguiremos junto a nuestros vecinos, trabajando codo a codo, día a día. Queremos un país federal, con un Estado que cumpla sus responsabilidades y con un futuro en el que nadie quede atrás.
El pueblo argentino merece un destino de esperanza, soberanía y dignidad.
Jamás vamos a resignar esa convicción.
