5 curiosidades sobre Bahía Blanca que no conocías

Bahía Blanca es aquella ciudad que todos hemos sentido nombrar pero que muy pocos se animan a explorar en detalle. Está ahí, entre la pampa y el mar, y esconde historias sorprendentes, dignas de conocer.
El nombre que nunca tuvo sentido
Si tenías en mente playas de arena blanca, me temo que esto te decepcionará. El nombre proviene de la sal que se podía ver en las orillas del estuario cuando llegaron los primeros colonos en el año 1828. Ramón Estomba, el fundador, vio ese brillo blanquecino de las sales naturales y así quedó nombrada. Puede parecer un poco engañoso, pero esa es la verdadera historia detrás de su nombre. Si bien la ciudad no es el destino turístico más concurrido, tiene sus encantos y conocer más acerca de su historia es una oportunidad inmejorable para buscar pasajes a Bahía Blanca y planear una escapadita.
Aquí es donde la Patagonia casi termina (o comienza)
Existe cierto debate sobre si Bahía Blanca pertenece a la Patagonia o a la Pampa. Geográficamente, se encuentra justo en la frontera. El río Colorado, a unos 100 km al sur, es la frontera «oficial» de la Patagonia, culturalmente tiene mucha influencia patagónica, pero en la práctica, es ambas a la vez.
También alberga el puerto de aguas profundas más importante del país.
Aunque todos hablan de Buenos Aires, el puerto de Bahía Blanca es la clave de las exportaciones argentinas. Puede recibir grandes barcos que no pueden atracar en otros puertos, y desde allí sale gran parte de la producción agrícola del país. Es uno de esos lugares que mueven la economía sin hacer tanto ruido.
La batalla que definió la frontera
En 1828, justo después de la fundación de la ciudad, se libró una importante batalla en la zona con los grupos indígenas de la región. La construcción de la Fortaleza Protectora Argentina como base militar tenía como objetivo asegurar este territorio. Esta tensión marcó décadas de conflicto en la llamada «Conquista del Desierto», que obviamente no fue una conquista pacífica.
Darwin pasó por aquí
Charles Darwin estuvo en la zona en 1832 durante su viaje en el Beagle. De hecho, en Punta Alta (a pocos kilómetros de Bahía Blanca), encontró fósiles de megafauna extinta que fueron cruciales para sus estudios sobre la evolución. Monte Hermoso también posee importantes yacimientos paleontológicos que aún se están investigando.